sábado, 22 de mayo de 2010

PENTECOSTÉS
EL ESPÍRITU SANTO
San Cirilo de Jerusalén

EL AGUA VIVA DEL ESPÍRITU SANTO

El agua que yo le daré se cnvertirá en él en manantial de agua viva, que brota para comunicar vida eterna.


Se nos habla aquí de un nuevo género de agua, un agua viva y que brota; pero que brota sólo sobre los que son dignos de ella.
Mas ¿por qué el Señor da el nombre de agua a la gracia del Espíritu?
Porque el agua es condición para la pervivencia de todas las cosas, porque el agua es el origen de las plantas y de los seres vivos, porque el agua de la lluvia baja del cielo, porque deslizándose en uncurso siempre igual, produce efectos diferentes. Diversa es, en efecto, su virtualidad en una palmera o en una vid, aunque en todos es ella quien lo hace todo, ella es siempre la misma, en cualquiera de sus manifestaciones, pues la lluvia, aunque cae siempre del mismo modo, se acomoda a la estructura de los seres que la reciben, dando a cada uno de ellos lo que necesitan.

miércoles, 19 de mayo de 2010

ERA NECESARIO QUE EL MESÍAS PADECIESE (4 de 9)

Ungido contra Ungido

4 El Magisterio de Juan Pablo II sobre el sufrimiento

Para referirnos sólo al Magisterio más reciente, recordemos que el Papa Juan Pablo II, ha vuelto a proponernos en su carta encíclica Salvifici Doloris, sobre el valor salvífico del sufrimiento, la enseñanza cristiana sobre el sufrimiento humano y en particular del cristiano:

"El sufrimiento - enseña el Papa - está en el mundo para provocar amor, para hacer nacer obras de amor al prójimo".
En este amor enseñado por el sufrimiento y aprendido en él, se realiza totalmente y alcanza su dimensión definitiva el significado salvífico del sufrimiento.

miércoles, 12 de mayo de 2010

ERA NECESARIO QUE EL MESÍAS PADECIESE (3 de 9)

Ungido contra Ungido

"El - Jesucristo - es quien sufría tantas penalidades en la persona de muchos otros: El es quien fue muerto en la persona de Abel y atado en la persona de Isaac, El anduvo peregrino en la persona de Jacob y fue vendido en la persona de José, él fue expósito en la persona de Moisés, degollado en el cordero pascual, perseguido en la persona de David y vilipendiado en la persona de los profetas" (Melitón de Sardes)

Imagen: El cordero (Zurbarán)


3. El sufrimiento como pedagogía purificadora de los justos
3.1 El Antiguo Testamento


El Antiguo Testamento conoce ya el tema de la purificación del justo por los sufrimientos:
"Hijo, si te llegas a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba ... porque en el fuego se purifica el oro y los adeptos de Dios en el horno de la humillación" (Eclo. 2,1-5).
"Debemos dar gracias al Señor Nuestro Dios que ha querido probarnos como a nuestros Padres. Recordad lo que hizo con Abraham, las pruebas que hizo pasar a Isaac, lo que aconteció a Jacob en Mesopotamia de Siria, cuando pastoreaba el rebaño de Labán, el hermano de su madre. Cómo les puso a ellos en el crisol para sondear sus corazones, así el Señor nos hiere a nosotros, los que nos acercamos a El, no para castigarnos, sino para amonestarnos" (Judit 8,25.27).

miércoles, 5 de mayo de 2010

ERA NECESARIO QUE EL MESÍAS PADECIESE (2 de 9)

Ungido contra Ungido

El argumento del Ungido contra ungido, pertenece a la esencia de aquella consolación pascual de los de Emaús y alimentaba el fuego que sentían arder en sus corazones mientras Jesús les iba explicando por el camino este misterio a la luz de las Escrituras, cuyo evidencia les abrasaba el corazón.

2 La Consolación que dan las Escrituras

Jesús resucitado les sale al paso en el camino a los discípulos de Emaús, escandalizados por el conflicto entre los príncipes del pueblo, ungidos de Dios, y Jesucristo, también ungido, como el Mesías.

Jesús los consuela mediante la explicación de las Sagradas Escrituras, demostrándoles que, según ellas: "Era necesario que el Ungido padeciera "estas cosas" y entrara así en su gloria" (Lucas 24,26-27.44-48).

Es este un primer ejemplo magistral y ejemplar, dado por Jesús mismo, de lo que en la tradición cristiana se conocerá como "el consuelo que dan las Escrituras":

miércoles, 28 de abril de 2010

ERA NECESARIO QUE EL MESÍAS PADECIESE (1 de 9)

Ungido contra Ungido

"Era necesario que el Mesías padeciera estas cosas"
(Lucas 24,26)
" El Oficio de Consolar que Cristo trae"
(EE 224 y 303)

El drama de la acedia, que no entendían los discípulos de Emaús, es un misterio que se encuentra a lo largo de toda la historia de la salvación. Ese drama ilumina particularmente las situaciones de acedia eclesial. Por eso me pareció oportuno reproducir aquí este estudio que se ocupa de la acedia ante la Cruz, de la rivalidad entre miembros de un mismo pueblo de Dios, y de los remedios que Dios mismo quiso poner a este mal. A lo largo de las siguientes ocho entradas trato de explorar cuál pudo ser el contenido de la explicación de las Sagradas Escrituras que Jesús les dio a los discípulos y con la que les ardía el corazón por el camino.


1 El Escándalo de la Cruz

La muerte de Nuestro Señor Jesucristo les resultaba a los discípulos de Emaús particularmente incomprensible porque había sucedido por sentencia de "nuestros sumos sacerdotes y magistrados". Lo que les resultaba más desconsolador y escandaloso era que hubiese muerto así.

Se trata del hecho doloroso e incomprensible de la muerte de un ungido a manos de otro ungido. De "un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo" a manos de "nuestros sacerdotes y magistrados", o sea del pueblo elegido de Dios representado por sus autoridades.

miércoles, 21 de abril de 2010

JESUCRISTO SABIDURÍA DEL PADRE

Prólogo de Santo Tomás de Aquino a su comentario al Libro de las Sentencias de Pedro Lombardo

"Yo, la Sabiduría, derramé los ríos;
yo, como un canal de un río de ingentes aguas;
Yo [soy] como un acueducto [derivado] de un río,
y como una acequia salí del Paraíso.
Dije: regaré el huerto de mis plantíos,
y me embriagaré con el fruto de mi prado [variante: parto]"
(Eclesiástico 24, 40ss)

Entre las muchísimas definiciones que se han dado de la verdadera Sabiduría, el Apóstol Pablo dio una, particularmente cierta y verdadera, cuando dijo:

"Cristo es el poder y la sabiduría de Dios... y ha sido constituido por Dios en sabiduría nuestra" (1 Cor 1,24.30).
Con lo cual no quiso decir que sólo el Hijo sea Sabiduría; puesto que tanto el Padre como el Hijo, como también el Espíritu Santo, son una misma Sabiduría, así como son una misma esencia. Sino que la sabiduría se dice con cierta propiedad del Hijo, debido a que las obras de la Sabiduría parecen convenir mucho con las obras que son propias del Hijo.

En efecto,

miércoles, 14 de abril de 2010

EN UN PRINCIPIO ERA EL VERBO
Para entender mejor el prólogo
del evangelio según san Juan

LA MEMRÁ DE ADONAY
En el Targum palestino del Pentateuco:
Neophyti 1


Gustavo Doré: La Creación de la Luz

1) El Verbo de Dios, o la Palabra de Dios, (en griego el Lógos tou Theou), es el Personaje principal del prólogo del Evangelio según San Juan. Él era, es y será. Por eso Juan lo llamará "Alfa y Omega".
El Verbo de Dios, hecho carne en Jesucristo, es el personaje central no solamente del Prólogo sino de todo el Evangelio y a él se refieren también las Cartas y el Apocalipsis.

2) El Verbo era antes de todo. De ahí que el Evangelio de Juan comienza con una mirada hacia “el principio”. Pero el Verbo será hasta el fin: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Y por eso, el Evangelio según san Juan termina con una mirada hacia el fin de los tiempos, que tiene su prolongación en el libro del Apocalipsis. Alfa y Omega, Principio y fin. Entre esos dos paréntesis, se encierra la manifestación histórica de la Palabra hecha Carne: el ministerio público del Señor en Palestina.

3) Durante mucho tiempo, muchos estudiosos de la Sagrada Escritura pensaban que Juan había tomado el término “Logos” del universo cultural griego-helenístico. De hecho autores judíos como Filón de Alejandría habían entrado en diálogo con la cultura helenística, la cual dejó su impronta en su pensamiento y en sus obras. No hay que asombrarse de que esa cultura hubiera influido en el judaísmo palestino a consecuencia de la prolongada dominación griega sobre el judaísmo palestino y de la diáspora de muchos judíos en el mundo mediterráneo.
Pero en 1956

lunes, 5 de abril de 2010

MENSAJE URBI ET ORBI DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI PASCUA 2010

«Cantemus Domino: gloriose enim magnificatus est».
«Cantaré al Señor, sublime es su victoria»

(
Liturgia de las Horas, Pacua, Oficio de Lecturas, Ant. 1).


[Interpretación del himno de Éxodo 15]

4 de abril de 2010

Queridos hermanos y hermanas:

Os anuncio la Pascua con estas palabras de la Liturgia, que evocan el antiquísimo himno de alabanza de los israelitas después del paso del Mar Rojo. El libro del Éxodo (cf. 15, 19-21) narra cómo, al atravesar el mar a pie enjuto y ver a los egipcios ahogados por las aguas, Miriam, la hermana de Moisés y de Aarón, y las demás mujeres danzaron entonando este canto de júbilo: «Cantaré al Señor, sublime es su victoria, / caballos y carros ha arrojado en el mar». Los cristianos repiten en todo el mundo este canto en la Vigilia pascual,

viernes, 12 de marzo de 2010

EN EL AÑO SACERDOTAL (4 de 4)
MEDITACIONES DE CUARESMA

SAN PEDRO A LOS PASTORES:
“NO MANDONEAR, DAR EJEMPLO”
Después de haber expuesto durante tres viernes de Cuaresma una la lectura comentada del texto de la Primera carta de Pedro: 4,19 - 5, 5, concluyo hoy con algunas reflexiones sobre lo expuesto, con la misma finalidad de mostrar que, según San Pedro, para ser un buen presbítero hay que empeñarse en ser un buen cristiano. Y, dado que ser cristiano es vivir de cara al Padre, como Hijo, para pastorear a los hijos, hay que ser, uno mismo, un buen hijo de Dios, Para espejar en sí mismo la filialidad del Hijo y ser, con el ejemplo, modelo de filialidad, como lo es Jesucristo y lo fueron Pedro y Pablo. El Obispo y el sacerdote gobiernan como hermanos mayores: con el ejemplo de hermano mayor. Se es hermano mayor por ser hijo mayor. Los hijos mayores, a su vez, viven tomando ejemplo del “Primogénito entre muchos hermanos”: Jesucristo. Decía San Agustín: "para vosotros soy obispo, con vosotros soy cristiano". Nosotros podríamos glosarlo así: "Para vosotros puedo ser Padre, porque con vosotros anhelo y me empeño en ser hijo como el Hijo". No podemos ser buenos pastores, guardianes, defensores y nutridores del alma de nuestros fieles si no los presidimos, encabezamos, guiamos, alimentamos y defendemos en su fidelidad, en su condición de hijos. Cuanto mejores hijos somos, tanto mejores Padres resultamos.

CONCLUSIÓN
George Weigel, comentando la verdadera naturaleza de la crisis de sacerdotes y obispos norteamericanos que tanto escándalo y daño de los fieles produjo, afirma:

"los abusos sexuales del clero son el resultado de una imperfecta conversión a Cristo. [...] Antes que sacerdote católico, un hombre es discípulo de Cristo. si su seguimiento de Cristo es radicalmente deficiente, su sacerdocio también estará distorsionado.

viernes, 5 de marzo de 2010

EN EL AÑO SACERDOTAL (3 de 4)
MEDITACIONES DE CUARESMA

SAN PEDRO A LOS PASTORES:
“NO MANDONEAR, DAR EJEMPLO”
Prosigo exponiendo en estos viernes de Cuaresma, en que el año sacerdotal nos llama a la conversión a los sacerdotes, la lectura comentada de un texto de la Primera carta de Pedro: 4,19 - 5, 4, con la finalidad de mostrar que según San Pedro, para ser un buen presbítero hay que empeñarse en ser un buen cristiano.
Y, dado que ser cristiano es vivir de cara al Padre como Hijo, para pastorear a los hijos, hay que ser, uno mismo, un buen hijo de Dios, que espeje en sí mismo la filialidad del Hijo y sea, con el ejemplo, modelo de filialidad, como lo es Jesucristo y lo fueron Pedro y Pablo.
El Obispo y el sacerdote gobiernan como hermanos mayores, con el ejemplo de hermano mayor, es decir, de hijo mayor, que viven tomando ejemplo del Primogénito entre muchos hermanos: Jesucristo.
Decía San Agustín: "para vosotros soy obispo, con vosotros soy cristiano". Nosotros podríamos glosarlo así: "Para vosotros puedo ser Padre, porque con vosotros anhelo y me empeño en ser hijo como el Hijo".
No podemos ser pastores, guardianes, defensores y nutridores del alma de nuestros fieles si no los presidimos, encabezamos, guiamos, alimentamos y defendemos en su fidelidad, en su condición de hijos. Cuanto mejores hijos somos, tanto mejores Padres resultamos.


Lectura de la primera carta de Pedro
4,19 Así que, los que padecen según la voluntad de Dios, pongan sus almas en manos de su fiel Creador sin dejar de obrar el bien. 5, 1 A los presbíteros, pues, de entre vosotros, les exhorto yo, el con-presbítero y testigo de los sufrimientos de Cristo y también el copartícipe de la gloria que está próxima a manifestarse. 2 Apacentad la grey de Dios que os está encomendada, vigilando, no forzados, sino espontáneamente, según Dios; no por mezquino afán de ganancia, sino generosamente; 3 ni como enseñoreándose de la suerte confiada, sino engendrados [en la Vulgata se lee: dócilmente = ex animo] como modelos de la grey. 4 Y cuando aparezca el Pastor supremo, recibiréis la corona de gloria que no se marchita. De igual manera los menores sujetáos a los mayores. Y todos revestíos de sentimientos de humildad” (1ª Pe 5, 1-5a).

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