viernes, 22 de julio de 2011

Roger Lenaers - Otro Cristianismo es posible. Fe (?) en lenguaje de modernidad.

Editorial Abya Yala, Ecuador –
Centro Ecuménico Diego de Medellín – Sgo. Chile
y de Agenda Latinoamericana,
Abril 2008 [Colección Tiempo Axial]

Traducción al castellano de un original alemán inédito
por Manuel Ossa


La obra de este jesuita belga, actualmente párroco en una aldea de montaña en Austria, se inscribe en el universo mental y emocional de la ideología gnóstica modernista, del progresismo secularista. Opone a la realidad concreta de la Iglesia católica, [a su dogma, a su magisterio, a sus formas concretas de culto y predicación y al “fiel católico” concreto], las objeciones de un mundo mental y emocional que les es visceralmente adverso y espeja el perfil del fanatismo anticatólico de cuna protestante.
La ideología progresista de origen católico, se configura oponiéndole a la Iglesia católica histórica, como ya lo hicieron muchos,una utopía cristiana que sería, esa sí, por fin, aceptable para el “hombre de hoy”, el “hombre moderno”.

El espíritu rupturista de la oposición a la Iglesia histórica procede aboliendo los usos bajo pretexto de corregir los abusos. Es la misma forma de pensar de las revoluciones francesa, soviética, mayofrancesa del 68 y de todas las ideologías abolicionistas de cualquier orden bajo pretexto de corregir sus desórdenes.

El autor es un típico exponente del jesuita europeo, flamenco, secularizado.

Es perceptible en esta obra, la impregnación del espíritu de acedia propio de la corriente en que navega el autor; a la que pertenece y que se delata en el ánimo acusatorio hacia la realidad eclesial católica que él considera que debe ser abolida y reemplazada por otra, mediante una revolución en la Iglesia.

Estamos ante una obra de divulgación en la que el autor se ahorra demostraciones y se contenta con repetir acusaciones y slogans

viernes, 15 de julio de 2011

LA FORTALEZA CRISTIANA (17 de 17 )

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”

RESUMEN Y CONCLUSIONES
Lo específicamente cristiano de las virtudes

A partir de la frase bíblica "el gozo del Señor es nuestra fortaleza" he querido mostrar lo que el Espíritu Santo nos ha revelado acerca de cómo se conecta la virtud cardinal de la fortaleza con la virtud teologal de la caridad y de la esperanza.

La fortaleza cristiana se alimenta de un fruto de la caridad: el gozo.

Lo que sostiene a Nuestro Señor Jesucristo en la agonía del Huerto, es el gozo de cumplir la voluntad del Padre. Un gozo que está en la voluntad, superando todos los tormentos de la sensibilidad. "No se haga mi voluntad sino la tuya".

viernes, 8 de julio de 2011

LA FORTALEZA CRISTIANA (16 de 17 )

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”
"Tomad sobre vosotros mi yugo"

13. - La fortaleza defiende la amistad
Uno podría suponer que la caridad no necesitase de la fortaleza. ¿Quién puede apartarse del amor? Sin embargo, la Sagrada Escritura y la experiencia de la vida cristiana nos demuestran que la vida del creyente es un agón, un combate. Y un combate arduo, a juzgar por las cartas a las siete Iglesias en el Apocalipsis, en las que no falta el reproche, ni la promesa al vencedor.

En la defensa de las amistades humanas, la virtud de la fortaleza, defiende dos cosas: al amigo y al vínculo de amistad. La fortaleza cristiana no tiene por qué ni cómo defender a Dios mismo, si no es su gloria ante los hombres. Por eso la fortaleza cristiana concentra su lucha en preservar el vínculo mismo de la amistad con Dios.

viernes, 1 de julio de 2011

LA FORTALEZA CRISTIANA (15 de 17)


“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”

12. - La Fortaleza defiende la conservación de la amistad divina
Enseña Santo Tomás de Aquino que: "El acto de fortaleza que se lleva a cabo por amor a Dios, es materialmente un acto de fortaleza pero formalmente es un acto de caridad"

En la visión cristiana, la verdad entrevista por Aristóteles no sólo sigue vigente, sino que alcanza su máxima expresión en la caridad, en la amistad con Dios. Fortaleza y amistad con Dios permanecen unidos. El Bien es ahora Dios mismo, como objeto de la Caridad. Y toda virtud cristiana tiene por fin la unión con Dios por la amistad.

La fortaleza del que ama a Dios consistirá pues en su capacidad de permanecer en el amor, como encarecerá incansablemente San Juan en sus cartas:

viernes, 24 de junio de 2011

LA FORTALEZA CRISTIANA (14 de 17)

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”

11. - Aristóteles: La fortaleza está al servicio de la amistad y de su conservación
¿Cuál es para Aristóteles ese bien por el cual sufre con fortaleza el hombre virtuoso, el valiente y paciente? El mejor bien, para una persona virtuosa, es otra persona virtuosa. Por eso, para Aristóteles, la virtud es el fundamento de la amistad, y la amistad es el fin último de la virtud. La fortaleza está pues al servicio de las amistades. La perspectiva aristotélica es pre-cristiana, es puramente interhumana, al servicio de la red de amistades que es la familia, el clan, la ciudad, la patria, a la que el fuerte debe defender hasta con las armas.

Ya Aristóteles observaba al hablar de la fortaleza que "El hombre valiente permanece impertérrito ante el mal, pero como ser humano que es. Es decir que teme los peligros que el hombre debe temer, pero los teme como es debido y los soporta según es razón, a causa del bien: "porque este es la meta de la virtud"

[Aristóteles, Opera Omnia, Ed. F. Didot, Paris, Tomo II, Lib III, cap. VII (X) Col 115, 23-24. La traducción latina dice: "Vir autem fortis imperterritus est, sed ut homo. Proinde haec talia quoque pertimescet, sed ita ut oportet et ut ratio postulat, subibit, honesti causa, hic enim virtutis finis est"]


La fortaleza está pues al servicio del bien hermoso - que es la amistad - y de la virtud

viernes, 17 de junio de 2011

LA FORTALEZA CRISTIANA (13 de 17)

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”
El triunfo del amor:
"Grandes aguas no podría anegar el amor"

9. - Las virtudes se hacen cristianas por su conexión con la caridad
Existe pues, como vamos viendo, una íntima conexión entre la virtud cardinal de la fortaleza y la virtud teologal de la caridad. O sea, entre la fortaleza y la amistad con Dios. Hay que ser fuertes para permanecer en esa amistad. Y esa amistad nos hace fuertes para que podamos permanecer fieles.
En la teología medieval de las virtudes se observó ya, agudamente, que las virtudes son un organismo vivo y que todas están conectadas e interrelacionadas. La doctrina de la conexión de las virtudes

viernes, 10 de junio de 2011

LA FORTALEZA CRISTIANA (12 de 17)

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”

8. - El diagnóstico de San Cipriano sobre la codicia de los lapsi
La historia de la Iglesia nos ofrece otro ejemplo. También rehusarse al sacrificio económico es signo de desamor.

San Cipriano discernía las causas profundas por la que algunos cristianos habían terminado negando a Cristo. Cipriano le reprochaba a los lapsi [= caídos por haber apostatado de la fe en la prueba del martirio]
el no haber huido a tiempo de la ocasión de martirio en la que sucumbieron negando su fe.
No lo hicieron, discierne el santo obispo, por estar demasiado apegados a sus casas, sus bienes y sus intereses.
Una cadena de oro los retuvo atados a un lugar que deberían haber abandonado para salvar su fe,

viernes, 3 de junio de 2011

LA FORTALEZA CRISTIANA (11 de 17)

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”
La cobardía procede de la debilidad del amor

7. - La acedia de fulano
La acedia de ese fulano, que en la historia de Ruth renuncia a asumir sus deberes con Ruth y se los cede a Bo'oz, lo hace inhábil para entrar en el gozo de la piedad que auxilia. Pero también lo excluye de la ascendencia de David y de la línea del Mesías y de la salvación.

La acedia, en efecto, aún en sus formas atenuadas de tibieza, ingratitud o indiferencia, es ya una parálisis y debilidad del amor y denota por lo tanto una débil adhesión al Bien, un miedo al sacrificio por amor, que conduce de antemano a la derrota en la lucha entre el bien y el mal, a sacrificar el amor al otro, en este caso a Dios, por el amor propio.

viernes, 27 de mayo de 2011

LA FORTALEZA CRISTIANA (10 de 17)

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”

6.- Vigor y fortaleza: Booz el varón fuerte
Hemos visto lo que encierran en hebreo las palabras jedwáh y jadad. Conviene detenernos ahora un momento en la palabra hebrea 'oz que se utiliza principalmente para designar la fortaleza. En hebreo la palabra 'oz designa el vigor, la fuerza física, el poder, la virtud.

Más que el concepto quizás nos describa su significado el personaje del libro de Ruth llamado Bo'oz, nombre que traducido literalmente significa "en él hay poder". Bo'oz se nos ofrece y se nos presenta como un ejemplo viviente del poder divino y salvífico que emana, o que pasa a través, de un hombre piadoso, recto, vigoroso, rico pero misericordioso, apto para salvar y decidido a hacerlo.