viernes, 4 de enero de 2019

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR
CON PODERES [6/10]
UN BALANCE

TOMO 1º
LA EXPERIENCIA DEL ENCUENTRO 
Texto de contratapa:
Este libro contiene testimonios e historias de solteras, casadas, viudas, que tratan a Jesucristo como esposo. 
Es perfectamente posible ser esposa de Cristo y deseosa de casarse o casada, d
ar el sí a la vez a Jesús y a un pretendiente humano. 
Son amores compatibles. 
Cuanto mejor esposa de Cristo, menos sufrientes con la soltería, más libre para ennoviarse y casarse, más fuertes para sobrellevar las cruces del matrimonio.
El desposorio con Cristo es la mejor preparación para un matrimonio feliz.
No estoy sugiriendo que renuncies a la idea del matrimonio. No.
¡Tú también estás llamada por el Señor a seguirlo como esposa! Apréndelo aquí.


TOMO 2 - LO QUE LA ESPOSA DEBE SABER
Texto de contratapa:
El autor te confiesa que su gozo ha consistido, consiste y consistirá en ser testigo de tantísimos despertares de princesas dormidas, con el beso de Jesús, con Quien ellas se encontraron al sumergirse en las páginas del tomo primero de Me quiero casar, y que, por eso, se llamó: La experiencia del encuentro.
Al entregar a cada una como esposa al Novio – como lo hace el padre de la novia llegados al pie del altar – resuenan cada vez de nuevo en su corazón sentimientos difícilmente atrapables en palabras, vertidas en el poema que cierra este segundo tomo.
Estas páginas te acompañarán, ya seas soltera, casada, viuda o consagrada, en ese camino iniciado de la esponsalidad con Jesucristo.

¡Que después de haber sido atraída y cautivada sepas, como dice el Cantar de los Cantares, correr detrás de sus perfumes!

Cinthia Mi querido Padre, no puedo dejar de leer su libro Me quiero casar. Es tan hermoso!!!! No veo la hora que salga a la luz para recomendarlo. Tanto bien hará a tantas mujeres y jóvenes !!!!!
Dora Estoy muy contenta con su nueva publicación que es un tesoro y ayudará a todas las mujeres, casadas o no Selva Quiero compartirle que el libro que está escribiendo "Me quiero casar" es parte de mi proceso de sanación.
  Beatriz no quiero parar de leer lo que me ha enviado, esto que he leído ha llenado tantos vacíos que habían en mi corazón y estoy inundada en una felicidad grandísima, creo que me faltaba tomarme muy en serio el ser la esposa, a pesar de que ya le dije sí en mi corazón, Me encanta poder pasarle el libro a muchas amigas que rezan y sufren por esperar el hombre de su vida!!!! Se van a quedar atónitas cuando vean que el hombre más maravilloso está a su lado, el hombre que las espera para desposarlas y no lo ven, no se dan cuenta!!!! El HOMBRE- DIOS.
  Nora: Querido amigo de mi Esposo, Con mucho cariño he recibido el libro, me emociona tanto que, aunque aún no termino de leerlo, ya lo he compartido. Le he dado una mirada rápida a todo y me encanta, especialmente me gusta mucho cómo ha ido intercalando entre los testimonios, la descripción de "Cómo es Jesús" junto con las oraciones. Le agradezco que también nos ponga en guardia sobre cómo nos ataca el demonio y la ayuda que nos da con los escritos de San Juan de la Cruz sobre la lujuria espiritual. Vuelvo a leer la primera parte y veo cómo es cierto aquello de que en fe le damos nuestro "sí" a nuestro Divino Esposo (aunque sea un sí muy frágil) y Él se encarga de enamorarnos.
  Cecilia ayer pude avanzar las primeras 70 páginas del tomo I. Una vez más me asombra el poder maravilloso de la Palabra, que se cumple en mí. ¡Alabado sea el Señor!, en su Misterio de Amor que siempre nos atrae más hacia El. Tantas veces he rezado el Salmo 44-45!! pero ayer oí y vi con novedad y respondí, "rendida" de amor, con novedad también. Las otras dos viudas consagradas con las que comparto mi camino de viudez, también lo están leyendo...
Octavio Un varón de edad madura, casado con hijos e hijas He terminado de leer también el segundo tomo de su libro Me quiero casar y en verdad es un documento que tiene que llegar a toda mujer bautizada antes que las bodas las celebre con el logos falso, misterio grande es este el de la dignidad de la mujer y de la mujer misma. Octavio Mx
  María Teresa Estimado Padre Bojorge: Aún no terminamos con mi hermana el primer tomo de su nuevo libro, Nos cuesta suspender la lectura. Pero antes de continuar, le decimos: ¡Qué bien le hace a nuestra alma! Es un regalo. Rezamos. ¡Nos ilumina en nuestra identidad bautismal. Doy gracias a Dios, porque a través de sus libros, como hijo amado, nos enseña a vivir de cara al Padre, como hijos en el Hijo. Como amigo del Esposo, nos enseña a vivir agradecidas como esposas, de la mano de María. Mil gracias! MTeresa
  María Inés Damos gracias a Dios por este libro, que anima a vivir la esponsalidad a través de situaciones de vida, interpretadas a la luz de la fe.
   Cecilia S. Le agradezco me haya enviado el libro. Realizó en mí algo largamente esperado. En las primeras hojas del libro, el que me había dispuesto a leer sin más, me llega la invitación del Señor, para mi sorpresa. Una invitación largamente imaginada, deseada, y esperada, que llega casi sutilmente a golpear la puerta de mi corazón. Con la inmediata convicción, porque acababa de leerlo, que esa invitación era para toda bautizada, y que no requería otro requisito que creerla. La noticia también que la respuesta era en la fe, barrió todos los obstáculos que se agolpaban por entrar también. Simplemente creer que esa Palabra de Dios hoy me era dicha a mí. Y que yo podía creer y responder. Y se cumpliría en mí. Y mientras la pregunta se terminaba de formular yo ya la había respondido, como en un movimiento que sin detenerse viene de Él a mí y de mí a Él, con una respuesta también largamente ensayada, deseada, esperada: “Sí quiero, Esposo mío”.
Mónica Su libro es una joya porque no hay nada sobre el tema enfocado al modo suyo. Le aseguro que había hablado con religiosas pero no supieron orientarme a un libro que me pudiera servir en estos temas. Una me mandó a los textos de los papas para las jornadas de la vida consagrada y otras a otros textos. Pero no entendieron lo que les pedía. Es esto que estamos conversando. Providencial. Muchas gracias por considerar favorablemente los correos que me envía. ¡Me emociona ver crecer una obra escrita y es tan hermoso ir apreciando como se va armando! Realmente es una obra de arte... con algo de divino en el modo como se van inspirando y cómo usted lo va trabajando. Una preciosidad. Mónica
  Faustina Sigo leyendo el Tomo I del libro que me envió. Primero le digo que doy gracias a Dios porque me lo ha hecho llegar. Estos testimonios están moviendo mi corazón muy fuertemente. Me conmueven. Me viene a la cabeza cómo las personas, especialmente las mujeres, nos sensibilizamos tan fácilmente con historias ficticias de romances de película que nada tienen que ver con el verdadero amor, pero igual nos dejan como atontadas y deseosas de encontrar un amor así. ¡Si supiéramos que la verdadera historia de Amor no está en lo que nos muestran las películas, sino en lo que nos relatan los Evangelios! ¡Y que esa historia de Amor está esperando nuestro SI para hacerse realidad en nuestras vidas! No perderíamos el tiempo en soñar con amores del mundo sino que le entregaríamos nuestro corazón inmediatamente a aquel que es la fuente del Amor.
  María Virginia Padre: Hoy, leyendo el primer tomo de su libro Me quiero Casar y llevando tan solo leídas 60 páginas, me ha causado mucha alegría poder comprender que Cristo me ama como a una esposa y que puedo yo también amarlo a Él de esa misma forma. Saberme esposa de Cristo hace que ame a mí esposo terrenal y a mis hijos de una forma más concreta y coherente con mi condición de Cristiana.
  Mónica 2ª  Esta doctrina suya, al vivirla, trae paz y plenitud en el fondo del alma.
  María Inés 2ª ¡Qué hermoso libro! A medida que uno lee, va comprendiendo más la misión que Dios nos da, el sentido de nuestro ser.  ¡Qué claridad , sabiduría, ternura y qué amor de Padre, en la presentación y los contenidos . Es un regalo de Dios.
  Verónica no soy para nada afecta a la lectura, pero éstos libros llenan plenamente mí corazón y me van conduciendo por el camino que siempre quise recorrer pero no encontraba cómo. Ahora puedo ver cada vez con más claridad hacia donde ésta Vida Nueva Esponsal me conduce. La venda de mis ojos, mí ceguera está sanando de a poco y aquello que creía me llevaba a la santidad, cómo actividades pastorales en forma desmedida, eran solo distracciones del maligno, para apartarme de mi verdadera misión de esposa y madre acá en la tierra. Mi vida cotidiana ha dejado de resultarme tediosa sino enriquecedora y la ha enriquecido el saberme Esposa del Cordero, el mantener presente que todas mis actividades no le son indiferentes y que las hago por Él y a la vez por los míos acá en la tierra también como dice Fabiana Corraro en éste libro, “llega un momento que la oración se transforma en nuestro alimento”. No dejo de repetir nunca y a lo largo del día: Jesús en Vos Confío y de rezar la Copla de la Esposa_Iglesia.
  Dolores ¿Quién sabe si este libro no despierta las doncellas dormidas del alma, para ver y reconocer al esposo? Dolores
  Mercedes 3ª Le comento padre que la copla me ha resultado maravillosa, como una varita mágica, según decía una lectora. La rezo todo el tiempo y a veces más de tres veces, cuando percibo que el enemigo ataca ferozmente
  Lucía 1º Estimado Padre, Siempre vi a Jesús como el ladrón que me quería robar mi vida, no como alguien que me amara. Desde los 15 años, dejé de hablar con Él (salvo cuando precisaba algún favor) por miedo a que me pidiera que me hiciera numeraria. Así viví lo que me enseñaron en el colegio. Leyendo ahora su libro veo que no es así. Y muchas mujeres tenemos las ideas alteradas. Sobre todo las que vivimos la transformación de una Iglesia rígida a una Iglesia más misericordiosa y que da amor. Lucía
  Ester 2º ¡Lo felicito por el libro! ¡Está espectacular y muy aclaratorio! ¡Porque todas tenemos la misma duda y todas pensábamos que Ser esposa era consagrarse a Dios! ¡Y cuántas le erramos en la vida por pensar eso!!!! Se lo voy a mandar a mis amigas, casadas, solteras, y separadas. porque esa visión de esposo nadie nos la dio. ¡Y está muy muy buena! Lucía
  Azucena Querido Padre: Jesucristo esposo me sigue transformando; increíblemente. Hasta he recuperado agilidad física, fuerza y prontitud en la decisiones. Estaba maniatada, mejor dicho, el enemigo me fue maniatando. Pero mi esposo me liberó,. Gracias por ese libro que me puso en las manos.

viernes, 28 de diciembre de 2018

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR
CON PODERES [5/10]
UN BALANCE

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR:
ENFOCANDO MI ENSEÑANZA EN 
"LA DIVINA REGENERACIÓN"
Jesucristo es el Hijo de Dios que vino a enseñarnos el camino de la divina regeneración, a vivir como Él vivió, vivir como el Hijo, vivir como hijos.
Esta enseñanza se fue gestando y volcando en las siguientes obras:
1.- EL FIEL LAICO en el HORIZONTE 
de su PERTENENCIA
Es una ponencia que presenté en 1988 en la VIIIª Jornada Nacional
de Teología organizada por la Sociedad Argentina de Teología bajo la presidencia del Pbro. Pablo Sudar.
Se me pidió que hablara sobre los aspectos bíblicos de la Teología del Laicado en preparación del Sínodo sobre los Laicos. Preparando esta ponencia se me mostró claramente que el nombre principal del fiel cristiano es ser Hijo de Dios. Es decir su identidad bautismal.
La ponencia se publicó en el volumen colectivo titulado "Laicado Comunión y Misión" Editorial San Pablo Buenos Aires 1989
De ahí en adelante la divina regeneración fue el tema nuclear de mi presentación del mensaje evangélico. 
La figura de Dios Padre se impuso en el primer plano. La obediencia del Hijo. Esta predicación fue madurando y se plasmó en  siguientes obras
2.- VIVIR COMO EL HIJO, VIVIR COMO HIJOS 2002-4
Sermón de la Montaña - Bienaventuranzas
3.- ORAR COMO EL  HIJO, ORAR COMO HIJOS
UPA PAPÁ - ELEVACIONES AL PADRE NUESTRO - 2004
4.- VIVIR DE CARA AL PADRE - 2009
NACIDOS DE NUEVO Y DE LO ALTO
5.- SALIÓ EL SEMBRADOR A SEMBRAR-SE - 2015
EL SECRETO ESCONDIDO EN PARÁBOLAS 
Y REVELADO A LOS HIJOS
La centralidad de la espiritualidad filial y la divina regeneración dio lugar a esta jaculatoria: 
"¡Padre! Engéndrame hoy!"
Y a otras oraciones como la que sigue:
En el Sermón de la Montaña estamos viéndote vivir como Hijo y enseñándonos a vivir como hijos. Sí, Jesús, queremos vivir como hijos del Padre Celestial, tener un corazón de hijos, una conciencia de hijos, una vida de hijos, poder orar con el Padrenuestro desde el deseo de nuestro corazón como Tú lo oraste. 
Padre, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino, el Reino de los hijos. Que reine en nosotros el amor de hijos al Padre y el Amor Tuyo, Padre. 
Hágase Tu Voluntad porque ése fue el deseo de Tu Hijo Jesús: cumplir Tu Voluntad, porque Él consideró hermanos, hermanas y madre a los que hacían la Voluntad del Padre. Que se haga Tu Voluntad; que la podamos hacer, Padre, para ser hermanos de Jesús, hijos Tuyos. Cumplir Tu Voluntad gozosamente, dándote Gloria. 
Que venga a nosotros el Reino, el Reino de los hijos. Danos hoy el pan de cada día. ¡Oh Padre! Ponemos en Ti nuestra seguridad en estos momentos inseguros, en que además los hombres quieren hacernos más inseguros con un discurso amenazador, en que tantos de Tus hijos están asustados. 
Ponemos nuevamente nuestra seguridad en Ti, ¡oh Padre! porque Tú sabes que necesitamos todas esas cosas y Tú que cuidas de las aves y de los lirios del campo cuidas más de Tus hijos. Danos un corazón seguro en Ti. 
Perdona nuestras ofensas y enséñanos a perdonar, a no guardar rencor con nuestros hermanos, a amarlos porque son hijos Tuyos y Tú los amas y quieres ser glorificado en ellos. No nos dejes caer en la tentación, Señor. 
Estamos en medio de tentaciones en un mundo en que Tú no reinas, que no reconoce el Reinado de Tu Hijo y que hace de todos los pecados un espectáculo disfrutable. 
No nos dejes entrar en la tentación y líbranos del malo, del príncipe de este mundo porque él está detrás de todo ese pecado organizado, que quiere apartar a los hombres de Ti; a los que Tú creaste para hijos quiere convertirlos en enemigos Tuyos, ¡oh Padre! Confiamos en Ti como confió Jesús. Amén.

domingo, 23 de diciembre de 2018

MARÍA SACERDOTAL:
LO ENVOLVIÓ EN PAÑALES
Y LO RECOSTÓ SOBRE UN PESEBRE


Lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre”
                                                        Homilía para Navidad

              En el pesebre se pone el forraje para los animales. ¿Qué hace Jesús allí? Nos dice: Esta es mi carne para alimento del mundo. Tomad y comed, porque mi carne es verdadera comida.
            María lo pone en el pesebre como quien da a su hijo en ofrenda para la vida del mundo.
Con un gesto sacerdotal y nutricio, lo pone entre el heno, como quien nos lo da para alimento.
También ella puede decir: "esta es mi carne" y con su gesto dice "tomad y comed, porque mi carne es verdadera comida", el alimento puro, carne inmaculada y sin pecado.
            Isaías había hablado del pasto y de la carne: "Toda carne es como el heno, y todo su esplendor como flor del campo. La flor se marchita, se seca la hierba en cuanto le da el soplo de Dios" (Isaías 40,6-7).
La imagen es proverbial en la Escritura: "No te exasperes por causa de los malvados, no envidies a los que hacen injusticias. Porque se marchitan pronto como el pasto, como la hierba tierna se secan" (Salmo 36(37),1-2).
"Tú al polvo reduces a los hombres, diciendo: `¡Volved hijos de Adán!'. Porque mil años son a tus ojos como un día, un ayer que pasó, una vigilia de la noche. Tú los arrebatas, no son más que un sueño, como la hierba que a la mañana brota y florece, por la tarde se amustia y se seca" (Salmo 89(90), 3-6).

            El pasto y toda hierba verde es el alimento que Dios había dado desde el principio al hombre y a los animales: "Mirad que yo os he dado toda hierba de semilla que existe sobre el haz de la tierra y todo árbol de fruto con semilla: eso os servirá de alimento. Y a todo animal terrestre, a toda ave de los cielos y a todo ser animado que se arrastra sobre la tierra, les doy por alimento toda hierba verde" (Génesis 1,29-30).

            "Dime lo que comes y te diré quién eres". El hombre y los animales, "toda carne" como dice la Escritura, se alimentan de hierba y son transitorios como ella. Y aunque la hierba sea fugaz, la carne, los vivientes, no pueden subsistir sin ese alimento perecedero. De lo que es más perecedero que nosotros, recibimos permanencia los que somos fugaces.

            Por eso, la profecía de Isaías introduce una promesa y una esperanza inauditas, cuando - anunciando la Encarnación de la Palabra eterna de Dios - injerta sobre el pie de aquél melancólico proverbio bíblico, el alegre anuncio del Evangelio: "La hierba se seca, la flor se marchita (¡es verdad!), pero la Palabra de Dios permanece para siempre" (Isaías 40,8).

            ¿Qué pasa cuando, por el misterio de la Encarnación, la Palabra eterna, permanente y duradera de Dios, toma carne humana y entra en esta carne transitoria? Pasa - para decirlo con palabras de Pablo - que "esto mortal, se reviste de inmortalidad" (1 Corintios 15,54).
¿Cómo podrían, si no, heredar el Reino de los Cielos la carne y la sangre mortales, ni heredar la incorrupción lo corruptible?

            Esta carne del hijo de María, será pues alimento de inmortalidad, bajo las especies del alimento perecedero de la fugacidad: bajo las especies eucarísticas, preparadas desde el tercer día de la Creación, cuando dijo Dios: "brote la tierra verdor: hierbas de semilla y árboles frutales que den sobre la tierra fruto con su semilla dentro" (Génesis 1,11).

            Esto debía suceder como sucedió, al tercer día de la Creación. En ese día y "al comienzo", la Palabra de Dios, por la que todo es creado y viene a la existencia, se reveló como la Semilla de todas las semillas, semilla primordial de la que proviene toda hierba verde y todo árbol de fruto, entre ellos el trigo y la vid eucarísticos. Pan y vino para el sacrificio según el orden de Jesús.

            El Verbo, la Palabra de Dios, Semilla primordial, es el origen de todo alimento, y propiamente lo que vivifica: "No sólo de pan vive el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios" (Deuteronomio 8,3; Mateo 4,4). Todo escriba instruido en el Reino de los Cielos puede saber que la semilla de donde vino el Pan cotidiano y el Pan de Vida, fue un "Dijo Dios", es decir, una Palabra suya. Y que es sin duda por esto que Jesús tuvo predilección por compararse con la Semilla en sus parábolas.

            María, en cuya carne la Palabra se hizo carne, donde lo  corruptible comenzó a revestirse de incorrupción, es la que, en el pesebre: "nos da esta carne para vida del mundo" (Ver Juan 6,51).
Por eso, dicen los Santos Padres, al reclinar al Niño en un pesebre, ella ofrecía a su hijo como sobre un altar, como alimento, como pan del camino, puesto que tampoco nació en su hogar, sino en un albergue precario durante un viaje.
            San Beda el Venerable, comentando el pasaje "lo recostó en un pesebre", dice: "Aquél que es el Pan de los ángeles, está recostado en un pesebre, para poder fortificarnos como `animales' santos, con el trigo de su carne".
Y San Cirilo explica: "Encontró al hombre embrutecido en su alma, y por esto fue colocado en un pesebre como alimento, para que mudando la vida bestial, podamos ser llevados a una vida conforme con la dignidad humana, tomando, no el heno, sino el pan celestial, que es el cuerpo de vida".
            El mismo San Cirilo interpreta simbólicamente el pesebre como: "el altar, en el que durante la Misa, Cristo, por la consagración es como si naciese y se inmolase".
            San Gregorio, comentando el significado de la palabra Belén, que en hebreo se dice Beit- léjem, dice: "Nace convenientemente en Belén, que se interpreta Casa del Pan. Ya que él mismo dice de sí mismo: Yo soy el Pan Vivo que bajó del Cielo. El lugar donde nace el Señor, se había llamado antes `de pan', en previsión de que iba a aparecer allí en materia de carne, el que restauraría las mentes de los elegidos con una saciedad interior".
            El sabio intérprete Cornelio A Lápide, ve el pesebre como un púlpito desde donde nos predica y enseña el Verbo de Dios, no con palabras sino con hechos: "¿Qué hace un Dios tan grande metido en este poquito de carne yacente en el pesebre? Oigámoslo predicar a él mismo en la cátedra del pesebre, no con palabras sino con hechos, enseñando y predicando:`...me hice pequeño, hombre de carne y hueso como tú, para hacerte Dios. Yazgo en el pesebre entre el asno y el buey, porque tú vivías como un jumento y un animal, complaciéndote en la carne y la sangre. Eras como `el hombre rico e inconsciente, que es como el animal que perece' (Salmo 48(49),21) de quien dice también la Escritura: `no seáis como caballos y mulos cuyo brío hay que domar con freno y brida' (Salmo 31(32),9).
            “Asumí pues - prosigue Jesús - esta carne, para que comas mi carne, y la mía no es carne de jumento sino de Dios, para que uniendo mi carne a la tuya, boca con boca, mano con mano, pie con pie y cuerpo con cuerpo, como lo hizo el profeta Eliseo para resucitar a aquél niño muerto (2 Reyes 4,34), inspire en tí un hálito de vida celestial y divina”

Porque no había lugar para ellos en el albergue
            El pesebre es pues altar y púlpito, con lo que apunta a la Palabra hecha carne.
            Pero es también argumento que convence de pecado al pueblo que no le hizo lugar. María: "lo reclinó en el pesebre porque no había sitio para ellos en la posada" (Lucas 2,7). "Vino a su casa pero los suyos no lo recibieron" (Juan 1,11).
            María recuesta a su hijo en el pesebre donde pastan los animales, porque no ha habido lugar para él bajo los techos de los habitantes de Belén, ciudad de David  cuyo nombre se interpreta también Casa del Pan. El Pan vino a la Casa del Pan, pero no fue recibido.

            Ya antes, en el desierto, el pueblo de dura cerviz - como Dios le llama - murmuraba, incrédula y sacrílegamente, contra el maná: "estamos hartos de este pan miserable" (Números 21,5).
Nada extraño pues, que ahora el Pan de vida vaya a dar entre el forraje. También se leía esto entre líneas en los profetas: "Crié hijos hasta hacerlos hombres, pero ellos se rebelaron contra mí. El buey conoce a su dueño y el burro conoce el pesebre de su amo, pero Israel no conoce, mi pueblo no discierne" (Isaías 1,2-3).

Por fin: lo sucedido es irreversible
            Por fin, lo sucedido aquella noche es algo que está en el tiempo para siempre y en forma irreversible: "El niño Dios ha nacido".
Dios niño ha nacido y está para siempre, como hombre y Dios, en el tiempo y en la eternidad, a la derecha del Padre. Por eso el que vino, viene, está viniendo siempre, está ahí, fiel a sí mismo, fiel a nosotros, fiel al Padre.
Está siempre, viene siempre, está como el que viene siempre y viene
como el que siempre está.
            Por eso su nombre es Emmanuel = Immanu-El = Dios está con nosotros, de nuestra parte, a favor nuestro. Dios de nuestra parte.
           
Y es ella, la Madre, la que nos lo entrega siempre. Tanto cuando lo recuesta en el pesebre, como cuando le está al lado a los pies de la Cruz, recibiendo a Juan como hijo, es decir a nosotros. La que nos entregó a su Hijo, es la que nos recibe de su Hijo como hijos.
              Y Jesús, El Hijo que salió del Padre para volver al Padre, salió del Padre a través del seno lleno de gracia de María. Y habiendo salido del Padre y del seno de María, que es sacramento del seno del Padre, no vuelve al Padre solo. Vuelve con Juan, el primogénito de todos nosotros.
            Al ponerlo en el pesebre, María lo muestra y lo expone, lo expone y lo arriesga, y arriesgándolo, lo ofrece y lo entrega, a la vez que lo contempla y lo adora. Ella que es el testigo único y privilegiado del misterio de la concepción virginal, guarda estas cosas en su corazón.

¡Madre, danos la gracia de tener parte en esa mirada tuya sobre este niño nacido de tus entrañas. De conocerlo como tú lo conoces y de participarnos algo de ese tesoro que guarda tu corazón. Reclina tu misterio en el pesebre de nuestros corazones llenos de pasto seco, de forraje, de cosas transitorias destinadas a ser devoradas por las bestias útiles y de la utilidad. Que nuestras comuniones eucarísticas pongan ante ti el pesebre de nuestros corazones, para que tú los consagres con la carne de tu Hijo.

Ahora te contemplamos mientras tú lo contemplas y queremos tomarte como Madre y Maestra de contemplación. En el silencio de la noche, en el silencio del Padre, también tu corazón contempla en silencio y en paz a ese hijo del prodigio y del milagro: Mira a tu hijo. Ahora él recibe tu mirada y la busca.

Un día, desde la Cruz, hecho Señor y Maestro de tu Corazón y de tu mirada, te invitará a mirarlo a Él en sus discípulos y te enseñará a vernos en él!. Amen.

NOTA: Alguien puede preguntar: ¿Fue la Virgen María plenamente consciente en aquél mismo momento de la trascendencia divina de lo que ella estaba haciendo? ¿O solo lo entendió más tarde, después de la Cruz, mirando hacia el pasado con una comprensión más profunda de lo que ella había realizado bajo la guía del Espíritu Santo? 
Es una pregunta que no tenemos cómo responder con certeza. Pero es lo que la Virgen le narró a san Lucas y sin duda ella eligió esos recuerdos como llenos de sentido no sólo histórico sino de revelación divina a la vez que envueltos en la sencillez de hechos humildes. Es el sello del Espíritu santo. 

viernes, 21 de diciembre de 2018

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR
CON PODERES [4/10]
UN BALANCE

ME ENVIÓ CON PODERES
No temo que el título que he elegido para este balance de mis escritos sea, para mí, motivo de vanidad. 
He elegido este título sabiendo que es provocativo y va a sonar escandaloso en el oído de alguno.
        No me extrañaría, porque también a algún lector de las cartas de San Pablo me ha confesado, algo escandalizado, que el Apóstol le ha parecido jactancioso, arrogante o engreído.
          Este es el motivo que me movió a intercalar este texto de San  Pablo a esta altura, a los comienzos de mi exposición.
         Todo sacerdote puede compartir la convicción de San Pablo de ser sólo un vaso de barro, elegido sin ningún mérito propio para ser portador-dispensador de un tesoro invalorable: "Llevamos este tesoro en vasos de barro, para que resulte evidente, que la eficacia extraordinaria no se debe a nosotros sino a Dios" (2ª Corintios 4, 7).
          San Pablo tuvo una viva conciencia de ser un "vaso elegido", "vaso de elección". Como vaso elegido se lo presenta el Señor al anciano Ananías, cuando éste, alarmado ante la conversión del  perseguidor, lo interroga: 
+ "Señor, ha oído a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos en Jerusalén"
++ "El Señor le contestó: Ve (a su encuentro tranquilo) éste es para mí un vaso que he elegido para hacer llegar mi nombre a los paganos, a los reyes y a los hijos de Israel,  Yo le mostraré todo lo que deberá padecer a causa de mi nombre" (Hechos 9, 13-16).
          La palabra griega skeuos que suele traducirse como "instrumento" tiene aquí el sentido de "vaso, recipiente" y por el contexto amplio conviene que lo traduzcamos por "ánfora".
"NOTA: Sobre dimensiones y capacidad de las ánforas en la antigüedad mediterránea véase Wikipedia:   https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81nfora#Pesos_y_medidas
Contenían entre 27 y 32 litros. Se usaban para exportar vinos, aceites, granos. Su forma en punta era para que, a falta de muelles, pudieran colocarse en la arena de las playas en el momento  de la carga y descarga y quizás en las bodegas.
San Pablo se ve a sí mismo como un ánfora a punto de derramar enteramente su contenido en supremo testimonio del Nombre cuando que ha llenado su ocupado enteramente su ser y su existencia, cuando ve inminente su martirio. En esa circunstancia le escribe así a Timoteo, haciendo el balance de su vida:
-- "Yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente" (2ª Timoteo 4, 7).
NOTA: Libación ofrenda de líquidos 
       San Pablo comenta cómo los "recipientes" (ya  no necesariamente en forma de ánforas, sino de vasijas de un mismo material) son tratados como viles o dignos por el uso su contenido. Así en Romanos 9, 22-24 hablará de los malvados como  "vasos de ira para la perdición" y de los justos como "vasos de gloria para misericordia". 
         O en 2ª Timoteo 2, 20: "En una casa grande no hay solamente recipientes de oro y plata, sino también de madera o de barro, y de ellos los unos son para usos honrosos y los otroa para usos viles. Así pues si uno se purificare de esas cosas será considerado como un vaso destinado a usos nobles, santificado y útil a su dueño, preparado para toda obra buena"
que cada uno de vosotros sepa tratar a su propio cáliz
(= su esposa) santa y dignamente y no con pasión de concupiscencia como esos paganos que no conocen a Dios" (1ª Tesalonicenses 4, 4).

viernes, 14 de diciembre de 2018

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR
CON PODERES [3/10]
UN BALANCE

"LOS ENVIÓ DE DOS EN DOS"

DIMAS ANTUÑA GADEA 
COMPAÑERO Y MAESTRO 
EN MI ENVÍO EVANGELIZADOR

A Dimas Antuña le reconozco haberme enseñado a conocer a San José y a predicar acerca de él. 

A Dimas le debo la iniciación en la ciencia de la imagen sagrada que me brindó su carta a Antonio Spotorno para hacer una estatua de San José.
Gracias a él me conecté con una tradición que luego supe que había recibido del poeta nacional uruguayo Juan Zorrilla de San Martín, el autor del poema Tabaré.
Gracias a esos conocimientos prediqué la novena que dio origen a "Siguiendo a Cristo por el camino de San José". También en ese estilo prediqué la novena de la Virgen del Carmen y un triduo sobre la Virgen Dolorosa. 

Por una providencia especial pude publicar los escritos que él dejó acerca de San José, la mayoría inéditos, en el volumen titulado "Dichoso el hombre que halló a San José". 
Este libro debe su título al que he dado en llamar "Salmo de Dimas", una breve composición de  que comienza con esas palabras, evocatorias del Salmo primero y de todo el Salterio. Lleva como subtítulo "El libro del Señor San José" que Dimas hubiese querido dar al publicar la obra magna que soñaba dedicarle. 
En él oficia de introducción mi comentario al Salmo de Dimas.
Luego he reunido en él sus éditos e inéditos sobre San José.
Este volumen viene encabezado por cartas prologales del Cardenal de Montevideo Mons. Daniel Sturla SDB y del obispo de la Diócesis de San José de Mayo (Uruguay) Mons. Arturo Fajardo.

Dimas me enseñó también muchísimo con sus escritos y conferencias sobre la Misa Solemne del rito latino. 
Su viuda me confió siete carpetas que contienen sus conferencias y otros escritos y estudios sobre la Misa.

Por disposición de la divina Providencia esa obra se ha podido publicar en Montevideo una primera edición de 300 ejemplares numerados. El libro se titula INTER CONVIVAS (Entre los comensales) y como subtítulo: LA MISA SOLEMNE CONTEMPLADA Y MEDITADA.

Se publicó su primera edición en agosto de 2018, al cumplirse los cincuenta años del fallecimiento de Dimas Antuña, el 24 de agosto de 1968. Aparece con carta prefacial de Monseñor Alberto Sanguinetti Montero, Obispo de Canelones, destacado teólogo y liturgo. Preparación de la edición, presentación y notas mías.


José Luis Antuña Gadea
*27-08-1894 Dolores, 
Soriano, Uruguay 
+ 24-08-1968 Montevideo

Desde muy joven dio en llamarse a sí mismo con el sobrenombre de Dimas con el que firmó sus escritos desde su primer libro Israel contra el Ángel (1921). 
A sus trece años, en 1907, ingresó como pupilo en el Colegio de los Hermanos de la Sagrada Familia, Montevideo, del cual egresó, a  los dieciocho, con las calificaciones más altas, medalla de oro y mejor alumno de su promoción.  Esos años dejaron una huella indeleble en su inteligencia y su espiritualidad.
Poco después se empleó en el Banco de la Provincia de Buenos Aires y vivió en Argentina hasta abril de 1942, en que vuelve al Uruguay.
Sin títulos universitarios se formó en filosofía y teología como autodidacta. Fue reconocido por muchos amigos como maestro de la espiritualidad litúrgica y del arte sagrado. Debió su formación litúrgica en gran parte a la Abadía  Benedictina de Buenos Aires a través de la cual se conectó con la abadía de Río de Janeiro y a los medios católicos de Brasil.
En Buenos Aires se integró desde temprano a los grupos de la juventud católica militante que generaron los Cursos de Cultura Católica y diversas revistas en las que colaboró. Dedicó parte importante de su vida al apostolado litúrgico a través de conferencias, poesía y prosa poética, introduciendo a muchos en los misterios de la simbología de la liturgia. Dejó inédita una obra magna sobre la Santa Misa solemne.  

Publicó: Israel contra el Ángel (1921), El cántico (1926), El que crece (1929), Mon Brésil (1938 poesías en francés); La vida de San José (1941). Por último El Testimonio (1947) que es una antología de sus conferencias y poesías. Colaboró en diarios: La Nación (Buenos Aires), El Bien Público (Montevideo) en las revistas arriba mencionadas y algunas más.
Dimas ha sido más conocido y reconocido en Argentina que en su patria de nacimiento. El Maestro y destacado pensador y filósofo argentino  Alberto Caturelli, registra a Dimas Antuña en su monumental obra: La Historia de la Filosofía en la Argentina (1600- 2000), y lo ubica dentro del grupo Convivio. Sus amigos le reconocieron un magisterio  espiritual destacado aunque muy discreto y se diría que escondido.
Su obra inédita sobre la Santa Misa Solemne lleva por título: Inter convivas (entre convidados) refiriéndose a los participantes en  el  banquete eucarístico. Es posible que el grupo Convivio le deba a Dimas Antuña el nombre bajo el cual se unieron y una espiritualidad centrada en la eucaristía. Dimas percibió claramente que era la Santa Misa lo que los había reunido y los mantendría unidos como convidados a una misma mesa, la del Padre, preparada para sus hijos.
Así se conectan los rasgos eucarísticos de su espiritualidad con los bautismales, bajo el signo de la divina regeneración por el bautismo y el pan supra-substancial, alimento de la vida filial en la eucaristía.





viernes, 7 de diciembre de 2018

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR
CON PODERES [2/10]
UN BALANCE

No ideas sino personas.
Comencé a escribir 
relatando lo aprendido 
sobre la Santisima Virgen María 
y San José. 
Ambos depositarios 
del conocimiento de Jesucristo desde sus 
orígenes.  

LA VIRGEN MARÍA SEGÚN LOS CUATRO EVANGELISTAS  
nació de cuatro conferencias del Adviento de 1973
pronunciadas en la Catedral de Montevideo y que organizó Julieta Arocena. 
Julieta fue en su breve vida un apóstol de la esperanza de la Parousía, del deseo de la manifestación gloriosa del Señor. 

SIGUIENDO A CRISTO POR EL CAMINO DE SAN jOSÉ
Tuvo su origen en una novena a san José en la Catedral de su Diocesis y Santuario Nacional uruguayo de San José en 1985 a invitación del entonces obispo Mons. Pablo Galimberti. Inspirado en las enseñanzas de Dimas Antuña acerca del lenguaje de las imágenes sagradas.  Contiene 12 "visitas" a la Imagen. 
La primera edición se hizo en 1985 en dos tiradas. Una con origen en la diócesis de San José y otra en la diócesis de Tacuarembó. La segunda edición, con ilustriaciones de Michel Prince y mejor impresión de la foto de la imagen patronal la hizo Mons. Arturo Fajardo en el año 2017.


LA VIRGEN MARÍA SEGÚN LOS EVANGELISTAS
Volviendo sobre La Virgen María en los evangelios, la primera mitad del actual libro había sido publicada hace cuarenta años, en 1974; tuvo dos ediciones argentinas, dos en España, en Sal Terrae y en Gratis Date. Se tradujo al portugués, holandés, japonés, coreano e inglés (una edición para Estados Unidos y otra para India, Nepal y el lejano oriente de habla inglesa)



La actual quinta edición, (2014) se ha aumentado con dos importantísimos anexos que demuestran el valor histórico de los evangelios y en particular el de los relatos de la infancia de san Lucas. Para quien quiera ver una breve presentación en video:  




A la luz de la historia de la medicina y de su estado en tiempos de San Lucas, queda de manifiesto qué capacidad y exigencia crítica de objetividad histórica, pudo brindarle a san Lucas su origen, su educación, sus estudios médicos en el mundo helenístico de su época. Lucas fue un médico griego, el evangelista mariano, el que pintó u n retrato de María, el que nos dio acceso al Corazón de María, cofre de los misterios del Santo Rosario.

En este capítulo se calibra el valor histórico de su testimonio y de su capacidad de discernir el hecho cristiano, sobre todo ante milagros de orden biológico como la concepción virginal de María.
En Lucas parecen conjugarse lo mejor de las dos principales escuelas médicas griegas: la empírica y la pneumática. ¿Lo eligió por esto mismo el Espíritu Santo para blindar el testimonio evangélico contra las posibles dudas de Teófilo, converso griego ilustrado?

El prólogo de Lucas había sido comparado sin resultados con los criterios metódicos de las obras históricas de la antigüedad. Nuestra comparación con los criterios metódicos del prólogo de una obra médica contemporánea de Lucas, muestra notables coincidencias con los criterios metodológicos de otro médico, Pedanios Dioscóridos, expresados en el prólogo a su obra Materia Medica. 

Pedanios Dioscorides fue contemporáneo y compatriota de san Lucas, verosímilmente condiscípulo suyo en la escuela médica de Tarso de Cilicia que, juntamente con la de Alejandría y la de Atenas, era una de las tres más afamadas escuelas médicas del mundo helenístico.

La comparación con el prólogo de Materia Medica demuestra, sin dejar lugar a dudas, que Lucas pertenece al mundo de los médicos griegos. Lucas intenta mostrarle a Teófilo que la historia evangélica no es un mito, como los mitos griegos que él ya ha rechazado, sino que relata hechos ciertos, y es plenamente aceptable para una mentalidad racional como la de él y la de otros griegos de mente desmitificada y desmitificadora.

Bultmann y su estela de intérpretes declararon mítico el evangelio y luego se dedicaron a desmitificarlo. Lástima, porque San Lucas los había precedido en la tarea, opuesta, de demostrar que la enseñanza cristiana impartida a Teófilo y en él al mundo de la razón griega, estaba libre de mitos. Así que los racionalistas y la escuela de Rudolf Bultmann, persiguiendo el fantasma de los mitos pasaron de largo la realidad histórica.

María no es el Evangelio. No hay ningún Evangelio de María. Pero sin María tampoco hay Evangelio. Ella figura en los cuatro. 
Desde la Anunciación a la Cruz, junto a su hijo Jesucristo. Y desde la Cruz hasta nuestros días, junto a nosotros.
“A Jesús por María” no es una invención moderna, es la tradición bimilenaria de la Iglesia.

No hay mejores maestros para conocer a María que los mismos evangelistas. Ellos nos transmiten la auténtica figura de María.




Editorial Lumen – Buenos Aires -2015
editorial@lumen.com.ar    alejandro.makar@lumen.com.ar  ventas@lumen,com.ar La figura de María según los evangelios ha sido presentado en abril de 2015, en Argentina, como conferencias sobre María santísima:  en el Colegio de Mallinckrodt (Martinez); en el Convento Nuestra Señor a de Guadalupe en Ing. Maschwitz, en el Instituto de Filosofía práctica, en el Instituto Bosch, en un grupo de familias en Escobar, en el Colegio Catherina de Fasta, En el Profesorado del Colegio Calasanz, etc.

También se presentó en Uruguay en la Parroquia Catedral de Salto y en la Parroquia de la Santa Cruz en Salto (20 y 21 de noviembre de 2015) y en el Hogar Católico de la Parroquia Catedral de San José de Mayo el 2 y 3 de diciembre de 2015). También se comentan sus contenidos a través de Radio María (Uruguay) en el espacio “Camino a Roma” que dirigen el Diácono permanente Jorge Novoa y su esposa Cristina  Gregorio