1.2 El inconsciente o subconsciente cultural
Una de las principales dificultades en la descripción y comparación de las culturas radica, precisamente, en el hecho de que las raíces mismas de toda cultura son de difícil acceso a la conciencia y a la reflexión. Los fundamentos de las culturas son por lo general axiomáticos e implícitos.
Más aún, habitualmente la misma pertenencia cultural es un hecho que permanece inconsciente o subconsciente.
La cultura no sólo está constituida por elementos conscientes, sino que está fundada sobre supuestos implícitos y en cierta medida inefables. Nada tan difícilmente expresable como lo que, a fuerza de ser obvio dentro de una cultura, ya no necesita ser dicho. Y sin embargo es precisamente en ese nivel, de tan difícil acceso, donde están los rasgos definitorios de la identidad de una cultura.
1.3. Los inefables
En toda cultura hay términos estructurantes y términos estructurados. Términos que explican la estructura cultural y términos que se explican desde la estructura cultural. Términos rectores, que gobiernan la inteligencia del conjunto, y términos tributarios que se comprenden por derivación, a la luz de aquéllos.
A veces los conceptos más fundamentales de una cultura no son ni los más nombrados ni los más aparentes. Como sucede con los cimientos sobre los que reposa un edificio, los supuestos sobre los que reposa una cultura son sobreentendidos y por eso habitualmente tácitos.
Las culturas reposan sobre el cimiento de lo indiscutido, de lo indiscutible.
Los llamados "tabúes" -que tienen tan mala prensa en la vertiente racional y cientificista de nuestro reciente pasado cultural-, pertenecen sin embargo necesaria e inevitablemente al cimiento de toda cultura.
También la vertiente racionalista o positivista, tiene sus principios indiscutibles, intocables y por lo tanto de alguna manera sacros. Son precisamente aquellas realidades, aquellas convicciones, aquellos supuestos que no se pueden tocar sin que todo el edificio de una cultura se tambalee.
Por eso una cultura sólo puede permitirse criticar los tabúes de las demás culturas, pero lo hace desde la firmeza que le da el estar firmemente asentada sobre los suyos propios, desde los cuales censura los tabúes ajenos.
El tabú es nefando y es inefable; sin que sea fácil discernir qué es lo primero: si su carácter de nefando o su carácter de inefable.
Los presupuestos definitorios de una cultura no deben ser expresados porque no pueden ser tocados. No se los debe expresar, no se considera conveniente hablar sobre ellos, porque no se los puede 'hacer objeto' de conversación sin ponerlos de alguna manera en situación de ser discutidos o vistos desde fuera, lo cual equivale a tomar una posición de alguna manera extrínseca y objetal respecto de ellos.
Eco:
Un amigo sacerdote me envía este texto de Newmann que ilustra lo que es la acedia:
"Quien tiene alma religiosa se encuentra siempre asombrado mientras que los que no tienen alma religiosa se ríen de él porque se asombra. Un alma religiosa está siempre abismada fuera de sí, está siempre considerando las palabras de Dios, está siempre "mirando dentro" de esas palabras en compañía de los ángeles, está siempre cayendo en la cuenta de que depende enteramente de Él, el que constituye el centro de toda verdad y de todo bien. Las almas carnales y soberbias se contentan consigo mismas; les gusta permanecer en su casa; cuando les llega noticia de algún misterio, carecen de una mínima devota curiosidad como para moverlos a salir y ver de qué se trata por poco que los desvíe de su camino; y cuando la maravilla atraviesa su camino, tropiezan." [Comenta el Cap. III:34-36 de San Juan y es de Newman]
Pero, claro, esto de los textos que vienen a cuento, son innumerables. Como este de la Gran Simona: "El apego es fabricante de ilusiones; quien quiera ver lo real debe estar desapegado."
Resumo lo que he venido exponiendo:
El término
Go'el = pariente auxiliador o redentor, es un término del hebreo bíblico muy apto para comprender el universo cultural bíblico de símbolos y de significaciones.
Es un concepto alrededor del cual se constelan los demás términos de la cultura bíblica, y por eso configurador de la Gestalt identificatoria de la cultura bíblica.
Se trata, sin embargo, de un título, nombre, o atributo divino por lo general poco atendido en las teologías bíblicas, y al que ninguna de las que conocemos le atribuye la importancia y el lugar central que reclama. Como voy a ocuparme de este término atendiendo a su importancia para la configuración de la cultura bíblica, voy ahora a ocuparme del enfoque cultural mismo.
De las Culturas bíblicas en general y de la Cultura bíblica en particular Nuestro enfoque, decíamos, quiere ser cultural. En la cultura bíblica, como es sabido, lo religioso no es un factor accesorio, o un factor entre otros, sino el elemento constituyente, que le da su forma propia. La Gestalt de la Cultura bíblica es ineludiblemente religiosa, teológica.
En esta cultura lo religioso es el rasgo configurante.
El tema del goelato nos permite acceder al corazón de la cultura bíblica, desde varios ángulos: lingüístico, literario, histórico, antropológico, teológico.
1.1. Aproximación a una cultura
Podemos aproximarnos a una cultura de varias maneras. Una manera posible es el método descriptivo. Describir las características de esa cultura, su manera de encarar los aspectos de la vida humana, desde la cuna a la sepultura. Las instituciones religiosas, sociales y políticas y su forma propia de vivirlas. Es, por ejemplo, lo que hace el Padre De Vaux con sus Instituciones del Antiguo Testamento, y lo que hacen las teologías bíblicas.
La limitación de un enfoque puramente descriptivo consiste en que deja en la sombra la propia pertenencia cultural del que hace la descripción. Eso crea una cierta ilusión de objetividad, porque no se tienen en cuenta los condicionamientos que crea la pertenencia cultural para la descripción objetiva de otra cultura (¡y aún de la propia!)
Otra manera posible de aproximarse a una cultura, sería una aproximación comparativa con otras culturas. El método comparativo, es también un método descriptivo. Pero es una descripción no ya en el plano unidimensional de la cultura tomada en sí misma, sino una descripción a la que la comparación con otras le agrega volumen, perspectiva, escorzo.
La comparación de culturas, es un primer paso en la toma de conciencia de un hecho implícito en toda descripción de una cultura como objeto: la cultura del sujeto que describe otra cultura. Es necesario lograr por lo menos cierta conciencia refleja de lo que está implícito en toda descripción de una cultura desde otra cultura: la confrontación cultural. Las humanidad es pluricultural y las culturas están siempre en una relación de confrontación y sincretismo, de crítica y de asimilación.
Por eso, en la última parte de nuestro estudio, compararemos el parentesco divino en la cultura bíblica y en la griega.
Prenotandos
En la primer entrada de las que dedicaré a publicar este estudio expuse la importancia fundamental de este punto que es el corazón de la teología bíblica. Podríamos decir que es la forma de todos los temas de la teología bíblica. Todos reciben de éste su formalidad bíblica propia. Ahora adelanto algo imprescindible para entender cuál será el modo de exponer el tema.
El modo de exponer nuestro tema está marcado por su origen: una serie de conferencias dictadas, ante un público heterogéneo desde el punto de vista de su pertenencia religiosa o de su prescindencia de cualquier otro interés que no fuera el cultural. Las conferencias las dicté en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República Oriental del Uruguay.
Se comprenderá así que nuestro enfoque y nuestro método expositivo no se ajusta al que es tradicional en estudios exegéticos y de teología bíblica. Intenta ser interdisciplinar y se aproxima al hecho religioso y teológico como a un hecho cultural.
De esa manera, sin renunciar a exponer la naturaleza del hecho religioso, se busca, por el contrario, permitir a los no creyentes asomarse a la idiosincrasia de la fe bíblica, y ayudar a los creyentes a comprender quizás más profundamente las implicaciones culturales de su fe.
Plan de la Exposición
Nuestra exposición se articula en las siguientes partes:
1) Una introducción ubica metodológicamente nuestro tema y nuestro enfoque, en el contexto de la Cultura bíblica, apoyándose en puntos de vista antropológicos y de ciencia de las religiones. Cuando digo en adelante: 'fe bíblica o religión bíblica o cultura bíblica' entiendo abarcar ambas ramas de la religión y cultura judeo-cristiana. Para mantener el estudio dentro de límites de extensión razonables, hemos renunciado a exponer los datos propiamente exegéticos y filológicos. Ellos están ya suficientemente estudiados y satisfactoriamente expuestos por numerosos autores y pueden verse en los diccionarios bíblicos y demás estudios que citaré a lo largo de las entradas. En una última entrada, daré la bibliografía. Pero incluir un estudio en esa bibliografía no implica un acuerdo con su contenido.
2) Luego explicamos qué es el goelato en el marco de las instituciones familiares israelitas, donde al pariente se le atribuían obligaciones dimanantes de los vínculos de parentesco y de la piedad familiar.
3) A la luz de la historia de la religión de los patriarcas. mostramos cómo Dios era considerado por ellos como un Go'el = pariente del patriarca y de su clan. Esta visión perdura en los profetas, sobre todo en el Segundo Isaías.
4) Después iluminamos el tema del parentesco por alianza desde la antropología, para mostrar que, lejos de ser una forma secundaria del parentesco respecto de los vínculos de sangre, es, por el contrario la fuente de todo parentesco de consanguinidad. Por lo que los vínculos de sangre son secundarios y derivados dentro de las estructuras de parentesco.
5) Mostramos mejor lo propio y distintivo de la concepción bíblica mediante una comparación con el tema de la syngeneia o 'parentesco con los dioses' en la cultura griega,
Presentación
El estudio que iré publicando por entregas tiene su origen en Conferencias dadas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República (Uruguay).
Se publicó en la revista de las Facultades de Teología y Filosofía de los jesuitas en San Miguel, Buenos Aires: Stromata 54 (Enero-Junio 1998) pp. 33-83
Del Dios Pariente al Dios Padre
El Dios Pariente (Go'el) es el corazón de la teología bíblica. Si muchos han creído encontrar en la teología de la Alianza el corazón de la cultura y de la religión bíblica judeo-cistiana, la Alianza no se entiende bien si no se la coloca a la luz del parentesco divino con el pueblo de Dios y luego con los hombres.
El paso de la Antigua a la Nueva Alianza no se entiende bien sino a la luz de la revelación del Dios Pariente en el Antiguo Testamento y del Dios Padre en el Nuevo.
Por eso la revelación bíblica del Dios Pariente interesa principalmente para entender en qué consiste la salvación: por qué salva, cómo salva Dios a Israel y a los hombes. También ayuda a comprender qué es la gracia divina y cuáles las virtudes y cuál es la esencia divina del amor humano, del matrimonio y la familia.
También importa para la exégesis de pasajes como Mateo 25,31-46 o Hechos 9,3-5, donde se pone en juego la 'personalidad colectiva' "corporativa". Sin ella no se comprende la naturaleza verdadera de la solidaridad de Dios con su pueblo. Pero tampoco la gravedad de la ingratitud del Pueblo con su Dios.
Su interés se extiende a todos los aspectos de la teología, puesto que toca a la comprensión de Dios mismo, al explicar el principal de sus atributos.
Pero entre ellos, interesa al aspecto de la teología que se llama eclesiología, Es decir su reflexión sobre la naturaleza de la Iglesia. Por eso es importante para la renovación de la conciencia eclesial en aquella dirección que le ha señalado la Lumen Gentium: la Iglesia pueblo de Dios, no como simple metáfora o analogía, sino en un sentido muy místico y muy eficaz y práctico a la vez.
Este aspecto de la revelación bíblica ilumina todos los ámbitos de la reflexión sobre la fe, es decir la teología.
Yo me he ocupado de él en el pasado en varias ocasiones y publicaciones: + Goel: Dios libera a los suyos, en: Revista Bíblica (Arg) 33(1971/1) Nº 139, pp.8-12 + Goel: El Dios Pariente en la Cultura Bíblica, en: Stromata 54 (Enero-Junio 1998) pp. 33-83
[Stromata es la revista de las Facultades de Filosofía y Teología, Universidad del Salvador (Área San Miguel, Argentina), + Laicado: Comunión y Misión, H. Bojorge, J.A. Rovai, N.T. Auza, (Col. Teología) Ed. Paulinas, Bs. As. 1989; pp. 7-111. [Trabajo presentado en la VIII Semana Nacional de Teología, de la Sociedad Argentina de Teología, La Falda, Córdoba 1-4 Ag. 1988]; el tema del Dios-Go'el especialmente en las pp. 50-54] + Este estudio fue publicado también como: El Fiel Laico en el Horizonte de su Pertenencia. Aspectos Bíblicos de la Teología del Laicado. en: Str 44(1988)423-474; 45(1989)191-233
Me parece adecuado presentarlo ahora como una contribución al “Año de la Fe” convocado por el Papa Benedicto XVI. (Continuará)
EL CANTAR DE LOS CANTARES COMENTADO Comentario espiritual (excelente)
Predicado por el P. JESÚS (CHUS) VILLARROEL O.P.
Jesús Villarroel (Chus) nació en Tejerina, León, en 1935. Ingresó en el noviciado de los Dominicos de Ocaña. La Filosofía la estudió en Ávila y la Teología en Alemania y Suiza. Terminó su formación con el Doctorado de Filosofía en Roma. Se ha dedicado largos años al profesorado en la facultad de los Dominicos de Alcobendas, y algunos cursos en la Pontificia de Salamanca. Ha ejercido varias veces el cargo de Prior y el de Maestro de Estudiantes. En la Renovación carismática ha trabajado con intensidad desde hace 18 años, sobre todo en la predicación y retiros; y durante 8 años en la Coordinadora nacional. Se ha ocupado, igualmente, de otras labores pastorales en la parroquia periférica de Jesús obrero, en San Blas, durante 3 años. Hasta hace muy poco fue párroco en la parroquia de Ntrª. Sra. del Rosario, de la calle Conde de Peñalver, Madrid, desde el año 1987. Hoy Superior de la Casa de Móstoles. http://www.frayescoba.info/
ECO:
Padre Horacio,
He estado escuchando los audios del padre Villarroel y he quedado impresionada... nunca había pensado en la Gracia como un don Gratuito de Nuestro Señor.
Me ha encantado, padre, muchas. Gracias... y también me he sentido muy querida por Jesús, pues he sido consciente que es Él el que me busca y viene a mí a través de todo lo que me envió... estoy leyendo cada cosa que me ha enviado y apenas salgo de la emoción de todo !Cuánto le agradezco!, !Gracias por estar ahí!
Muy simpático y divertido el padre Villarroel con ese tan familiar tono español.
Que Dios lo bendiga, Padre
Muchas gracias al Padre Villarroel por sus fantásticos comentarios espirituales y teológicos al Cantar de los Cantares!!!
P. Horacio Bojorge S.J.