viernes, 15 de marzo de 2013

LECTIO DIVINA [4]
Al Clero de Roma en Cuaresma

ENCUENTRO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
CON EL CLERO DE ROMA POR EL INICIO DE LA CUARESMA
LECTIO DIVINA
EFESIOS 4, 1-16
Aula Pablo VI,
Jueves 23 de febrero de 2012

Queridos hermanos:

Para mí es una gran alegría ver cada año, al inicio de la Cuaresma, a mi clero, el clero de Roma, y me complace ver que hoy somos numerosos. Yo pensaba que en esta gran aula íbamos a ser un grupo casi perdido, pero veo que somos un fuerte ejército de Dios y podemos entrar con fuerza en este tiempo nuestro, en las batallas necesarias para promover, para hacer que avance el reino de Dios. Ayer entramos por la puerta de la Cuaresma, renovación anual de nuestro Bautismo; repetimos casi nuestro catecumenado, yendo de nuevo a la profundidad de nuestra realidad de bautizados, retomando, volviendo a nuestra realidad de bautizados y así incorporados a Cristo. De este modo, también podemos tratar de guiar nuevamente a nuestras comunidades a esta comunión íntima con la muerte y resurrección de Cristo, llegando a ser cada vez más conformes a Cristo, llegando a ser cada vez más cristianos realmente.

El pasaje de la Carta de san Pablo a los Efesios que acabamos de escuchar (4, 1-16) es uno de los grandes textos eclesiales del Nuevo Testamento. Comienza con la autopresentación del autor: «Yo Pablo, prisionero por el Señor» (v. 1). La palabra griega desmios dice «encadenado»: Pablo, como un criminal, está entre cadenas, encadenado por Cristo y así comienza en la comunión con la pasión de Cristo. Este es el primer elemento de la autopresentación: él habla encadenado, habla en la comunión de la pasión de Cristo y así está en comunión también con la resurrección de Cristo, con su nueva vida. También nosotros, cuando hablamos, debemos hacerlo en comunión con su pasión, aceptando nuestras pasiones, nuestros sufrimientos y pruebas, en este sentido: son precisamente pruebas de la presencia de Cristo, de que él está con nosotros y de que, en la comunión con su pasión, vamos hacia la novedad de la vida, hacia la resurrección. Así pues, «encadenado» es en primer lugar una palabra de la teología de la cruz, de la comunión necesaria de todo evangelizador, de todo pastor con el Pastor supremo, que nos ha redimido «entregándose», sufriendo por nosotros. El amor es sufrimiento, es entregarse, es perderse, y

LECTIO DIVINA [3]
NECESIDAD DEL BAUTISMO

Luego de presentar las recomendaciones de la Lectura meditada de las Sagradas Escrituras que nos hizo el Papa Benedicto XVI vamos a presentar en sucesivas entradas algunos ejemplos de cómo el la practicó él mismo, dándonos ejemplo para hacerlo así nosotros también. Y primero veamos esta lectio dirigida a los fieles, sobre la necesidad del Bautismo

"LECTIO DIVINA" DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
SOBRE LA NECESIDAD DEL BAUTISMO
«Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19).

ASAMBLEA ECLESIAL DE LA DIÓCESIS DE ROMA
Basílica de San Juan de Letrán 
Lunes 11 de junio de 2012

Eminencia, queridos hermanos en el sacerdocio y en el episcopado, queridos hermanos y hermanas: Para mí es una gran alegría estar aquí, en la catedral de Roma con los representantes de mi diócesis, y agradezco de corazón al cardenal vicario sus buenas palabras.

Hemos escuchado que las últimas palabras del Señor a sus discípulos en esta tierra fueron: «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19). Haced discípulos y bautizad. ¿Por qué a los discípulos no les basta conocer las doctrinas de Jesús, conocer los valores cristianos? ¿Por qué es necesario estar bautizados? Este es el tema de nuestra reflexión, para comprender la realidad, la profundidad del sacramento del Bautismo.

Una primera puerta se abre si leemos atentamente estas palabras del Señor. 
La elección de la palabra «en el nombre del Padre» en el texto griego es muy importante: el Señor dice «eis» y no «en», es decir, no «en nombre» de la Trinidad, como nosotros decimos que un viceprefecto habla «en nombre» del prefecto, o un embajador habla «en nombre» del Gobierno. 
No; Jesús dice: «eis to onoma», o sea, una inmersión en el nombre de la Trinidad, ser insertados en el nombre de la Trinidad, una inter-penetración del ser de Dios y de nuestro ser, un ser inmerso en el Dios Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, como en el matrimonio, por ejemplo, dos personas llegan a ser una carne, convirtiéndose en una nueva y única realidad, con un nuevo y único nombre. 

viernes, 8 de marzo de 2013

LECTIO DIVINA [2]

Cinco pasos 
de la Lectio divina

1) Se comienza con la lectura (lectio) del texto, que suscita la cuestión sobre el conocimiento de su contenido auténtico: ¿Qué dice el texto bíblico en sí mismo? Sin este momento, se corre el riesgo de que el texto se convierta sólo en un pretexto para no salir nunca de nuestros pensamientos.

2) Sigue después la meditación (meditatio) en la que la cuestión es: ¿Qué nos dice el texto bíblico a nosotros? Aquí, cada uno personalmente, pero también comunitariamente, debe dejarse interpelar y examinar, pues no se trata ya de considerar palabras pronunciadas en el pasado, sino en el presente.

3) Se llega sucesivamente al momento de la oración (oratio), que supone la pregunta: ¿Qué decimos nosotros al Señor como respuesta a su Palabra? La oración como petición, intercesión, agradecimiento y alabanza, es el primer modo con el que la Palabra nos cambia.

4) Por último, la lectio divina concluye con la contemplación (contemplatio), durante la cual aceptamos como don de Dios su propia mirada al juzgar la realidad, y nos preguntamos: ¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida nos pide el Señor?

5) Conviene recordar, además, que la lectio divina no termina su proceso hasta que no se realiza ni llega a su culminación si es acompañada y seguida por las virtudes, teologales y cardinales. En primer lugar las virtudes teologales, de fe esperanza y caridad que se ejercitan a lo largo de los pasos anteriores y, después de la meditación, en el cumplimiento de los deberes de estado. Es decir en el ejercicio de las virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) informadas por las virtudes teologales en la vida cristiana (consigo mismo y con los demás).

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P. Horacio Bojorge S.J.


lunes, 4 de marzo de 2013

Gratitud al Papa Benedicto XVI

LECTIO DIVINA [1]

LECTURA ORANTE
DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS
Recomendaciones de la Lectio Divina 
por Su Santidad Benedicto XVI

Su Santidad Benedicto XVI nos recomendó en numerosas ocasiones la práctica de la lectura meditada de las Sagradas Escrituras también llamada Lectio divina.
He aquí algunas de sus recomendaciones

«Se ha de alentar vivamente sobre todo esa praxis de la Biblia que se remonta a los orígenes cristianos y que ha acompañado a la Iglesia en su historia. Se llama tradicionalmente Lectio Divina con sus diversos momentos (lectio, meditatio, oratio, contemplatio). Ella tiene su casa  en la experiencia monástica, pero hoy el Espíritu, a través del Magisterio, la propone al clero, a las comunidades parroquiales, a los movimientos eclesiales, a la familia y a los jóvenes.»
(Lineamenta; Sínodo de los obispos; XII Asamblea General ordinaria, 2008)

«"La Lectio Divina es la lectura de la Sagrada Escritura de un modo no académico, sino espiritual", lo que nos permitirá "conocer a Jesús de un modo cada vez más personal, escuchándolo, viviendo con él, estando con él", siendo sus amigos (Jn 15,15), en una comunión de pensamiento que "no es algo meramente intelectual, sino también una comunión de sentimientos y de voluntad, y por tanto también del obrar" ».
(Cf. S.S. Benedicto XVI. Homilía 13 de abril del 2006; Santa Misa Crismal. Basílica de San Pedro).

«La constitución conciliar Dei Verbum ha dado un fuerte impulso a la valoración de la palabra de Dios. [...] Entre los múltiples frutos de esta primavera bíblica me complace mencionar la difusión de la antigua práctica de la lectio divina, o "lectura espiritual" de la sagrada Escritura. Consiste en reflexionar largo tiempo sobre un texto bíblico, leyéndolo y releyéndolo, casi "rumiándolo", como dicen los Padres, y exprimiendo, por decirlo así, todo su "jugo", para que alimente la meditación y la contemplación y llegue a regar como linfa la vida concreta. Para la lectio divina es necesario que la mente y el corazón estén iluminados por el Espíritu Santo, es decir, por el mismo que inspiró las Escrituras; por eso, es preciso ponerse en actitud de "escucha devota". »
(S.S Benedicto XVI. Angelus; Domingo 6 de noviembre del 2005).


viernes, 22 de febrero de 2013

LA SERPIENTE Y LA TENTACIÓN A LA MUJER
COMO VIOLACIÓN DEL ALMA


El demonio es violador del alma, especialmente del alma de la mujer de la cual es enemigo desde el principio. 

Porque ella era el Amor en forma de creatura antes del pecado. 

Y principalmente el Amor a Dios para comunicarlo a toda su descendencia. 
Y porque ella vivía en la dependencia amorosa del Verbo eterno, 
que le mostraba el Bien divino para amarlo.
La Lengua trífida de la serpiente simboliza 
las tres pasiones relativas al mal  que inspira su lengua, 
es decir sus palabras portadoras de su veneno:
Miedo, Tristeza e Ira

¿Sabes que el demonio es un violador del alma, de toda alma, pero sobre todo del alma de la mujer?  Sobre  todo del alma de la mujer porque ella, a menudo, sobre todo cuando es buena, es más ingenua y fácil de engañar. Y no te digo nada cuando está en pecado y a merced del malo.

Violador, quiere decir que se apodera de ella al margen o en contra de su voluntad.
La domina y como que la posee mediante la mentira, mostrándole el mal como bien o el bien como mal. Pero sobre todo desesperándola de poder lograr el bien y procurando  que salga a comprarlo o a apoderarse del bien por sí misma.
El demonio, dice la Escritura, es enemigo de la mujer y la ataca principalmente con miedos, tristezas, iras. Yo le llamo a esas tres pasiones del alma frente al mal: “el tridente de Satanás”. Obviamente se trata de miedos, tristezas e iras  inmotivadas, suscitadas en el alma humana mediante pensamientos engañosos. Miedos de futuro, tristezas sin motivo, iras desproporcionadas, celos sin fundamento real, etc. etc.

El fruto del árbol de la Vida, que era el árbol de la Vida de Dios,  era el Árbol de la sabiduría y del amor divino, porque Dios es Sabiduría (El Verbo, Jesucristo, del cual es imagen y ministro principakmente el varón) y Dios es Amor (Es Espíritu Santo del cual es imagen y servidora principalmente la mujer). Por eso estaba prohibido tomar por sí mismo el fruto. Porque la creatura debía respetar la libertad del Dios Creador. Nadie puede apoderarse del Amor si no le es dado. Eso sería violencia, violación de Dios.

Ahora bien, Satanás engaña a la mujer diciéndole la verdad pero sugiriéndole una mentira.

viernes, 15 de febrero de 2013

GÉNESIS 1-3: HISTORICIDAD de los RELATOS


¿Qué valor histórico tienen los tres primeros capítulos del Génesis?
¿Es un relato puramente mítico sin ningún valor histórico? 
Los tres primeros capítulos del Génesis, no son ni una alegoría, ni “un mito”, - si se entiende por mito puramente el género literario de las religiones del antiguo cercano oriente -, ni un cuentito para niños o ignorantes.

En mis presentaciones públicas del mensaje revelado por Dios sobre la creación del varón y la mujer, su destinación, caída y elevación, leo y comento los tres primeros capítulos del Génesis. 

Algún que otro oyente me ha expresado su extrañeza de que yo pareciera tomar en serio lo que es un relato mítico, como si yo practicara una lectura fundamentalista o literalista de la Sagrada Escritura. Por eso me ha parecido conveniente anteponer a la lectura comentada una introducción sobre el valor histórico que el Magisterio de la Iglesia le reconoce a estos capítulos. Y en qué sentido admite el magisterio que aún si pertenecieran al "género mítico" contienen una revelación divina, en forma de teología narrativa.

Si el mito ha sido en la historia de las religiones humanas un producto proveniente en gran proporción de la ignorancia humana en busca conocimiento y búsqueda de revelación. 
Dios bien pudo tomar ese producto del deseo de saber y valerse de él para revelar lo que el hombre aspiraba siempre a saber, sin lograrlo. 
En su misericordia se ha valido de un género nacido de la ignorancia, para trasmitirnos, para revelarnos lo que Él solo podía revelarnos a los hombres ignorantes.
Lo paradójico es que los hombres que hoy se creen sabios, menosprecian los textos de la revelación divina, porque los ven superficialmente como mitos y los confunden con los mitos de las religiones primitivas.

Introducción a la lectura explicada de los tres primeros capítulos del Génesis
El Papa Pío XII en la Encíclica Humani Generis afirmó que hay que reconocer a los relatos de los primeros capítulos del Génesis un valor objetivo.
31. “los once primeros capítulos del Génesis, aunque propiamente no concuerdan con el método histórico usado por los eximios historiadores grecolatinos y modernos, no obstante pertenecen al género histórico en un sentido verdadero, que los exegetas han de investigar y precisa. Los mismos capítulos […], con estilo sencillo y figurado, acomodado a la mente de un pueblo poco culto, contienen ya las verdades principales y fundamentales en que se apoya nuestra propia salvación, ya también una descripción popular del origen del género humano y del pueblo escogido.
32. Mas si los antiguos hagiógrafos tomaron algo de las tradiciones populares —lo cual puede ciertamente concederse—, nunca ha de olvidarse que ellos obraron así ayudados por la divina inspiración, la cual los hacía inmunes de todo error al elegir y juzgar aquellos documentos. Por lo tanto, las narraciones populares incluidas en la Sagrada Escritura, en modo alguno pueden compararse con las mitologías u otras narraciones semejantes, las cuales más bien proceden de una encendida imaginación que de aquel amor a la verdad y a la sencillez que tanto resplandece en los libros Sagrados, aun en los del Antiguo Testamento, hasta el punto de que nuestros hagiógrafos deben ser tenidos en este punto como claramente superiores a los escritores profanos”[1].

Aunque la Iglesia afirma que los relatos del Génesis relativos a la creación del ser humano son Históricos en un sentido distinto del que el término “histórico” tiene en las disciplinas llamadas históricas.

viernes, 8 de febrero de 2013

SALMOS 95 Y DE LAS SUBIDAS AL TEMPLO

120, 121, 122, 123, 124, 125, 126, 127, 128, 129, 130, 131, 132, 133 y 134
Cantados en hebreo,
subtitulados con transcripción del hebreo y de la traducción al español http://youtu.be/EUoVTULHXoA