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martes, 25 de septiembre de 2018

UNA AYUDA ADECUADA
LA MUJER Y EL VARÓN VISTOS DESDE DIOS [4 de 13]

4.1.- ¿CÓMO PUEDE SER UN NOSOTROS DE DOS IMAGEN Y SEMEJANZA DE UN NOSOTROS DE TRES?

En Dios hay dos procesiones: 
la del Verbo 
y la del  Espíritu santo. 
El varón es creado a imagen y a mayor semejanza con la procesión y la persona del  Verbo. 
La mujer es configurada a imagen y a mayor semejanza con la procesión y la persona del Espíritu Santo. 
Ambos, hechos un solo Nosotros, resultan imagen de la unión del Verbo y del Espíritu santo. 
Ambas personas divinas provienen del Padre y eso las une en un carácter común. Los distingue el modo de procedencia. 
Esas son las dos procesiones  divinas en la Trinidad. 
Sabemos que del Padre procede el Hijo, engendrado directamente por vía de conocimiento. 
Sabemos que el Espíritu santo procede del Padre y del Hijo, que procede de ambos como ímpetu de amor mutuo y recíproco.


4.2.- IMAGEN DEL SER DIVINO EN EL SER 
y también en el actuar. 
Ya en el relato de la obra de los seis días podemos reconocer el rol de las tres personas divinas. Padre, Hijo y Espíritu santo. 
Del Padre Todopoderoso: es el designio, decreto y el poder. 
De su Palabra es más propio: ejecutar, separando y ordenando todo.  Del Espíritu santo es más propio: el presenciar, acompañar, inspirar, impulsar, dar vida, fecundar, aprobar, comunicar bienes y mensajes, bendecir, animarlo todo. Lo mismo que obra el Padre por mano del Verbo, lo aprueba el Padre por boca de la Rúaj. Los bienes que comunica son principalmente al Verbo o palabra del Padre y la vida Divina: "Señor y dador de vida", habló por los profetas, inspira las Sagradas Escrituras.

4.3.- OBRAR ACORDE AL SER: OPERARE SEQUITUR ESSE
Creados a Imagen del ser divino, varón y mujer, están llamados también a participar en operaciones divinas de gobierno.
El Varón – por mayor semejanza con el Hijo-Logos del Padre : destinado a obrar en el mundo exterior. 
A la Mujer a mayor semejanza del Espíritu Santo le compete actuar en el mundo de las relaciones entre las personas, comunicando bienes como es la vida, comunicando mensajes.
Ambos, varón y mujer juntos, constituyen la imagen de la unión del Verbo y el Espíritu entre sí y con el Padre en la Sma. Trinidad.

4.4.- LO MÁS PROPIO DEL VERBO - CUÑO Y MODELO DEL VARÓN
Cristo poder y sabiduría de Dios ha sido hecho por Dios sabiduría nuestra” (1 Cor 1, 24.30). 
Por el Hijo Sabiduría del Padre: 1º) se manifiesta lo oculto de Dios, 2º) son producidas las obras de la creación 3q) son restauradas y perfeccionadas para que alcancen su propio fin” [Ver: Sto. Tomás – Prólogo a las Sentencias de Pedro Lombardo]”.

4.5.- SAPIENTIS EST ORDINARE. 
LO PROPIO DEL SABIO ES ORDENAR. 
Se apropia al Logos , crear separando, distinguiendo, ordenando, legislando, cultivando, engendrar hijos de Dios. También asignar nombres a cosas y personas (Pedro). Algo quiere significar la Sgda. Escritura cuando presenta al Logos creando con 10 palabras contadas, dando la ley en el Sinaí con 10 palabras y obrando la regeneración con 10 palabras 
En efecto:

4.6.- 10 SON LAS PALABRAS EN TODA OBRA DEL VERBO
10 Son las palabras con que crea en los seis días de la creación. 
1º Haya luz: 
2º Haya un firmamento; 3º Acumúlense las aguas;
4º Brote la tierra verdor hierbas y árboles de semilla; 
5º Haya lumbreras en el firmamento; 
6º Bullan las aguas de seres vivientes y vuelen aves; 7º Bendijo a peces y aves diciendo 8º Produzca la tierra seres vivientes; 9ª Hagamos al hombre; 10º Y los bendijo diciendo...
10 Son las Palabras de la Ley en el Sinaí


4.7.- AL VERBO COMPETE PONER NOMBRE A LAS COSAS.  
1) Llamó a la luz día y a las tinieblas noche 1.5; 
2) Llamó al firmamento “cielos” 1,8; 
3) Llamó a lo seco tierra y a las aguas llamó mares 1, 10; 
4) Pone nombre al Adam 1,26. 
Por eso, su imagen, es propio también del varón, poner nombre a todos los animales (2, 19-20) El varón se pone nombre de ‘ish varón a sí mismo y de ‘ishá a la mujer (2, 23). Y aún después del pecado le cambia de nombre a la Mujer, por el de Jawáh.

4.8.- PERO NO ERA CONVENIENTE QUE EL LOGOS OPERARA LA CREACIÓN SOLO. Era necesario que el Espíritu Santo la Rúaj jaqqedosháh, estuviera presente y fuese su compañera desde antes de apuntar la luz del primer día como paloma que revoloteaba sobre el caos y el abismo hasta que lo llama junto con la Novia, al final de los tiempos, como lo dice el Apocalipsis 21.



[1] Sto. Tomás de Aquino, Prólogo a los libros de las Sentencias de Pedro Lombardo.


Fuente: De mi conferencia en la rama femenina de a Fraternidad Apostólica Santo Tomás de Aquino FASTA –MENDOZA (RA)  En el Foro de la Mujer edición 2018: Mujer custodia de la cultura-- 18 agosto 2018

viernes, 16 de mayo de 2014

EL SEMBRADOR SEMBRADO
Parábola del sembrador

EL SEMBRADOR SEMBRADO
La parábola del Sembrador
Marcos 4, 3-9; 14-20

Sembrador, Semilla y Palabra de Dios
1. No se exagerará la importancia de esta parábola que encierra, de algún modo, el secreto del género. En efecto. Jesús presenta esta parábola como la clave de interpretación de todas las parábolas y condiciona la comprensión de todas las demás a la intelección del sentido de ésta. "¿No comprendéis esta parábola? Entonces, ¿cómo entenderéis todas las parábolas?" (Marcos 4, 13). 2. Se trata de que el divino Sembrador sigue sembrando su Palabra y de que ésta sigue dando fruto de amor a Dios en muchos de los hombres alcanzados por ella: en los que la reciben con fe.

¿Por qué no se nombra la semilla?

viernes, 31 de enero de 2014

LA REDENCIÓN DE LOS LABIOS - Testimonio de una lectora



"...me quedé en medio de los chicos todo el día, y los miré jugar, y atendí sus 10.000 requerimientos y 80.000 preguntas... Y el dolor se llenó de paz, y la paz de alegría. 
Creo que ya encontré el camino que le estuve pidiendo tanto a Dios... " 

 "¡Qué hermoso texto de Dimas Antuña publicaste, Padre!
Tengo mucho que decir porque lo "mastiqué" todo el día con la mente y con el alma.

¡Cuánta verdad! A mi alma no le basta la palabra de Dios. Por supuesto que cuando trae Luz a mi vida, me provoca gran felicidad. Es alimento, pero no necesariamente sacia mi hambre de Su Amor. 

Mi alma teme el silencio de Dios, cuando me oculta Su presencia, cuando no se da a mí. Mi alma quiere el beso, la entrega total, con tanto ímpetu muchas veces que es penoso vivir. Y entonces mi deseo se expresa en canto, que alivia el dolor ante la ausencia de mi Amado
Así tengo que vivir muchas veces, tironeada entre mi realidad y mi deseo y dolor. En la obediencia y entrega completa a mi vocación de esposa y madre busco mi alivio y felicidad. Hoy, gracias al texto que me mandaste, pude comprender que en esta obediencia voy a poder llevar con paz esta pena
.
Porque tantas veces me sucedía, que al sentirme añorando, sufriendo, deseando con tanta intensidad, mi primera reacción era aislarme, buscar el silencio y la soledad de la oración para unirme con Dios. ¡Pero no soy monja! ¡No puedo pasarme el día rezando!

Otra reacción es ponerme a leer libros de espiritualidad. Pero no puedo pasármelas leyendo, aunque mucho leo ya. Me "sumerjo" y no le doy bolilla a mi esposo a la noche, por ejemplo, o desatiendo a los chicos durante el día. Otra reacción es buscar a quién me hable de Dios y me conecte con Él, para sentirme amada, o no olvidada. Y aquí me refiero a los sacerdotes, mediadores entre Dios y los hombres. Y por eso te molesto a vos. Porque me llevás a Dios. Y por eso es que te quiero.


Supongo que vas a decirme otra vez que me falta fe en el amor de Dios. Quizás sea así. Pero es que sufro, duele, quema, la ausencia del amado. Ahora me doy cuenta que cuando buscaba a Dios aislándome, finalmente estaba desasosegada e inquieta porque también me aislaba de mi familia. 

Hoy me dije:" no me escapo a ningún lado, aunque tenga ganas de ponerme en oración y estar sola, no lo voy a hacer, la virtud que más agrada a Dios es la obediencia y yo quiero agradar a Dios", y me quedé en medio de los chicos todo el día en el jardín, y los miré jugar, y atendí sus 10.000 requerimientos y 80.000 preguntas. 

Y el dolor se llenó de paz, y la paz en alegría. Creo que ya encontré el camino. Se lo estuve pidiendo mucho a Dios".

Teresinha

domingo, 26 de enero de 2014

LA REDENCION DE LOS LABIOS
Por Dimas Antuña


LA PALABRA, EL BESO, EL SILENCIO
EN LA LITURGIA:
tanto eucarística como matrimonial 


El texto siguiente lo he tomado de una obra inédita de Dimas Antuña (+1968) sobre la santa misa. 
Esta reflexión del autor está dirigida a introducir en el misterio de la liturgia eucarística, de las Bodas del Cordero, porque en la santa misa hay palabra, canto, beso y silencio. 
El Canon se inicia con un beso del Sacerdote al altar, que sucede en varias ocasiones en la misa. Todo lo que aquí se reflexiona sobre el beso ilumina ese rito. 
Pero también ilumina la necesidad de redención que tiene todo hablar, besar o callar humano. Y se aplica al hablar, besar y callar de los esposos en el sacramento del matrimonio.
Por eso lo publico tanto en el Blog Toma y Lee como en el Blog del Buen Amor.

Los labios son el instrumento y el símbolo del pensamiento y de toda la vida interior en la cual yace el pecado; para que los labios puedan orar, gritar, unirse al Sanctus de los serafines es necesario que sean purificados por el fuego. Los labios del sacerdote tienen la ciencia; los del profeta llevan el mensaje: si Dios quiere usar de esos labios para su obra o su mensaje, es necesario que él mismo los purifique. “Esto tocó tus labios” el fuego en la brasa, es decir: el Espíritu Santo de Dios en la economía de Cristo.

Leamos el pasaje de Isaías, pero advertidos de que este texto religioso ilumina todo palabra, beso y silencio humano, que necesita ser purificado por el fuego de toda su capacidad de maldad en el hablar, el besar o el callar inter humano también:
"¡Ay de mí que estoy perdido - gime Isaías -  pues soy un hombre de labios impuros y entre un pueblo de labios impuros habito [labios impuros en el hablar, besar y callar]... Entonces voló hacia mi uno de los Serafines con una brasa en la mano que había tomado de sobre el altar con unas tenazas, y tocó mi boca y dijo: 'He aquí que esto ha tocado tus labios: se ha retirado tu culpa, tu pecado está expiado" [Isaías 6, 4-7]

*  *  *

La palabra, el canto, el beso
Tres misterios del espíritu del hombre se expresan en los labios del hombre: la palabra, el canto y el beso En la palabra racional que dice, es decir: juzga y discierne, está la expresión de su inteligencia, de su ser como persona. En el canto, afectivo, esa palabra es movida por el cielo, es decir: por lo concreto que hay en el corazón del hombre, y expresa el afecto: – todas las pasiones. En el beso, el elemento afectivo no se desposa con la palabra, como en el canto, sino con el deseo: con lo más hondo, más íntimo, más impetuoso de su ser. En el beso hay una entrega, una comunicación de vida íntima, secreta y total.

*  *  *

El beso
Para los griegos ‘besar’ (kunein) tiene parentesco con ‘adorar, venerar’ (proskunein). El que venera, el que adora, se rinde, se entrega. En la adoración puede haber un simple reconocimiento, un simple anonadamiento ante el Ser. Y esto produce el ‘silencio’ de la adoración, es decir: el callar ‘ad ore’. Puede haber también un deseo de oblación, de transfusión, de ‘nada’ que quisiera pasar por amor al ‘ser’ y sólo en ese Ser: el beso sería la expresión de esa entrega.

La adoración calla y de ese silencio brota el himno, el canto. El amor que adora, desea y de ese deseo nace el beso. En todo esto hay un solo acto de amor intenso y total.

El himno, expresión del silencio lo expresa a modo de luz: Te decet himnus, tibi silentium laus [Salmo 64, 2 “A Ti conviene el himno” que en el texto hebreo y la traducción de los Setenta se lee: “a Ti te alaba el silencio”].

El beso, expresión del deseo profundo  expresa el deseo a modo de transfusión, de entrega. (osculetur me, ‘béseme’ leemos en el Cantar de los Cantares 1, 1) El beso

*  *  *

El beso, vehículo del amor, significa la comunicación del hálito de la vida que viene del fondo del corazón (su principio). El beso nace del corazón como la palabra nace de la razón. El corazón llega a los labios por el beso, la razón llega a los labios por la palabra. La razón distintamente, porque la razón discierne y distingue. El corazón unitivamente, en un deseo de entrega y unión. El beso expresa la entrega total de la persona por veneración (kunein, proskunein), por deseo (osculetur me ‘que me bese’), por amor: pneuma, beso, vínculo, nexus. Nadie que besa deja de entregarse, sea la que besa, o a lo que – simbólicamente – besa. Y esa entrega indica obediencia absoluta (veneración) o deseo de vida, es decir;: deseo de  unidad de vida con el que besamos y nos besa.

*  *  *

Béseme (el que besa, el Padre) con el beso (con el Espíritu Santo) de su boca (es decir: el Hijo). Besa el Padre a la Iglesia (a la criatura) con el beso de su boca (con el Espíritu Santo de verdad) y la boca con que besa es el Hijo encarnado, es decir: hecho Mediador y Sacerdote, hecho Esposo para la Esposa, hecho ‘boca’ para darnos la palabra del Padre, en cuanto él mismo es el Verbo y para darnos el beso de su boca, en cuanto él comunica el Espíritu del Padre, en cuanto él mismo, por su Pasión, comunica el Espíritu del Padre.

*  *  *

De la boca del hombre sale lo que hay en el interior del hombre: “lo que sale de la boca sale del corazón y eso contamina al hombre. Porque del corazón (por la boca) salen los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, maledicencias…” [Marcos 7, 20-22]
De la boca de Cristo sale lo que hay en el interior de Dios: su palabra, su Espíritu. La palabra de la boca de Cristo es el Verbo de Dios. Por eso él dice que su palabra no es suya sino de Aquél que lo envió [Ver Juan 14, 23-24]. Él ‘es’ la Palabra, pero la palabra no es suya, sino del Padre que lo engendra y lo envía. El soplo de la boca de Cristo es el Espíritu de Dio y por eso él dice: “recibid el Espíritu Santo” y sopla sobre ellos. Este espíritu es el Espíritu de ‘nuestro’ Padre. Y es el espíritu de Cristo, porque del Padre y del Hijo procede, en su procesión personal y en su misión temporal.

¿Se dice en algún lado que Cristo haya besado a alguien? A Cristo lo besa la Magdalena, la pecadora para entregarse a él por amor. Y Judas, el apóstol, para entregarlo por traición. El beso de la Magdalena es de adoración, veneración y expresa la entrega afectiva de su vida. El beso de Judas es de traición, dado ‘por señal’ y Dios quiso que un beso ‘lo entregara’.

Lo que sale de la boca del hombre mancha al hombre y lo expresa; porque esos actos son actos de la persona humana. Lo que sale de la boca de Cristo santifica al hombre y expresa a Cristo porque en la palabras y la comunicación del Espíritu está la expresión de ‘quién es’ de la Persona divina.

*  *  *

Nada expresa más a la persona en el hombre que su palabra o su beso: la palabra lo compromete, el beso lo entrega. La palabra lo hace responsable, el beso lo hace ‘siervo’. Por la palabra el hombre afirma su persona, por el beso la vincula, la entrega, la ata. El beso puede vivificarla o destruirla, según sea a quién la una. En la palabra hay comunicación racional (depende de la luz que hay en el hombre). En el beso hay entrega afectiva – y efectiva (depende del ímpetu interior que hay en el hombre)

*  *  *

Besar a una persona es entregarse a ella, manifestar nuestra comunión (común unión) nuestra unidad con ella. Besar una cosa no tiene sentido ninguno sino en cuanto la cosa es signo o símbolo, es decir, expresión y presencia de algo o alguien. En el beso a una cosa, hay un acto de veneración: expresa nuestra entrega a lo que la cosa expresa, representa. En el beso hay una comunicación vital.
Dimas Antuña

Nota del editor: El beso al altar tiene sentido porque el altar es Cristo. Cuando el Sacerdote besa el altar, lo hace en nombre del pueblo, besando a Cristo con un beso verdadero que lo debe desagraviar del beso falso de Judas y debe ser, por lo tanto, un beso santo, sincero, de verdadero afecto y entrega, de sumisión de la Iglesia esposa a su Esposo el Cordero inmolado. Pero ese beso es el modelo del beso esponsal para toda esposa unida en matrimonio sacramental, según Efesios 5, 21-32

viernes, 1 de noviembre de 2013

UNIDAD TEMÁTICA DEL SALTERIO [9 de 12]

Explicación de Fr. Divo Barsotti 
[3ª parte]

Ningún hombre se identifica con “el Hombre”, excepto Nuestro Señor Jesucristo. 

5.5. Los Salmos, Palabra de Cristo
Podemos decir de los Salmos, más que de ningún otro libro del Antiguo Testamento, que son el libro de Nuestro Señor. No solamente porque Él los ha citado más que ningún otro libro – lo cual sería una razón puramente exterior – sino, más bien, porque ellos son, eminentemente, SU palabra. Son “su” palabra en tanto que él es “el Hombre”.

Ya hemos dicho que lo que distingue al Salterio es, precisamente, el hecho de que es la palabra de Dios y de todo hombre.  Es toda la humanidad la que habla y se expresa a través de los 150 Salmos. No un pueblo solo, no la historia de un solo pueblo, y menos todavía la vida interior de un solo hombre entre otros, que hubiera vivido en una determinada época; sino “el Hombre” en su acepción más vasta y su más simple comprensión. El hombre en su condición de pena y de miseria aquí abajo: es todo lo humano lo que  nos habla a través de su palabra.

Ahora bien, ningún hombre se identifica con “el Hombre”, excepto Nuestro Señor Jesucristo. Por eso el Salterio, es, más que todo otro libro, “el libro de Jesús”: su libro porque es palabra de Dios y porque es palabra de Hombre. El Hombre, no se conoce más que en Cristo. Sólo en Cristo se expresa el hombre verdadero y concreto. Y la palabra del hombre verdadero es precisamente el libro de los Salmos.

5.6. Una división del Salterio según el género literario de los Salmos, puede tener cierto valor, pero no nos revela el sentido último de los Salmos. Un Salmo no dice todo su secreto sino en su contexto, según aquel orden que no deriva de lo arbitrario, sino del lugar que ocupa dicho Salmo en el libro inspirado. Este lugar ha sido asignado por Dios, quien ha dirigido al hagiógrafo para formar la colección y hacer de ella UN libro.

Es solamente en la unidad de la Biblia que la exégesis católica trasciende la palabra del hombre y alcanza a través de ella la palabra de Dios.  Negar que – o ignorar que – la Biblia tenga como único autor principal a Dios, inspirador a su vez de un verdadero y propio autor humano, es comprometer la interpretación auténtica de la Sagrada Escritura. El filólogo  puede, sí, interpretar un documento humano histórico o poético, pero el filólogo en cuanto tal no podrá jamás, si no es creyente, descubrir en la Sagrada Escritura analizada y criticada como monumento literario e histórico, el sentido que su Autor divino quiso darle.

viernes, 31 de mayo de 2013

LA TORRE DE BABEL: SU ACTUALIDAD PERENNE


 La Palabra Violada - Petit de Murat

El Último Progreso de los Tiempos Modernos: la Palabra Violada - Mario José Petit de Murat
Posted: 11 Mar 2013 07:22 PM PDT
Fragmento tomado de la página que recomendamos para la lectura completa: http://centropieper.blogspot.com/2013/03/el-ultimo-progreso-de-los-tiempos.html



El Último Progreso de los Tiempos Modernos: la Palabra Violada
Mario José Petit de Murat


Mario José Petit de Murat (1908-1972), "hombre completo y eminente" según Castellani, fue una estrella rutilante en el cielo de los dominicos argentinos e hispanoamericanos. Petit de Murat luce tanto por su cautivante prosa como por su capacidad de penetración psicológica. Autor prolífico y profundo conocedor de Santo Tomás de Aquino, escribió y enseñó Teología, Metafísica, Psicología, Filosofía e Historia del Arte. Porteño de nacimiento, se radicó en Tucumán, donde murió atendiendo una capilla rural en el Timbó Viejo.


- I -

Tengamos por cierto que hemos ido a la deriva. Muchas han sido "las lluvias, ríos y vientos" que la apostasía de Europa desató contra el Hijo del hombre desde el Renacimiento hasta nuestros días; como consecuencia se ha venido abajo con grande ruina todo lo que del cristianismo se intentara edificar sobre las arenas de la mediocridad, las tibiezas o los descuidos [1].

Es notorio que los tiempos renacentistas y posrrenacentistas están especificados por la reincidencia en el pecado, no en el individual, el cual se desgrana en cualquier rincón del mundo a cada instante, sino en el de la sociedad humana, pronunciando esta vez contra Dios no sólo Creador sino también encarnado y Salvador. En consecuencia, el demonio y la nueva iniquidad disponen de mayor experiencia para su astucia y, así, la malicia ha progresado bastante sobre las antiguas tácticas.

En efecto, la rebeldía moderna ha añadido una perfección capital a la iniquidad. Trataremos de esbozar, siquiera, lo que este enunciado entraña:

Nuestra época se mueve dentro del ámbito de un mal teológico; la anima la peor malicia, la de una apostasía. Si queremos lograr, no ya el género sino también la especie de dicho mal, hallamos que no se trata de una apostasía cualquiera, la que apartara, por ejemplo, de la noticia que la razón o alguna tradición cierta y remota pudiera dar de Dios. Lo que la civilización actual intenta negar es la encarnación del Verbo, además de todo el orden sobrenatural y temporal originado por Él en la tierra. Si frente a este hecho recordamos que la medida de un mal está dada por el bien que niega [2], se entenderá que nos encontramos en la hora actual, ante un abismo idéntico a la nada; pues si se niega el Verbo eterno ¿qué nos queda de Dios y de las cosas? Si se niega la Encarnación -la cual revela la decisión divina de asumir todo lo auténticamente humano- ¿qué puede quedarnos del hombre? Sobre todo: ¿en qué se convertirá el verbo humano si existe la resolución inflexible de emplearlo en contra del Verbo divino, a costa de desgarrarlo en los nexos con su fuente, analogía y ejemplaridad suprema, que es ese mismo verbo?

Ciertamente, la Edad Moderna ha obtenido al fin, tras su labor tenaz de agnosticismo y subjetivismo, corromper la palabra en sí. El lenguaje del hombre en todo tiempo, ha nombrado también conceptos, deseos y acciones inicuas; incluso cosas concretas dedicadas a la iniquidad (meretriz, Baal). Se pudo también mentir, pero se mentía con cosas reales que no eran tal como se las nombraba más en sus circunstancias que en su ser mismo; sin embargo, permanecía inviolada la relación del signo verbal con la cosa significada. Se decía "paz" y cualquiera entendía que se iba a dar una real tranquilidad en el orden concretamente existente; cuando un rey asirio ambicionaba dominar a otro monarca, enviaba una embajada comunicándole que le arrancaría los ojos y le cortaría las manos si llegaba a resistir y no rendirle vasallaje. En cambio hoy se dice "hombre" y se piensa que se puede estar nombrando a un animal sin mas; asimismo, si un gobernante llega a pronunciar la palabra "paz" el vecino entiende que se esta preparando para la guerra, y cuando un país quiere apoderarse del mundo entero, oprime, destruye y aniquila en nombre del amor que profesa a la fraternal convivencia de los pueblos.

miércoles, 14 de abril de 2010

EN UN PRINCIPIO ERA EL VERBO
Para entender mejor el prólogo
del evangelio según san Juan

LA MEMRÁ DE ADONAY
En el Targum palestino del Pentateuco:
Neophyti 1


Gustavo Doré: La Creación de la Luz

1) El Verbo de Dios, o la Palabra de Dios, (en griego el Lógos tou Theou), es el Personaje principal del prólogo del Evangelio según San Juan. Él era, es y será. Por eso Juan lo llamará "Alfa y Omega".
El Verbo de Dios, hecho carne en Jesucristo, es el personaje central no solamente del Prólogo sino de todo el Evangelio y a él se refieren también las Cartas y el Apocalipsis.

2) El Verbo era antes de todo. De ahí que el Evangelio de Juan comienza con una mirada hacia “el principio”. Pero el Verbo será hasta el fin: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Y por eso, el Evangelio según san Juan termina con una mirada hacia el fin de los tiempos, que tiene su prolongación en el libro del Apocalipsis. Alfa y Omega, Principio y fin. Entre esos dos paréntesis, se encierra la manifestación histórica de la Palabra hecha Carne: el ministerio público del Señor en Palestina.

3) Durante mucho tiempo, muchos estudiosos de la Sagrada Escritura pensaban que Juan había tomado el término “Logos” del universo cultural griego-helenístico. De hecho autores judíos como Filón de Alejandría habían entrado en diálogo con la cultura helenística, la cual dejó su impronta en su pensamiento y en sus obras. No hay que asombrarse de que esa cultura hubiera influido en el judaísmo palestino a consecuencia de la prolongada dominación griega sobre el judaísmo palestino y de la diáspora de muchos judíos en el mundo mediterráneo.
Pero en 1956