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viernes, 15 de noviembre de 2013

UNIDAD TEMÁTICA DEL SALTERIO [11 de 12]

Explicación de Fr. Divo Barsotti [4ª parte]

División del Salterio
La noche, la aurora, el pleno día, el Reino, 
la Alianza.

5.7. Tras de exponer brevemente la doctrina de la interpretación canónica de la Sagrada Escritura según Brevard S. Childs, retomamos ahora la exposición de Divo Barsotti sobre la unidad temática del Salterio. Ambos toman distancia de los estudios histórico críticos del salterio, que tampoco gozaban de la simpatía del comentarista judío cuya visión presentamos en primer lugar.

El Salterio, - nos recuerda Barotti - según el canon hebreo, se divide, como es sabido,. en cinco libros.

En el canon cristiano de la Biblia, se mantiene esta división en cinco. Pero generalmente se le asigna poca importancia. Por ejemplo, la Biblia de Jerusalén, describe tres colecciones, atendiendo a las tradiciones del Pentateuco según la investigación histórico-crítica (Yahvista, Elohista).

Es más exacto - asevera Barsotti - guiarse por la división canónica del Salterio en cinco libros, siguiendo la tradición hebrea que se funda en cinco doxologías o bendiciones con que se cierra cada uno de esos libros.

Los otros criterios de división son más propios de una aproximación literaria, filológica, histórica, que no tiene en cuenta la prioridad de la inspiración divina. Es una exégesis que se hace de espaldas a la dimensión religiosa del texto, que es la que tiene en cuenta la comunidad que lo lee e interpreta desde la fe, como ha reivindicado Brevard S. Childs.

5.8. Un drama en tres actos 
Puede decirse que la unidad del Salterio es la unidad de un drama que se desarrolla en tres actos fundamentales:
1) La GUERRA entre el bien y el mal
2) El JUICIO de Dios
3) La ALABANZA
La alabanza divina está al término de la acción, es el final, el desenlace del drama. Antes, el Salterio nos hace asistir a la acción del mal, del pecado, de la muerte, que en una ruina universal parece hacer fracasar el designio de Dios. Al comienzo, Dios está como ausente de la escena del mundo, en la cual parece triunfar el poder del mal.