sábado, 23 de junio de 2012
P. Horacio Bojorge –El demonio de la acedia
3/13 - Acedia en las Sagradas Escrituras
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viernes, 22 de junio de 2012
GO'EL: EL DIOS PARIENTE En la Cultura Bíblica (1 de 27)
Presentación
El estudio que iré publicando por entregas tiene su origen en Conferencias dadas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República (Uruguay).
Se publicó en la revista de las Facultades de Teología y Filosofía de los jesuitas en San Miguel, Buenos Aires: Stromata 54 (Enero-Junio 1998) pp. 33-83
Del Dios Pariente al Dios Padre
El Dios Pariente (Go'el) es el corazón de la teología bíblica. Si muchos han creído encontrar en la teología de la Alianza el corazón de la cultura y de la religión bíblica judeo-cistiana, la Alianza no se entiende bien si no se la coloca a la luz del parentesco divino con el pueblo de Dios y luego con los hombres.
El estudio que iré publicando por entregas tiene su origen en Conferencias dadas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República (Uruguay).
Se publicó en la revista de las Facultades de Teología y Filosofía de los jesuitas en San Miguel, Buenos Aires: Stromata 54 (Enero-Junio 1998) pp. 33-83
Del Dios Pariente al Dios Padre
El Dios Pariente (Go'el) es el corazón de la teología bíblica. Si muchos han creído encontrar en la teología de la Alianza el corazón de la cultura y de la religión bíblica judeo-cistiana, la Alianza no se entiende bien si no se la coloca a la luz del parentesco divino con el pueblo de Dios y luego con los hombres.
El paso de la Antigua a la Nueva Alianza no se entiende bien sino a la luz de la revelación del Dios Pariente en el Antiguo Testamento y del Dios Padre en el Nuevo.
Por eso la revelación bíblica del Dios Pariente interesa principalmente para entender en qué consiste la salvación: por qué salva, cómo salva Dios a Israel y a los hombes.
También ayuda a comprender qué es la gracia divina y cuáles las virtudes y cuál es la esencia divina del amor humano, del matrimonio y la familia.
También importa para la exégesis de pasajes como Mateo 25,31-46 o Hechos 9,3-5, donde se pone en juego la 'personalidad colectiva' "corporativa".
Sin ella no se comprende la naturaleza verdadera de la solidaridad de Dios con su pueblo. Pero tampoco la gravedad de la ingratitud del Pueblo con su Dios.
Su interés se extiende a todos los aspectos de la teología, puesto que toca a la comprensión de Dios mismo, al explicar el principal de sus atributos.
Pero entre ellos, interesa al aspecto de la teología que se llama eclesiología, Es decir su reflexión sobre la naturaleza de la Iglesia. Por eso es importante para la renovación de la conciencia eclesial en aquella dirección que le ha señalado la Lumen Gentium: la Iglesia pueblo de Dios, no como simple metáfora o analogía, sino en un sentido muy místico y muy eficaz y práctico a la vez.
Este aspecto de la revelación bíblica ilumina todos los ámbitos de la reflexión sobre la fe, es decir la teología. Yo me he ocupado de él en el pasado en varias ocasiones y publicaciones:
+ Goel: Dios libera a los suyos, en: Revista Bíblica (Arg) 33(1971/1) Nº 139, pp.8-12
+ Goel: El Dios Pariente en la Cultura Bíblica, en: Stromata 54 (Enero-Junio 1998) pp. 33-83 [Stromata es la revista de las Facultades de Filosofía y Teología, Universidad del Salvador (Área San Miguel, Argentina),
+ Laicado: Comunión y Misión, H. Bojorge, J.A. Rovai, N.T. Auza, (Col. Teología) Ed. Paulinas, Bs. As. 1989; pp. 7-111. [Trabajo presentado en la VIII Semana Nacional de Teología, de la Sociedad Argentina de Teología, La Falda, Córdoba 1-4 Ag. 1988]; el tema del Dios-Go'el especialmente en las pp. 50-54]
+ Este estudio fue publicado también como: El Fiel Laico en el Horizonte de su Pertenencia. Aspectos Bíblicos de la Teología del Laicado. en: Str 44(1988)423-474; 45(1989)191-233
Me parece adecuado presentarlo ahora como una contribución al “Año de la Fe” convocado por el Papa Benedicto XVI.
(Continuará)
Por eso la revelación bíblica del Dios Pariente interesa principalmente para entender en qué consiste la salvación: por qué salva, cómo salva Dios a Israel y a los hombes.
También ayuda a comprender qué es la gracia divina y cuáles las virtudes y cuál es la esencia divina del amor humano, del matrimonio y la familia.
También importa para la exégesis de pasajes como Mateo 25,31-46 o Hechos 9,3-5, donde se pone en juego la 'personalidad colectiva' "corporativa".
Sin ella no se comprende la naturaleza verdadera de la solidaridad de Dios con su pueblo. Pero tampoco la gravedad de la ingratitud del Pueblo con su Dios.
Su interés se extiende a todos los aspectos de la teología, puesto que toca a la comprensión de Dios mismo, al explicar el principal de sus atributos.
Pero entre ellos, interesa al aspecto de la teología que se llama eclesiología, Es decir su reflexión sobre la naturaleza de la Iglesia. Por eso es importante para la renovación de la conciencia eclesial en aquella dirección que le ha señalado la Lumen Gentium: la Iglesia pueblo de Dios, no como simple metáfora o analogía, sino en un sentido muy místico y muy eficaz y práctico a la vez.
Este aspecto de la revelación bíblica ilumina todos los ámbitos de la reflexión sobre la fe, es decir la teología. Yo me he ocupado de él en el pasado en varias ocasiones y publicaciones:
+ Goel: Dios libera a los suyos, en: Revista Bíblica (Arg) 33(1971/1) Nº 139, pp.8-12
+ Goel: El Dios Pariente en la Cultura Bíblica, en: Stromata 54 (Enero-Junio 1998) pp. 33-83 [Stromata es la revista de las Facultades de Filosofía y Teología, Universidad del Salvador (Área San Miguel, Argentina),
+ Laicado: Comunión y Misión, H. Bojorge, J.A. Rovai, N.T. Auza, (Col. Teología) Ed. Paulinas, Bs. As. 1989; pp. 7-111. [Trabajo presentado en la VIII Semana Nacional de Teología, de la Sociedad Argentina de Teología, La Falda, Córdoba 1-4 Ag. 1988]; el tema del Dios-Go'el especialmente en las pp. 50-54]
+ Este estudio fue publicado también como: El Fiel Laico en el Horizonte de su Pertenencia. Aspectos Bíblicos de la Teología del Laicado. en: Str 44(1988)423-474; 45(1989)191-233
Me parece adecuado presentarlo ahora como una contribución al “Año de la Fe” convocado por el Papa Benedicto XVI.
(Continuará)
viernes, 15 de junio de 2012
EL CANTAR DE LOS CANTARES - COMENTADO
EL CANTAR DE LOS CANTARES COMENTADOComentario espiritual (excelente)
Predicado por el
P. JESÚS (CHUS) VILLARROEL O.P.
Jesús Villarroel (Chus) nació en Tejerina, León, en 1935. Ingresó en el noviciado de los Dominicos de Ocaña. La Filosofía la estudió en Ávila y la Teología en Alemania y Suiza. Terminó su formación con el Doctorado de Filosofía en Roma. Se ha dedicado largos años al profesorado en la facultad de los Dominicos de Alcobendas, y algunos cursos en la Pontificia de Salamanca. Ha ejercido varias veces el cargo de Prior y el de Maestro de Estudiantes. En la Renovación carismática ha trabajado con intensidad desde hace 18 años, sobre todo en la predicación y retiros; y durante 8 años en la Coordinadora nacional. Se ha ocupado, igualmente, de otras labores pastorales en la parroquia periférica de Jesús obrero, en San Blas, durante 3 años. Hasta hace muy poco fue párroco en la parroquia de Ntrª. Sra. del Rosario, de la calle Conde de Peñalver, Madrid, desde el año 1987. Hoy Superior de la Casa de Móstoles.http://www.frayescoba.info/
La página del P. Chus Villarroel
http://www.dominicos.org/vicaresp/mostoles/chus.htm
Links a retiros predicados
ECO:
Padre Horacio,
He estado escuchando los audios del padre Villarroel y he quedado impresionada... nunca había pensado en la Gracia como un don Gratuito de Nuestro Señor.
Me ha encantado, padre, muchas. Gracias... y también me he sentido muy querida por Jesús, pues he sido consciente que es Él el que me busca y viene a mí a través de todo lo que me envió... estoy leyendo cada cosa que me ha enviado y apenas salgo de la emoción de todo !Cuánto le agradezco!, !Gracias por estar ahí!
Muy simpático y divertido el padre Villarroel con ese tan familiar tono español.
Que Dios lo bendiga, Padre
Muchas gracias al Padre Villarroel por sus fantásticos comentarios espirituales y teológicos al Cantar de los Cantares!!!
P. Horacio Bojorge S.J.
martes, 12 de junio de 2012
P.Horacio Bojorge - El demonio de la acedia [2/13]
¿Qué es la acedia?
P. Horacio Bojorge S.J.
Curso del R. P. Lic. Horacio Bojorge, SJ sobre "El Demonio de la Acedia" - Capítulo 2 Comentarios: acedia@ewtn.com, bojorgeh@gmail.com
http://youtu.be/ZfEtalZ3R8s
Por gentileza del Portal Catholic.net, "Mi Hogar en Internet" que desgrabó lo que aquí digo, Usted puede ver este video y debajo de él leer lo que digo en forma de texto en el siguiente link: http://www.es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/574/1436/articulo.php?id=55324
Curso del R. P. Lic. Horacio Bojorge, SJ sobre "El Demonio de la Acedia" - Capítulo 2 Comentarios: acedia@ewtn.com, bojorgeh@gmail.com
http://youtu.be/ZfEtalZ3R8s
Por gentileza del Portal Catholic.net, "Mi Hogar en Internet" que desgrabó lo que aquí digo, Usted puede ver este video y debajo de él leer lo que digo en forma de texto en el siguiente link: http://www.es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/574/1436/articulo.php?id=55324
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Qué es la “cosa” y qué es el “signo”
San Agustín
De Doctrina Christiana, I, 2, 2
El siguiente texto de san Agustín
es muy importante para la interpretación bíblica y para la ciencia de la interpretación bíblica que llamamos Hermenéutica. Sobre esta distinción se basa lo que llamamos el sentido típico de un pasaje de la Sagrada Escritura
"Toda instrucción se reduce a enseñanza de cosas y signos.
Pero las cosas [que se enseñan]
se conocen por medio de los signos [mediante los cuales se enseñan]
Por lo tanto, denominaremos ahora cosas a las que no se emplean para significar algo, como son una vara, una piedra, una res y las demás cosas por el estilo.
No hablo de aquella vara acerca de la cual leemos que la introdujo Moisés en las aguas amargas para que desapareciera su amargura; ni de la piedra que Jacob puso de almohada debajo de su cabeza; ni de la res aquella que Abraham inmoló en lugar de su hijo.
Estas son cosas, pero de tal modo que al mismo tiempo son signos de otras cosas.
Existen otras clases de signos cuyo uso solamente se emplea para denotar alguna significación, como son las palabras.
Nadie usa las palabras si no es para significar algo con ellas.
De aquí se deduce a qué llamo signos, es decir, a todo lo que se emplea para dar a conocer alguna cosa.
Por lo tanto, todo signo es al mismo tiempo alguna cosa, pues lo que no es cosa alguna no es nada. Pero no toda cosa es signo.
En esta división de cosas y signos, cuando hablamos de las cosas, de tal modo hablamos que, a pesar de que algunas cosas pueden ser empleadas para ser signos de otra cosa, no embarace su dualidad el fin que nos propusimos de hablar primero de las cosas, y después de los signos.
Retengamos en la memoria que ahora se ha de considerar en las cosas lo que son, no lo que apare de sí mismas pueden significar.
De Doctrina Christiana, I, 2, 2
El siguiente texto de san Agustín
es muy importante para la interpretación bíblica y para la ciencia de la interpretación bíblica que llamamos Hermenéutica. Sobre esta distinción se basa lo que llamamos el sentido típico de un pasaje de la Sagrada Escritura
"Toda instrucción se reduce a enseñanza de cosas y signos.
Pero las cosas [que se enseñan]
se conocen por medio de los signos [mediante los cuales se enseñan]
Por lo tanto, denominaremos ahora cosas a las que no se emplean para significar algo, como son una vara, una piedra, una res y las demás cosas por el estilo.
No hablo de aquella vara acerca de la cual leemos que la introdujo Moisés en las aguas amargas para que desapareciera su amargura; ni de la piedra que Jacob puso de almohada debajo de su cabeza; ni de la res aquella que Abraham inmoló en lugar de su hijo.
Estas son cosas, pero de tal modo que al mismo tiempo son signos de otras cosas.
Existen otras clases de signos cuyo uso solamente se emplea para denotar alguna significación, como son las palabras.
Nadie usa las palabras si no es para significar algo con ellas.
De aquí se deduce a qué llamo signos, es decir, a todo lo que se emplea para dar a conocer alguna cosa.
Por lo tanto, todo signo es al mismo tiempo alguna cosa, pues lo que no es cosa alguna no es nada. Pero no toda cosa es signo.
En esta división de cosas y signos, cuando hablamos de las cosas, de tal modo hablamos que, a pesar de que algunas cosas pueden ser empleadas para ser signos de otra cosa, no embarace su dualidad el fin que nos propusimos de hablar primero de las cosas, y después de los signos.
Retengamos en la memoria que ahora se ha de considerar en las cosas lo que son, no lo que apare de sí mismas pueden significar.
domingo, 10 de junio de 2012
P.Horacio Bojorge - El demonio de la acedia[1/13]
La Sociedad depresiva
P. Horacio Bojorge S.J.
Curso del R. P. Lic. Horacio Bojorge, SJ sobre "El Demonio de la Acedia" - Capítulo1
Comentarios y consultas: acedia@ewtn.com
Si a Usted le interesa leer la trascripción textual de estos capítulos de la serie puede encontrarla por gentileza de los amigos del portal Catholic.net. La de este capítulo véala en este link:
http://www.es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/574/1436/articulo.php?id=55203
http://youtu.be/aqUahudK5sM
La Acedia es una tristeza por el bien, por los bienes últimos, es tristeza por el bien de Dios. Es una incapacidad de alegrarse con Dios y en Dios. Nuestra cultura está impregnada de Acedia.
Curso del R. P. Lic. Horacio Bojorge, SJ sobre "El Demonio de la Acedia" - Capítulo1
Comentarios y consultas: acedia@ewtn.com
Si a Usted le interesa leer la trascripción textual de estos capítulos de la serie puede encontrarla por gentileza de los amigos del portal Catholic.net. La de este capítulo véala en este link:
http://www.es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/574/1436/articulo.php?id=55203
http://youtu.be/aqUahudK5sM
La Acedia es una tristeza por el bien, por los bienes últimos, es tristeza por el bien de Dios. Es una incapacidad de alegrarse con Dios y en Dios. Nuestra cultura está impregnada de Acedia.
viernes, 8 de junio de 2012
LAS HEREJIAS DEL PADRE ANSELM GRÜN
Punto de Vista Alejandro Bermudez.
Director ACI Prensa
http://youtu.be/OaLXPOnWdV0
martes, 5 de junio de 2012
¿PENTECOSTÉS O BABEL?
1 – Impresiones sobre la exégesis actual
Autor: Dr. Miguel Antonio Barriola, Pbro. Miembro de la
Pontificia Comisión Bíblica
La labor de los
biblistas consiste en exponer lo más claramente posible el texto sagrado,
inspirado por el mismo Dios, para el pueblo creyente. Cuando haya pasajes
intrincados, tratarán de aclararlos, tal como lo hizo el Exégeta por excelencia,
la misma PALABRA hecha carne (Jn 1, 14), a los viajeros de Emaús (Lc 24, 25 – 29) y después sus enviados, a la manera del diácono Felipe, que le preguntó al
ministro de la reina de Etiopía: “¿Entiendes lo que lees?” (Hech 8, 30);
explicándoselo acto seguido.
Pero, ¿con
qué nos encontramos en el día de hoy? Una intrincada selva virgen de hipótesis
tras hipótesis, que enredan la comprensión, en lugar de servirla. Y…tal impresión
no proviene de “fundamentalistas”, “literalistas”, “tradicionalistas”, sino de
honestos exégetas, que con lúcido sentido común contemplan la “Babel”, en que
se deshilacha el estudio de la Biblia.
Sirvan
de muestra las reflexiones del gran experto español L. Alonso Schökel, del cual ofrecemos un ramillete de certeros
pronósticos.
“Nuestra
disciplina bíblica tiene un instituto especial, privilegiado y fatídico.
Privilegiado porque ha cundido en el mundo cristiano el interés por el tema
bíblico, hasta derramarse un poco al mundo no cristiano. Fatídico, porque la
Biblia es limitada y no crece” [“El exegeta en la sociedad” en su obra (junto
con J. M. Bravo): Apuntes de Hermenéutica, Madrid (1994) 142].
“Sobran
temas por estudiar; pero, como el tema “T” lo estudia un solo profesor, se
deduce que no interesa al mundo académico y que no merece ser estudiado. Que,
si lo estudio, quedaré marginado. Y yo necesito un puesto, un ascenso, una
fama…De hecho las razones sociales pesan más que el amor a la verdad. Es más
importante ser conocido que conocer. Ahí tenemos un tremendo condicionamiento
de nuestra tarea de comprender y explicar la Biblia”¨[Ibid. , 143 – 144].
“Nuestra situación se ha vuelto
muy difícil, casi desesperada…No hay tiempo para leer despacio,
contemplativamente” [Ibid. , 145].
En un “Apéndice” final de esta
obra se proponen máximas penetrantes, que fotografían esta angustiante
situación. Seleccionamos algunas: “La ciencia bíblica ya no es el conocimiento
de la Biblia, sino de los biblistas”. “Es más lo cocinado que lo comido. Lo que
se escribe es más de lo que se lee” (Apuntes... , 155). En un estrecho
colaborador del recién citado L. Alonso Schökel, podemos igualmente espigar
comprobaciones por el estilo: “Actualmente al multiplicarse el número de
ediciones y las revisiones continuas de la Historia, cada vez resulta más
difícil hablar de su finalidad”. (Se
refiere al Deuteronomio). “Para no
marearnos con un mar de hipótesis…” (J. L. Sicré, Introducción al Antiguo
Testamento, Estella - 2001- 206 y 217)].
Comprobación
análoga nos sale al encuentro desde la vasta, sólida y penetrante experiencia
de un gran especialista en el Nuevo Testamento: G. Segalla.”Dado el carácter
académico que ha adquirido el estudio del Antiguo y Nuevo Testamento, para
acceder a la enseñanza universitaria es necesario proponer una contribución que
represente un progreso en el estudio analítico. De aquí el aluvión
incontrolable de hipótesis, que, especialmente en el AT, se traducen a veces en
un conocimiento más profundo del ambiente histórico y literario de un texto y
no en su sentido; se obtienen nuevas adquisiciones en arqueología o filología
semítica, pero se pierden el texto y su mensaje. También para el NT, dada la
multiplicación de los métodos críticos, literarios y semióticos, de ellos
deriva una mezcolanza de hipótesis. Para más, tales métodos tratan los textos
del NT al modo de textos profanos y ponen entre paréntesis a Dios, resultando
prácticamente como , como ya los llamaba A. Schlatter en
los comienzos del siglo pasado (1905). [Cita aquí a:
A. Schlatter, “Atheistischen Methoden in der Theologie” en su obra: Zur
Theologie des Neuen Testaments und zur Dogmatik, München (1969) 134 – 150. Se nos ocurre comentar que hay que andar
verdaderamente desnorteados, como para arribar a métodos “a – teos”, para
estudiar “Teo – logía”].
O sea, que se prescinde del hecho real que se trata de
textos sagrados, considerados por la fe de la comunidad en la cual y para la
cual han nacido como ,
cuyo protagonista principal histórico – literario es el mismo Dios. Por lo cual
pierden aquello que les es más propio su identidad. Para más, a causa de la
excesiva atomización, a veces el texto termina asemejándose a un reloj
desarmado y analizado en sus piezas, que no se acierta más a colocar en su
conjunto” [ Teologia Biblica del Nuovo Testamento , Torino (2005) 540].
Se podría comentar: como también suele suceder con tantos
“psico – análisis”, incapaces de “psico – síntesis”.
Fácil sería multiplicar los
testimonios de esta desazón por parte de notorios especialistas. Podríamos
concluir este repaso con el severo juicio de K. A. Kitchen: “El mundo no tiene
necesidad de esa clase de postmodernismo fraudulento (todo es política, poder,
indeterminación – conocimiento nada explícito, ni claro – con orientación de
, etc.), que está por debajo de nuestros minimalistas. Tiene
necesidades más prácticas que afrontar”
(On the Reliability of the Old Testament, Michigan / Cambridge – 2003 – 463).
Llaman hoy en día “minimalistas”
al numeroso grupo de intérpretes, sobre todo del AT, que, a partir de 1970
ponen en duda gran parte de la historia de Israel. Los patriarcas, el Éxodo,
David y Salomón, serían sagas, epopeyas inventadas en épocas tardías (la edad
persa, por lo general), para dotar con cierto abolengo al pueblo hebreo,
después del exilio babilónico.
2- ¿Qué hacer?
No nos creemos
capacitados como para ofrecer la receta mágica, que resuelva y ponga orden en lo
que han (¿y hemos?) ido haciendo tantos
“aprendices de brujo” en el área hermenéutica.
Pero no
estaría mal prestar oídos a las voces de alerta, provenientes, nada menos que
de Benedicto XVI, que no es un exegeta, pero a quien nadie negará sus vastos
profundos conocimientos en patrística [ su tesis
doctoral en S. Agustín], autores medievales [otra tesis suya en S. Buenaventura],
así como en teología [Profesor en las prestigiosas Universidades de Bonn,
Tübingen, Regensburg y otras] y no menos en Sagrada Escritura
[NOTA: El ya citado G. Segalla, en otro artículo suyo,
comentando el Jesus von Nazareth de J. Ratzinger- Benedicto XVI, estampa su
impresión de encuentros personales con el entonces Card. J. Ratzinger: “A tal
propósito se ha de recordar que el Autor (= Ratzinger – Benedicto XVI)
justamente en este nivel de base tiene una excelente preparación. Conoce bien
la lengua griega y cuando es necesario se muestra como un fino filólogo…Yo
mismo en los 10 años en que fui miembro de la Pontificia Comisión Bíblica (1986
– 1996) de la cual, él, en cuanto Prefecto de la Congregación para la Fe , a
partir de 1981, presidía cada año la semana de estudio…recuerdo sus
intervenciones discretas y su entusiasmo en la preparación del documento
oficial de 1993, La interpretación de la Biblia en la Iglesia”(“Gesù di Nazaret
tra passato e presente: un ‘ermeneutica ecclesiale in armonía con l’
ermeneutica storica e canonica” en: AA.
VV. , Il Gesù di Nazaret di Joseph Ratzinger – Un confronto, Asissi - 2011 – 27).
Me permito añadir mi propia
experiencia, ya que, a partir del 2001 he participado también en las sesiones
de la PCB, siendo el Card. Ratzinger su presidente hasta el 2005. Poco hablaba,
pero al final de cada semana de discusiones, resumía de modo eximio los temas
que se habían tocado. No se le escapaba nada en una pasmosa capacidad de
intelección y síntesis].
Sería, pues, saludable, meditar y
poner por obra las indicaciones sobre métodos aceptables pero insuficientes
(como el “histórico – crítico”), que él viene criticando ya desde 1988 [NOTA: Repasar su conferencia en New York, publicada en
italiano: “Interpretazione biblica in conflitto – Problemi del fondamento ed
orientamento dell ‘ esegesi contemporanea” en: AA. VV., L’Esegesi Cristiana
oggi, Casale Monferrato (1991 ) 93 –
125. Insistirá sobre idéntica problemática en la Exhortación Apostólica
postsinodal, Verbum Domini (2010) Números 34 – 36].
Sirva de
muestra un solo párrafo, rebosante de enorme sentido común: “Estoy convencido y
espero que también el lector se pueda dar cuenta de ello, que esta figura es
mucho más lógica y desde el punto de vista histórico también más comprensible
que las reconstrucciones con las cuales hemos tenido que confrontarnos en los últimos
decenios. Yo sostengo que justamente este Jesús – el de los Evangelios – es una
figura históricamente sensata y convincente” [ Jesus
von Nazareth, Freiburg / Basel / Wien (2007) 20 – 21].
De modo que me uno al deseo del
ya mentado y renombrado G. Segalla: “El libro sobre Jesús del Papa no es por
cierto un libro entre tantos. Me auguro que su influjo sea el que el Eminente
Autor se esperaba y se espera” [ “Gesù di Nazaret
tra passato e presente…”, 60].
3 – Abrir perspectivas
Muy brevemente, quisiéramos
también advertir sobre cierta tendencia “aislacionista”, observable entre los
estudiosos de la Biblia. Me refiero a ciertas actitudes, que se toman como
punto de referencia casi absoluto, que emergen en algunas posturas, las cuales,
al menos para un biblista católico, no cuadran con sus funciones dentro de la
Iglesia. La Escritura es el “alma de la teología” (DV 24). Ahora bien, el alma
ha de vincularse con todo el cuerpo de la Iglesia y por lo tanto, ser vista y
vivida según “la analogía de la fe” (ibid. , 12).
A su vez, no hay teología que no
tenga de fondo una filosofía. Ni tampoco hay exegesis que no tenga una
filosofía detrás.
[NOTA: Ver las advertencias al
respecto en Juan Pablo II, Fides et Ratio (1998): “Una expresión de esta
tendencia fideísta difundida hoy es el , que tiende a hacer
de la lectura de la Sagrada Escritura o de su exégesis el único punto de
referencia para la verdad. Sucede así que se identifica la Palabra de Dios
solamente con la Sagrada Escritura, vaciando así de sentido la doctrina de la
Iglesia confirmada expresamente por el Concilio Ecuménico Vaticano II…No hay
que infravalorar, además, el peligro de
la aplicación de una sola metodología para llegar a la verdad de la Sagrada
Escritura, olvidando la necesidad de una exégesis más amplia que permita
comprender, junto con toda la Iglesia el sentido pleno de los textos” (Nº 55)].
De ahí la justa lamentación de un
joven pero avezado profesor de la Gregoriana [Fallecido, lamentablemente, en el
2010], al comentar los resultados de un congreso de biblistas, sin relación
casi con la filosofía y la teología: “Qué difícil es el tema y qué poco
garantiza buenos resultados una reunión de meros exégetas (und wie wenig ein
Treffen von Exegeten allein gute Ergebnisse garantiert) se lo ve, por ejemplo
en: A. Izquierdo García (Ed.) Scrittura
Ispirata …”[ D. Hercsik, “Das Wort Gottes in der nachkonziliarische
Kirche und Theologie” en: Gregorianum , 86 / 1 (2005) 141].
Con lo cual cobra mayor relieve la renovada recomendación de
un biblista clásico, nutrido en la sólida escuela de J.M. Lagrange, que nunca
escondió su deuda con Sto. Tomàs de Aquino, realizada hace muy poco por el
sólido teólogo tomista, J. P. Torrell, al reeditar los enjundiosos comentarios
de P. Benoit a las cuestiones “De Prophetia” ( II – II, q 171 – 178):”Hay que
leer los cuatro volúmenes de Exégèse et
Théologie (de Benoit) para hacerse una idea más exacta del talento de este representante
de una especie que ha llegado a ser
rara, un exégeta que no ha renunciado a ser un teólogo” [ Saint Thomas d’ Aquin – La Prophetie,
Deuxième édition entièrement mise à jour par Jean – Pierre Torrel, Paris (2005)
6. (resaltado por mí)].
Dr. Miguel
Antonio Barriola, Pbro.
Miembro de
la Pontificia Comisión Bíblica
viernes, 1 de junio de 2012
CORAZÓN Y ALMA EN LA SAGRADA ESCRITURA
Una persona me pregunta ¿Me podría decir, cuando pueda, las diferencias entre el corazón y el alma?
Voy a responder
explicando lo que esos términos significan en la antropología bíblica, examinando su significado en la lengua hebrea. De esta manera espero que quede clara la diferencia entre el distinto sentido que tienen estas palabras en el mundo de la fe y en la cultura no cristiana que nos rodea. Pero también la necesidad de entender que el alma, en sentido eclesiástico perenne, abarca tanto al corazón bíblico como al alma bíblica.
[En la Imagen: El alma de Jesucristo está triste hasta la muerte, pero su Corazón de Hijo permanece adherido al querer del Padre, y ese gozo del Corazón lo hace fuerte]
EL CORAZÓN (EN HEBREO LEV)
El Corazón (lev) es lo más hondo y profundo de una cosa;
El fuego ardía en el corazón (lev) de la zarza, leemos en el relato de la visión de Moisés.
El rey impío de Tiro, Señor de los mares, será arrojado al corazón (lev) del mar, anuncia Ezequiel. Es decir a lo más profundo del mar, donde van las creaturas enemigas de Dios.
En el hombre, el lev es lo más profundo; es lo más secreto e inaccesible de sus pensamientos y designios, a lo que nadie, sino solamente Dios, puede acceder.
Porque el hombre "mira lo exterior, pero Dios ve el corazón". Así le dice Dios al profeta Samuel cuando éste no acierta a reconocer a David como el elegido de Dios y se inclina a mirar como elegidos a otros hermanos de David. Podemos pensar fundadamente que ni el mismo David vería en sí mismo lo que Dios veía y lo llevaba a elegirlo.
Corazón, Lev, es el lugar del discernimiento y de las decisiones y por lo tanto de la responsabilidad. Este es un pueblo de corazón (lev) extra-viado (es decir salido de la vía de Dios, des-carrilado de los caminos o vías de Dios) “que no reconoce mis caminos”, “por eso he jurado en mi cólera que no entrarán en mi reposo” (es decir en la Tierra Santa), “porque dudaron de mí aunque habían visto mis obras”. (Salmo 94).
EL ALMA: (EN HEBREO: NÉFESH)
En la antropología hebrea, el alma (néfesh) no designa lo mismo que en la antropología griega.
En hebreo el alma es el néfesh. El néfesh designa algo físico, corpóreo, pero en el que repercute la vida pasional.
Es la garganta. El lugar corpóreo donde impacta la risa y el llanto, el gozo y la angustia, la sed, el hambre, las aguas que asfixian, el des-aliento, el ahogo, el sollozo, la carcajada, el miedo, la tristeza, la ira... La garganta tiene algo de común con los animales y está muy próxima a las fauces.
El alma-néfesh es el asiento de las pasiones. Y éstas, en el hombre, están desordenadas y no siempre son buenas, porque no obedecen al corazón-razón.
CORAZÓN Y ALMA
María "guardaba todas estas cosas en su Corazón" (lev). en lo más interior y profundo de su ser, en su Corazón-lev albergaba a su hijo y las obras de su hijo.
Lo que le anuncia Simeón a María es, en cambio: "una espada de dolor atravesará tu alma" tu néfesh. No tu corazón.
Jesús en el Huerto dice a los Apóstoles "mi alma" néfesh "está triste hasta la muerte". Pero su corazón, su lev, está adherido a la voluntad del Padre. Y la decisión inquebrantable de su corazón de su voluntad de Hijo se sobrepone a las angustias de la muerte.
En este sentido, el lev-corazón es el recinto del espíritu del hombre y del Espíritu Santo. Mientras que el alma-néfesh tiene que ver con la carne que es débil, centro de las pasiones que tienen apetitos contrarios al Espíritu (Gálatas 5).
Por eso Jesucristo puede decirle a los Apóstoles, en la agonía del Huerto, cuando les pide que se asocien a su vela en oración: "Velad y orad para que no entréis en la tentación, porque el Espíritu está pronto (en el lev) pero la carne (el néfesh) es débil".
En resumen, no es el alma-sentimiento-afecto la que tiene que enseñarle al corazón-razón, sino el corazón-razón-decisión el que tiene que enseñarle al alma-pasional. El hombre debe gobernarse por su corazón y con él gobernar también la propia alma.
Por eso, la Serpiente tentadora no dialogó con el Adán-racional sino con la mujer-amorosa. Y el amor, separado de la razón, se deshumaniza tanto como la razón separada del amor.
Por eso ambos, el varón y la mujer, pecan. Porque la serpiente consigue que no dialoguen. Consigue separar el amor de la razón.
EL CORAZÓN (EN HEBREO LEV)
El Corazón (lev) es lo más hondo y profundo de una cosa;
El fuego ardía en el corazón (lev) de la zarza, leemos en el relato de la visión de Moisés.
El rey impío de Tiro, Señor de los mares, será arrojado al corazón (lev) del mar, anuncia Ezequiel. Es decir a lo más profundo del mar, donde van las creaturas enemigas de Dios.
En el hombre, el lev es lo más profundo; es lo más secreto e inaccesible de sus pensamientos y designios, a lo que nadie, sino solamente Dios, puede acceder.
< A veces aquéllo mismo que ni el mismo hombre conoce, pero sí Dios. “Jesús no se confiaba de los hombres porque sabía lo que hay en el corazón del hombre” leemos en Juan 3 en ocasión de la visita a Nicodemo.
Porque el hombre "mira lo exterior, pero Dios ve el corazón". Así le dice Dios al profeta Samuel cuando éste no acierta a reconocer a David como el elegido de Dios y se inclina a mirar como elegidos a otros hermanos de David. Podemos pensar fundadamente que ni el mismo David vería en sí mismo lo que Dios veía y lo llevaba a elegirlo.
Corazón, Lev, es el lugar del discernimiento y de las decisiones y por lo tanto de la responsabilidad. Este es un pueblo de corazón (lev) extra-viado (es decir salido de la vía de Dios, des-carrilado de los caminos o vías de Dios) “que no reconoce mis caminos”, “por eso he jurado en mi cólera que no entrarán en mi reposo” (es decir en la Tierra Santa), “porque dudaron de mí aunque habían visto mis obras”. (Salmo 94).
Dios ve la duda en el corazón de los ingratos y lo hiere profundamente la ingratitud de los elegidos y agraciados. [¡Cuidádoooo!]
EL ALMA: (EN HEBREO: NÉFESH)
En la antropología hebrea, el alma (néfesh) no designa lo mismo que en la antropología griega.
En hebreo el alma es el néfesh. El néfesh designa algo físico, corpóreo, pero en el que repercute la vida pasional.
Es la garganta. El lugar corpóreo donde impacta la risa y el llanto, el gozo y la angustia, la sed, el hambre, las aguas que asfixian, el des-aliento, el ahogo, el sollozo, la carcajada, el miedo, la tristeza, la ira... La garganta tiene algo de común con los animales y está muy próxima a las fauces.
El alma-néfesh es el asiento de las pasiones. Y éstas, en el hombre, están desordenadas y no siempre son buenas, porque no obedecen al corazón-razón.
CORAZÓN Y ALMA
María "guardaba todas estas cosas en su Corazón" (lev). en lo más interior y profundo de su ser, en su Corazón-lev albergaba a su hijo y las obras de su hijo.
Lo que le anuncia Simeón a María es, en cambio: "una espada de dolor atravesará tu alma" tu néfesh. No tu corazón.
Jesús en el Huerto dice a los Apóstoles "mi alma" néfesh "está triste hasta la muerte". Pero su corazón, su lev, está adherido a la voluntad del Padre. Y la decisión inquebrantable de su corazón de su voluntad de Hijo se sobrepone a las angustias de la muerte.
En este sentido, el lev-corazón es el recinto del espíritu del hombre y del Espíritu Santo. Mientras que el alma-néfesh tiene que ver con la carne que es débil, centro de las pasiones que tienen apetitos contrarios al Espíritu (Gálatas 5).
Por eso Jesucristo puede decirle a los Apóstoles, en la agonía del Huerto, cuando les pide que se asocien a su vela en oración: "Velad y orad para que no entréis en la tentación, porque el Espíritu está pronto (en el lev) pero la carne (el néfesh) es débil".
En resumen, no es el alma-sentimiento-afecto la que tiene que enseñarle al corazón-razón, sino el corazón-razón-decisión el que tiene que enseñarle al alma-pasional. El hombre debe gobernarse por su corazón y con él gobernar también la propia alma.
Por eso, la Serpiente tentadora no dialogó con el Adán-racional sino con la mujer-amorosa. Y el amor, separado de la razón, se deshumaniza tanto como la razón separada del amor.
Por eso ambos, el varón y la mujer, pecan. Porque la serpiente consigue que no dialoguen. Consigue separar el amor de la razón.
En la antropología bíblica el corazón es propiamente el lugar profundo del amor-voluntad. El alma-néfesh el asiento de los sentimientos pasionales, más vinculados a "las entrañas". Cuando Dios toma al hombre entero, éste puede decir "Hasta mi corazón y mis entrañas se regocijan en el Señor". Lev y néfesh están en armonía, y el lev gobierna al néfesh. Es capaz de preguntarle: "¿Por qué estás triste alma mía?" y es capaz de consolar a su alma invitándola a la esperanza del bien arduo pero seguro: "Espera en Dios, que volverás a alabarlo". Salmo 42.
Espero haber respondido a la pregunta.
Espero haber respondido a la pregunta.
viernes, 25 de mayo de 2012
Opina sobre la obra de Anselm Grün el Obispo de Mar del Plata (Arg) Monseñor Dr. Antonio Marino,
"Creo que es oportuno hacer un balance crítico de la obra de Grün, este prolífico autor, dada la amplia difusión que han tenido sus libros.
Si bien es loable el intento de un diálogo entre la psicología y la espiritualidad cristiana, el resultado decepciona con frecuencia.
Tengo la convicción de que no posee una sólida formación en teología ni tampoco conoce a fondo las riquezas de la historia de la espiritualidad. De allí que la espiritualidad queda en el simple nivel de la autoayuda. No podemos desdeñar los aspectos terapéuticos que trae el saludable contacto entre los sentimientos y la razón, los impulsos y la conciencia, entre las pasiones y la voluntad de ponerle nombre a lo que busca esconderse.
Si bien es loable el intento de un diálogo entre la psicología y la espiritualidad cristiana, el resultado decepciona con frecuencia.
Tengo la convicción de que no posee una sólida formación en teología ni tampoco conoce a fondo las riquezas de la historia de la espiritualidad. De allí que la espiritualidad queda en el simple nivel de la autoayuda. No podemos desdeñar los aspectos terapéuticos que trae el saludable contacto entre los sentimientos y la razón, los impulsos y la conciencia, entre las pasiones y la voluntad de ponerle nombre a lo que busca esconderse.
Pero en lugar de considerar esto como base para una elevación a objetivos espirituales superiores, parecería que toda la espiritualidad se reduce al logro del bienestar interior.
La lectura de sus libros suscita objeciones serias, pues parece ausente la doctrina de la gracia, y la espiritualidad de la cruz.
Dolor causa leer en sus obras la defensa del sacerdocio femenino (¿ignora que para un católico bien formado hay profundas razones teológicas para considerar cerrado el tema?)
La comunión a divorciados y vueltos a casar (¿ignora que la caridad pastoral pasa por otros carriles y que el Magisterio tiene respuestas de misericordia, uniendo verdad y amor?).
También admira su afirmación de que la homosexualidad no es antinatural (por ejemplo en "Luchar y amar"). Y tantas otras cosas que denotan una mentalidad inconciliable con el Magisterio de la Iglesia.
Pero preguntémonos: ¿cree Grün en un magisterio normativo?"
+ Antonio Marino
Obispo de Mar del Plata
La lectura de sus libros suscita objeciones serias, pues parece ausente la doctrina de la gracia, y la espiritualidad de la cruz.
Dolor causa leer en sus obras la defensa del sacerdocio femenino (¿ignora que para un católico bien formado hay profundas razones teológicas para considerar cerrado el tema?)
La comunión a divorciados y vueltos a casar (¿ignora que la caridad pastoral pasa por otros carriles y que el Magisterio tiene respuestas de misericordia, uniendo verdad y amor?).
También admira su afirmación de que la homosexualidad no es antinatural (por ejemplo en "Luchar y amar"). Y tantas otras cosas que denotan una mentalidad inconciliable con el Magisterio de la Iglesia.
Pero preguntémonos: ¿cree Grün en un magisterio normativo?"
+ Antonio Marino
Obispo de Mar del Plata
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