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viernes, 5 de octubre de 2012

GO'EL: EL DIOS PARIENTE En la Cultura Bíblica (16 de 27)

Dios protege a Jacob en su reencuentro con Esaú

¿Raíz teológica de lo antropológico? ¿o viceversa?
El problema de qué es primero, la institución familiar del goelato que inspira una fe en un Dios pariente, o la fe en un Dios pariente que motiva un tipo de conducta e institución familiar, se muestra -a esta luz- como un falso problema.
Es un planteo ajeno a la cultura bíblica y que impide reconocer su idiosincrasia. Las ciencias de las religiones zanjan la discusión señalando la función normadora del epos en relación al ethos.

En la visión bíblica no es posible separar la esfera familiar-profana y la esfera religiosa. Desde que Dios es miembro del nosotros familiar-tribal-clánico-nacional y más tarde eclesial, esa pertenencia establece una única estructura de relacionamientos según la cual lo que se hace con un miembro del nosotros toca a todos los miembros del nosotros y por lo tanto a su miembro constituyente: el Dios Goel de todos.

lunes, 9 de julio de 2012

Horacio Bojorge, El demonio de la acedia
6/13]
Acedia eclesia - La acedia eclesial


Eco:
Un amigo sacerdote me envía este texto de Newmann que ilustra lo que es la acedia:

"Quien tiene alma religiosa se encuentra siempre asombrado mientras que los que no tienen alma religiosa se ríen de él porque se asombra. Un alma religiosa está siempre abismada fuera de sí, está siempre considerando las palabras de Dios, está siempre "mirando dentro" de esas palabras en compañía de los ángeles, está siempre cayendo en la cuenta de que depende enteramente de Él, el que constituye el centro de toda verdad y de todo bien. Las almas carnales y soberbias se contentan consigo mismas; les gusta permanecer en su casa; cuando les llega noticia de algún misterio, carecen de una mínima devota curiosidad como para moverlos a salir y ver de qué se trata por poco que los desvíe de su camino; y cuando la maravilla atraviesa su camino, tropiezan." [Comenta el Cap. III:34-36 de San Juan y es de Newman] Pero, claro, esto de los textos que vienen a cuento, son innumerables. Como este de la Gran Simona: "El apego es fabricante de ilusiones; quien quiera ver lo real debe estar desapegado."

viernes, 25 de noviembre de 2011

KOINONIA-COMUNIÓN AMOROSA EN EL NUEVO TESTAMENTO (2 de 7 )

Koinonía amorosa: el Contexto Estructural
de Comunidad y liderazgo en la Iglesia

Horacio Bojorge


2/,
La sociedad eclesial,como toda sociedad, puede definirse o describirse como compuesta de individuos o grupos que están en comunión y se comunican entre sí. Esta comunicación opera en varios niveles: comunión de personas y entre personas (Vínculos de parentesco. de voluntades y afectos), comunicación de bienes espirituales y materiales, de servicios, de mensajes.

Lo característico, lo diferencial, de la sociedad eclesial, viene en parte por el carácter de los individuos que la integran, que no son sólo los hombres, sino tres Personas divinas. Esta membresía cambia estructuralmente el carácter de los individuos humanos y de su “personalidad”, así como el sistema de relaciones, los modos de comunicación, el tipo de bienes y servicios comunicados, las características del Mensaje. El integrar una misma comunión, implica reciprocidad de relaciones y la diferenciación de las mimas según vayan en el sentido Dios-hombres o en el sentido hombres-Dios, o en el sentido hombres-hombres.

El Mensaje que comunica Dios a los hombres, recibe el nombre de Revelación. Pero la Revelación misma es una Persona divina. Lo que los hombres dicen a Dios es la oración, y en especial la de Alabanza, pero ella también se da perfectamente en la Persona divina del Verbo: por EL, con EL y en EL.

La Comunión existente entre las tres Personas divinas se revela como el modelo de toda comunión y modifica consecuentemente los niveles de comunión en la sociedad eclesial.

viernes, 18 de noviembre de 2011

KOINONIA-COMUNIÓN AMOROSA EN EL NUEVO TESTAMENTO (1 de 7 )

Koinonía amorosa: el Contexto Estructural de la Comunidad y el liderazgo en la Iglesia
Horacio Bojorge

“No se podría encontrar el sentido del cristianismo por medio de un mero amontonamiento de textos, si no se penetra hasta la razón de ser del todo. Es un organismo cuyo principio vital es único”.
M.-J. Lagrange O.P.

Su Santidad Pablo VI citó este dicho del P. M.-J. Lagrange, en su discurso ante la Comisión Bíblica del 14 de marzo de 1974. El texto pertenece a la obra: Le Sens du Christianisme d’après I’exègèse allemande (Paris, Gabalda 1918, p. 325),
La intuición del P. Lagrange llama la atención sobre las exigencias especiales que nos impone un objeto orgánico cuando nos aproximamos a analizarlo. Es la misma intuición que han recogido, desarrollado y sistematizado diversas ramas de las ciencias del hombre dando lugar al análisis estructural. Los principales campos en que se ha desarrollado la noción de estructura y los métodos de análisis que son propios de la hermenéutica bíblica en particular, han sido principalmente el campo de la psicología de la percepción, el de la filología y el de la antropología.
Lo característico de una estructura, es que consta de elementos tales que una modificación cualquiera en uno de dichos elementos, entraña una modificación en todos los demás. Esto es lo que sucede con el cuerpo de los misterios cristianos que se expresan en el Credo.

viernes, 29 de octubre de 2010

APOCALIPSIS 12 - S. S. Benedicto XVI

Madre de Dios y de la Iglesia
Benedicto XVI

"Teniendo en cuenta este nexo entre Theotókos y Mater Ecclesiae, nuestra mirada va hacia el último libro de la Sagrada Escritura, el Apocalipsis, donde, en el capítulo 12, aparece precisamente esta síntesis. La mujer vestida de sol, con doce estrellas sobre la cabeza y la luna bajo sus pies, da a luz. Y da a luz con un grito de dolor, da a luz con gran dolor. Aquí el misterio mariano es el misterio de Belén extendido al misterio cósmico. Cristo nace siempre de nuevo en todas las generaciones y así asume, recoge a la humanidad en sí mismo. Y este nacimiento cósmico se realiza en el grito de la Cruz, en el dolor de la Pasión. Y a este grito de la Cruz pertenece la sangre de los mártires".

Intervención del Papa durante la primera Congregación General en el Sínodo de los Obispos para Oriente Medio
CIUDAD DEL VATICANO, lunes 11 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el texto de la meditación que el Papa Benedicto XVI realizó hoy por la mañana en el aula del Sínodo, durante la primera Congregación General de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos.

Queridos hermanos y hermanas,

el 11 de octubre de 1962, hace treinta y ocho años, el papa Juan XXIII inauguraba el Concilio Vaticano II. Se celebraba entonces el 11 de octubre la fiesta de la Maternidad divina de María y, con este gesto, con esta fecha, el papa Juan quería confiar todo el Concilio a las manos maternales, al corazón maternal de Nuestra Señora. También nosotros comenzamos el 11 de octubre, también nosotros queremos confiar este Sínodo, con todos sus problemas, con todos sus desafíos, con todas sus esperanzas, al corazón maternal de Nuestra Señora, de la Madre de Dios.