martes, 17 de enero de 2012

¿HISTORICIDAD DEL RELATO DEL DILUVIO?

LA HISTORICIDAD DEL RELATO DEL DILUVIO Respondo a la consulta de un profesor amigo

La consulta:
Querido padre Bojorge:
quería consultarlo si conoce alguna bibliografía adecuada sobre el tema del Diluvio Universal. Es un tema bastante complicado en la pastoral debido a que los alumnos preguntan mucho la cuestión del castigo divino. Y además, me he encontrado muchísimas veces con las típicas interpretaciones alegoristas que le quitan todo realismo a la cuestión.

Es otro típico tema en donde le regalamos el terreno a nuestros hermanos separados. Sabe Ud. que ellos se toman la cosa más literalmente y la defienden con uñas y dientes. Y a veces me da la sensación que nosotros, los católicos, por un malentendido “antiliteralismo” resulta que nos vamos a la alegoría y a la metáfora inmediatamente, dejando la sensación de que la Biblia es un lindo cuentito.

Le agradecería profundamente que me pudiera ayudar en este asunto. Un abrazo grande con un recuerdo siempre agradecido NN

Mis respuestas:
Primera:
Una primera respuesta apresurada suena así
Los orígenes y el fin de la historia humana están fuera del alcance de toda investigación humana.
Sólo podemos tener noticia de ellos por una revelación divina.
Esa revelación divina no se hace en los términos de las ciencias humanas sino en lenguaje figurado y simbólico pero de significado objetivo y real.
La clave del relato está en el comienzo en que se dice que Dios vio la maldad del hombre que era puro mal de continuo sobre la tierra y decidió destruir la humanidad.
Pero la existencia del justo exige del gobierno divino otra cosa que es la salvaguarda del justo, para no hacer "perecer al justo junto con el culpable".
No había una alianza entre Dios y la humanidad pecadora.
La habrá luego de la destrucción de la humanidad pecadora con el justo Noé, padre de una nueva humanidad pre-abrahamítica y que aún perdura.
El mensaje fundamental es que

10 comentarios:

Diario Pregón de La Plata dijo...

Comento: La Pontificia Comisión bíblica el 27 de junio de 1906 ha determinado, con toda su autoridad, la integridad y genuinidad de los Libros de Moisés, admitiendo, sin embargo, la posibilidad de que Moisés se haya servido de fuentes existentes, y otra, de que el Pentateuco en el decurso de los siglos haya experimentado ciertas variaciones como, por ejemplo: adiciones accidentales después de la muerte de Moisés, ora hechas por un autori inspirado, ora introducidas en el texto a modo de glosas y comentarios, sustitución de palabras y formas arcaicas; variantes debidas a los copistas, etc. La misma Pontificia Comisión bíblica ha inculcado, el 30 de junio de 1909, el carácter HISTÓRICO de los primeros tres capítulos del Génesis, estableciendo que los sistemas inventados para excluir de éstos el sentido literal, no descansan en fundamentos sólidos. Todos los ataques de la crítica moderna contra la autenticidad y el carácter HISTÓRICO de los libros de Moisés han fracasado, especialmente los intentos de atribuir el Pentateuco a tres o cuatro autores distintos (Elohista, Jahvista, Código sacerdotal, Deuteronomio) y las teorías de la escuela evolucionista de Wellhausen, que en el Pentateuco no ve más que un reflejo de ideas y mitologías babilónicas, egipcias, etc. Una comparación exacta de los relatos bíblicos con los extrabíblicos demuestra, muy al contrario, la superioridad absoluta de aquéllos sobre éstos que, en general, no son sino pobres y desfigurados restos de la Revelación primitiva.

Las fechas que los críticos asignan a los diversos autores por ellos inventados se basan únicamente en suposiciones. Según ellos, en la historia del texto del Pentateuco hubo "no sólo infinidad de elaboraciones, refundiciones y redacciones, sino también invenciones a sabiendas, retoques, correcciones y adiciones tendenciosas, interpolaciones, falsificaciones literarias y piadosos embustes del género más sospechoso. Los críticos moderados hacen esfuerzos convulsivos para salir del dilema: unos dicen que no hay derecho a aplicar a los tiempos antiguos los conceptos actuales de la propiedad y actividad literaria; otros opinan que el fin santifica los medios, y declaran que la alternativa de obra de Moisés u obra de un "falsario", carece de sentido, o hablan con énfasis de la profundidad de la sabiduría divina, cuyos caminos no nos es dado conocer sino admirar; mas con estas escapatorias no logran poner en claro cómo una mala compilación, así elaborada por los hombres, pudo llegar a los honores de Libro sagrado" (Schuster-Holzammer).

Han, pues, de rechazarse todas las teorías que niegan el origen mosaico y carácter histórico del Pentateuco, no sólo porque están en pugna con las reglas de una sana crítica, sino también porque niegan la inspiración divina de la Escritura.(Biblia Traducción de Mons. Juan Straubinger, Ed. Club de Lectores, p. 16)

Diario Pregón de La Plata dijo...

Esta explicación razonada y bien comprendida, responde todas las preguntas, incluyendo la siguiente: " ¿cómo hizo Moisés, autor de los cinco primeros libros bíblicos, para contar en el capítulo 34 del Deuteronomio su propia muerte? ¿Cómo se enteró del día, lugar y hora en que iba a fallecer, del duelo que harían los israelitas por él, y de los futuros detalles de su sepultura?"
León XIII, Benedictus, enc. Spiritus Paraclitus: ASS 12 (1920) 396; Ench. Bibl. n.471: defendió "de sus impugnaciones la fidelidad HISTÓRICA de la Sagrada Escritura".

Cita del Papa Pío XII: "con el auxilio de Dios, felizmente ha acontecido que no pocas de aquellas cuestiones que en la época de nuestro predecesor León XIII, de inmortal recordación, suscitaron contra la autenticidad, antigüedad, integridad y FIDELIDAD HISTÓRICA de los libros sagrados los críticos ajenos a la Iglesia o también hostiles a ella, hoy se hayan eliminado y resuelto. Puesto que los exegetas católicos, valiéndose justamente de las mismas armas de ciencia de que nuestros adversarios no raras veces abusaban, han presentado, por una parte, aquellas interpretaciones que están en conformidad con la doctrina católica y la genuina sentencia heredada de nuestros mayores, y por otra parecen haberse al mismo tiempo capacitado para resolver las dificultades que a las nuevas exploraciones y nuevos inventos trajeron o la antigüedad hubiere dejado a nuestra época para su resolución. De aquí ha resultado que la confianza en la autoridad y VERDAD HISTÓRICA de la Biblia, debilitada en algunos un tanto por tantas impugnaciones, hoy entre los católicos se haya restituido a su entereza" (Nro 27, ENCÍCLICA
DIVINO AFFLANTE SPIRITU, en que utiliza el texto inicial de la Comisión Bíblica Pontificia de 1906 y 1909).

La Biblia es la Tradición escrita de la Iglesia. Aunque haya personas que han pretendido dañar la historicidad e inspiración de los libros, nuestra Fe se deposita en lo que Dios mismo ha revelado, para ser transmitido sin alteración al presente, y hasta el fin de los tiempos... Así se relató, así ha de enseñarse y transmitirse, con carácter literal e histórico, en tanto enseñanza teológica, comprendiendo además que Dios inspira desde Su Eternidad incomprensible e inabarcable para el ser humano.

Diario Pregón de La Plata dijo...

Julio Wellhausen fue un protestante alemán que recogió datos pretendidamente contradictorios del Antiguo Testamento, les inventó una fecha, y en 1878 presentó, por primera vez, su nueva hipótesis: la "teoría de los cuatro documentos", llamada también, en homenaje a él, "teoría wellhauseniana".
Según ésta, el Pentateuco no es obra de Moisés, sino el resultado de una compilación de cuatro estilos literarios, que en un principio eran independientes y que luego se fusionaron en uno solo.
La teoría de Wellhausen encontró pronto un rechazo general en todas las Iglesias protestantes, donde había nacido. También los católicos la condenaron enérgicamente, y el 27 de junio de 1906 la Pontificia Comisión Bíblica declaraba que el Pentateuco era obra de Moisés, y prohibía cualquier enseñanza contraria. Más tarde, esto sería reafirmado por el Papa Pío XII en su encíclica "Divino Afflante Spiritu" (1943),
Frente al fracaso de su hipótesis, Wellhausen escribió en 1883: "Sé qué las Iglesias rechazarán primero mis teorías durante cincuenta años, pero luego las admitirán en su credo con sutiles argumentos".
En 1951 se publicó una traducción francesa del Génesis, en la que se incluía por primera vez, con permiso oficial de la Iglesia Católica, la teoría de los cuatro documentos. Hoy prácticamente todas las enseñanzas bíblicas en la Iglesia Católica se basan en esa interpretación, olvidando los explícitos párrafos del Vaticano en 1906, 1909 y del Papa Pío XII tras haberse pronunciado nada más y nada menos que en una Encíclica. Efectivamente, se ha cumplido la predicción de Wellhausen.
Es decir: no es interpretada la Biblia expresando un hecho Histórico, sino mera literatura, inmanentizando los textos, despojándolos de inspiración divina. Expresión literaria e Historia van por diversas vías, así como la Fe y la razón son dos verdades que nada tienen que ver entre sí, tal como lo enseña el protestantismo. Y ello más allá de que existan los cuatro estilos de redacción (basados en la denominación con la que se refiere el texto a Dios, o en el autor sacerdotal o deuteronómico). Es decir, se separa la redacción y la respuesta a presuntas contradicciones, del carácter Histórico de la Biblia... en grave perjuicio para la Fe

Padre Horacio Bojorge dijo...

Estimado Emilio:
gracias por tus comentarios. Espero que no te haya dado la impresión que niego el carácter histórico de los relatos bíblicos por decir que ellos son revelatorios o apocalípticos, es decir que versan sobre realidades que no se pueden alcanzar de otra manera que por revelación divina. Una revelación que se realiza en ese género figurado. Horacio Bojorge

Diario Pregón de La Plata dijo...

En ningún momento Ud ha negado el carácter histórico, pero en lo particular me he centrado en la inquietud del lector

Lo que sucede, es que buscando información, me topé con el siguiente texto:

http://www.buenasnuevas.com/revistas/didascalia/marzo2002-2.htm

No existe demostración histórica de que efectivamente las cosas sean como esa página relata, y se encuentra en abierta oposición al Magisterio de la Encíclica del Papa Pío XII en materia bíblica, porque además omite precisamente los párrafos que condenan la falta de historicidad de la Biblia. La Iglesia no se opone a los descubrimientos de la ciencia, para nada. Pero la Iglesia no otorga carácter de conocimiento científico a lo que es una mera hipótesis (sobre todo si es indemostrada, tal como sucede, asimismo, con la Evolución).

En lo personal, me consideran todos un retrógrado porque creo en lo literal del Antiguo Testamento. Si Dios hubiese querido decir otra cosa, así lo habría inspirado. De hecho, si se abandona la historicidad literal del texto... ¿a qué acabamos adhiriendo? Indefectiblemente acabaremos adhiriendo a una opción racionalista, modernista, en componenda con cierto grado de inmanentismo, pretendiendo compatibilizar lo incompatible, pretendiendo aplicar la razón a los temas de Dios, temporalizando lo Eterno... Es decir: si no creo en la historicidad del relato, debo creer en otra cosa... ¿cuál es esa otra cosa? Lo que manipule el demonio, el mundo o la carne, lo cual es altamente peligroso

De modo que los primeros libros de la Biblia han de interpretarse históricamente.

Entre la autoridad de Dios y la de un científico que habla por cuenta propia, me quedo con la autoridad de Dios... el resto, que se haga cargo de su opción

Cordiales saludos en Cristo

Emilio Nazar Kasbo

Diario Pregón de La Plata dijo...

Quería agregar un comentario más, acerca de lo literal del Apocalipsis y del Pentateuco. Durante más de 1900 años muchos anticatólicos se reían de que en el Apocalipsis se hablara de pájaros que escupiendo bolas de fuego destruían ciudades, o de la imagen de la estatua del Anticristo que se veía en todo el mundo a la vez... Esas críticas ya no existen, ni es posible que vuelvan: la TV, Internet y la Realidad Virtual, junto a las dos bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, desmienten toda interpretación "literaria", "alegórica" o ficticia de los textos de San Juan ¡Escritos hace dos mil años! Si no hubiese más elementos bíblicos, esto debiera ser suficiente para convertirse al Catolicismo... aceptando la Gracia de Dios en tal sentido
Emilio Nazar Kasbo

Padre Horacio dijo...

He recibido un comentario de alguien que no da su nombre sino las iniciales hjg.
Sólo publico comentarios y respondo a personas que se identifican con su nombre y apellido como lo hace el Sr. Emilio Nazar.
Y otro requisito para responder es que la persona que objeta se haya tomado el trabajo de leer bien y de entender el texto que critica.
P. Horacio Bojorge

Diario Pregón de La Plata dijo...

Vuelvo a insistir con este tema, ya que encontré nuevamente en la Biblia de Mons. Straubinger (Pag. 24 y 256) más información: "La "Respuesta de la Pontificia Comisión Bíblica del 30 de junio de 1909 que Bover -Cantera sintetiza como sigue: "Los tres primeros capítulos del Génesis contienen narraciones de hechos verdaderos, es decir, que responden a la realidad objetiva y verdad histórica; no fábulas mitológicas o cosmogónicas, ni meras alegorías o símbolos destituidos de fundamento objetivo, ni leyendas ejemplares, parte históricas, parte ficticias (Dub. 2). Hay que admitir el sentido LITERAL HISTÓRICO en los hechos que atañen a los fundamentos de la religión cristiana, cuales son, entre otros: la creación del universo por Dios al principio del tiempo; la peculiar creación del hombre; la formación de la primera mujer, hecha del primer hombre; la unidad del género humano; la felicidad original de los primeros padres en estado de justicia, integridad e inmortalidad; el precepto dado por Dios al hombre para probar su fidelidad... (sigue) (Dub. 3). No hay que entender siempre en sentido propio y material todas las expresiones, que a las veces son evidentemente metafóricas o antropomórficas (Dub. 5). Siendo la mente del hagiógrafo no dar un tratado científico de la naturaleza, sino más bien un conocimiento popular, no hay que interpretar su lenguaje con rigor científico (Dub. 7). La palabra "yom" (día) puede entenderse en sentido impropio o lato (Dub. 8)". Creo que todo esto también se aplica a la historia de Noé.

Diario Pregón de La Plata dijo...

Finalmente en la nota a Gn VII 23, dice: "¿fue el diluvio una catástrofe UNIVERSAL, y en qué sentido? Antiguamente se sostenía con todo rigor la universalidad del diluvio, fundándose en los pasajes del Gén. 6, 7: "Exterminaré de sobre la faz de la tierra al hombre que he creado" (cf. 6, 13), y Gén 9, 19: "Estos tres son los hijos de Noé, por los cuales fue poblada la tierra". Cf. Sab 14,6: I Pedro 3, 20; II Pedro 2, 5; 3, 6. Aducen asimismo el testimonio de los Padres y antiguos intérpretes que se han pronunciado unánimemente en favor de la universalidad del diluvio y ven, precisamente por ello, en el arca una figura de la Iglesia. Para resolver el problema de la universalidad conviene estudiarlo bajo sus distintos aspectos: 1) No necesitamos sostener la UNIVERSALIDAD ZOOLÓGICA, pues no perecieron los peces, de los cuales la Biblia no habla en estos capítulos, como tampoco de los insectos, ya que el término "todo lo que se arrastra sobre la tierra", (7,8) se refiere a los reptiles. La zoología conoce 8.000 especies de animales. Dos o siete parejas de cada especie serían unos 30.000 o 40.000 animales ¿Cómo atenderlos en el arca, donde había solamente ocho personas? 2) Tampoco existe la necesidad de defender la universalidad geográfica del diluvio, pues, como dicen los representantes de las ciencias naturales, faltaba para ello el agua. Todas las aguas de la tierra no serían capaces de cubrir el orbe entero hasta las cumbres más altas de las montañas. 3) Queda, por consiguiente, abierta solamente la cuestión de la UNIVERSALIDAD ANTROPOLÓGICA. Los que admiten el carácter parcial del diluvio en sentido antropológico (Hummelauer, Lesétre, Heinsch, Ceuppens, etc) hacen notar que el autor sagrado habla solamente de un sector de la humanidad, es decir, de los hijos de Caín y Set, sin mencionar a los descendientes de los demás hijos de Adán (cf. 5, 4), por lo cual, dicen, los cap 6 y 7 se refieren exclusivamente a este reducido grupo de hombres de que se ocupa el autor del Génesis, puesto que los otros no entran en la narración. Afirman también que en hebreo la expresión: "toda la tierra", puede significar "todo el país", es decir, el país del cual habla el hagiógrafo. Cf. Gen 41, 54, donde "toda la tierra" también se toma en sentido restringido. En cuanto a la interpretación dada por los Padres, los defensores de esta hipótesis alegan que su unánime testimonio hace fe únicamente cuando explican verdades de la fe. Con todo, hay que decir con Simón-Prado que la universalidad antropológica es probabilísima. Ningún acontecimiento bíblico ha dejado tantas huellas en las tradiciones de los pueblos como esta narración del diluvio. Cf el mito babilónico de Utnapistim, el griego de Deucalión y Pirra, la leyenda de Manú en la India, el Popolvuh o Génesis de los antiguos guatemaltecos, etc." Emilio Nazar Kasbo

Padre Horacio Bojorge dijo...

Estimado Emilio Nazar:
Gracias por sus aportes en los comentarios y el trabajo que suponen.
Remito desde aquí nuevamente a la Encíclica Humani Generis del 12 de Agosto de 1950 donde el Papa Pío XII pone a punto las enseñanzas dadas a través de la Pontificia Comisión Bíblica hasta la fecha en el número 31 y siguientes. Cito en mi entrada del 25 de enero un párrafo del número 31 de la Humani Generis.
En ese mismo pasaje he omitido la cita que hace el Papa de la carta de la Pont. Comiisón Bíblica al Cardenal de Paris Suhard París del 16 de enerode 1948 que también conviene traer a colación:

"La cuestión de las formas literarias de los once primeros capítulos del Génesis es mucho más oscura y compleja. Estas formas literarias no responden a ninguna de nuestras categorías clásicas y no pueden ser juzgadas a la luz de los géneros literarios grecolatinos o modernos. No puede consiguientemente negarse ni afirmarse en bloque la historicidad de estos capítulos sin aplicarles indebidamente las normas de un género literario bajo el cual no pueden ser clasificados. Si se admite que en estos capítulos no se encuentra historia en el sentido clásico y moderno, hay que confesar también que los datos científicos actuales no permiten dar una solución positiva a todos los problemas que plantea... DECLARAR A PRIORI QUE SUS RELATOS NO CONTIENEN HISTORIA EN EL SENTIDO MODERNO DE LA PALABRA, DEJARÍA FÁCILMENTE ENTENDER QUE NO LA CONTIENEN EN NINGÚN SENTIDO, SIENDO ASÍ QUE EN REALIDAD CUENTAN EN LENGUAJE SENCILLO Y FIGURADO, ADAPTADO A LAS INTELIGENCIAS DE UNA HUMANIDAD MENOS DESARROLLADA, LAS VERDADES FUNDAMENTALES PRESUPUESTAS A LA ECONOMÍA DE LA SALVACIÓN, AL MISMO TIEMPO QUE LA DESCRIPCIÓN POPULAR DE LOS ORÍGENES DEL GÉNERO HUMANO Y DEL PUEBLO ESCOGIDO..."
(Dentzinger Nº 3864)
Padre Horacio Bojorge