viernes, 23 de septiembre de 2011

¿JESÚS ORABA CON LA CABEZA CUBIERTA? Ed Nelson

¿ORABA JESÚS CON LA CABEZA CUBIERTA?
Comprendiendo 1ª de Corintios 11, 1-16
Por Ed Nelson


[Traducción del inglés por Ana Lizarralde: ana.lizarralde[arroba]gmail.com]

"Siempre que los sumos sacerdotes y los sacerdotes tenían que ofrecer sacrificios de sangre por ellos mismos, tenían que cubrirse sus cabezas por sus propios pecados. Pero cuando Cristo se ofreció a Si Mismo como el sacrificio final por los pecados y llevó un casco de espinas sobre su cabeza por todos los pecados de la humanidad, [...] el duelo por sus pecados ya fue hecho, así también todos aquellos que invocan el Nombre del Señor por la Salvación lograda por Jesús [...] se quitan los sombreros cuando se acercan a Dios y profetizan en su Nombre.


¿Se cubría la cabeza Jesús cuando oraba y profetizaba?
¿Qué quiso decir el Apóstol Pablo cuando dijo que los hombres no debían cubrir sus cabezas para orar o profetizar? ¿Por qué abogaba para que las mujeres cubrieran sus cabezas cuando oraban o profetizaban? Llegar a respuestas correctas es mucho más difícil que el hacer estas preguntas. Debemos ser cuidadosos al responder para no aportar ninguna confusión moderna o medieval en el contexto original y su significado. Por tanto, haremos lo posible por mantenernos fieles al contenido hebraico en éste tema.
Para contestar si Jesús se cubría la cabeza cuando EL oraba o profetizaba, comenzaremos con la enseñanza de Pablo a los Corintios que se encuentra en 11, 1-16.

viernes, 16 de septiembre de 2011

DESVIACIONES MODERNAS EN LA INTERPRETACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS (7bis de 8)

LAS ACOMODACIONES PSICOLOGISTAS
Eugen Drewermann, Anselm Grün, John A.Sanford

La hermenéutica bíblica de Anselm Grün
La sexta vez que me ocupé de errores o abusos de la acomodación en la interpretación bíblica fue más recientemente, ante los escritos del benedictino alemán Anselm Grün que pertenecen a la familia de los que podemos llamar los errores psicologistas. Tienen de común con la teología de la liberación, que no tienen como meta presentar el sentido auténtico de la Escritura tal como ha sido siempre interpretada por la Iglesia y según la fe católica, sino que usan de los textos bíblicos con una intención ajena a su sentido literal y auténtico. Unos tienen como meta la libertad política, los otros la libertad psicológica del individuo.

El benedictino alemán Anselm Grün, difundido por nuestras editoriales "católicas", y en Argentina hasta por Radio María, en su obra “Evangelio y psicología profunda” reconoce, sin ahorrarle elogios, que su fuente de inspiración es la obra del sacerdote alemán Eugen Drewermann, que fue separado de su cátedra primero y de su ministerio sacerdotal después, precisamente a causa de su exégesis psicologista. Este magisterio de Drewermann, lo reconocía Anselm Grün en la primera edición de su obra "Evangelio y psicología profunda", publicada en 1988. Tres años después, el obispo de Paderborn separaría al P. Eugen Drewermann de su cátedra, y al año siguiente le prohibió predicar y lo apartó del ejercicio del sacerdocio. [Anselm Grün, Evangelio y Psicología Profunda, Narcea Ediciones, Madrid 2003, (Original Alemán: Tiefen-psychologische Schriftauslegung, 1988)]

En 1988 reconocía Anselm Grün: “en todo cuanto sigue utilizo los dos tomos de Drewermann Psicología profunda y exégesis, a los que debo interesantes puntos de vista, y un libro de Sanford , discípulos [ambos] de Carl G. Jung, en el que el autor hizo ya hace veinte años [hacia 1968, contemporáneamente a Gabriel Morán] una exégesis bíblica desde el punto de vista de la psicología profunda” [Anselm Grün, Evangelio y Psicología Profunda, p. 8].
Es evidente que no se puede considerar el pensamiento de Anselm Grün como "un intento válido de conciliar la fe y la espiritualidad católica con la ciencia psicológica actual". Todo lo contrario.




viernes, 9 de septiembre de 2011

DESVIACIONES MODERNAS EN LA INTERPRETACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS (7 de 8)

EL CONCILIO TRIDENTINO DESAUTORIZÓ LAS ACOMODACIONES Y LA LIBRE INTERPRETACIÓN

En tiempos del Concilio tridentino ya hubo una condenación de las acomodaciones abusivas a que daba lugar la doctrina reformada del libre examen del texto sagrado.

En dicho concilio se tiene en cuenta acomodaciones irreverentes o abusos que comenzaban a surgir debido a la libre interpretación de la Escritura por el individuo, aún el impreparado e ignorante.
Éste era entonces el lado "ideológico" de los abusos corrientes.
Veamos cómo lo expresa el Concilio tridentino en dos cánones referidos a este hecho. El primero dice así:

“Queriendo asimismo este santo Concilio reprimir la temeridad con que se tuercen y aplican a cualquier tema profano las palabras y sentencias de la Sagrada Escritura, esto es, a chanzas, a cuentos, vanidades, adulaciones, adivinaciones, sortilegios y libelos infamatorios, decreta y manda, a fin de abolir esta irreverencia y este desprecio y para que ninguno se atreva en adelante a valerse en modo alguno de las palabras de la Sagrada Escritura en estos o semejantes casos, que castiguen los obispos, con las penas de derecho y otras de su arbitrio, a todos los que incurran en este delito, como corruptores y profanadores de la palabra divina” .

viernes, 2 de septiembre de 2011

DESVIACIONES MODERNAS EN LA INTERPRETACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS (6 de 8)

¿Entiendes lo que lees?
La quinta ocasión en que me ocupé de las desviaciones en la Interpretación de las Sagradas Escrituras, fue en el año 2004, cuando fui llamado por los formadores de un Instituto religioso para dar dos conferencias a sus jóvenes estudiantes de teología.

El motivo era que en la facultad de teología en la que cursaban sus estudios, recibían en las clases de Sagrada Escritura, enseñanzas contrarias a la fe. Estas conferencias se publicaron dos años después, en el 2006, con el título: ¿Entiendes lo que lees? La interpretación bíblica en crisis, en editorial Gladius.

En el Prólogo presento así esta obrita:
““¿Entiendes lo que lees?” La pregunta del diácono Felipe al eunuco etíope, funcionario de la reina Candaces , puede plantearse en todo tiempo a los que no entienden la Escritura.
Hoy, para nuestro asombro, parecería que se le puede preguntar a los que por oficio deberían no sólo entenderla sino explicarla, y sin embargo por abuso la explican mal y con escándalo de los creyentes.
Aunque a algunos les pueda parecer impertinente, es pertinente preguntársela y de hecho se la preguntan los fieles a no pocos predicadores y escrituristas. En efecto, ocupan hoy el púlpito y la cátedra, intérpretes de las Sagradas Escrituras que dan motivo para que se hagan esta pregunta muchos fieles: “¡realmente ¿entienden lo que leen?!”.

viernes, 26 de agosto de 2011

DESVIACIONES MODERNAS EN LA INTERPRETACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS (5 de 8)

Teologías deicidas
En una cuarta oportunidad, en los años 1998 a 2000, tuve que ocuparme de la hermenéutica bíblica del jesuita uruguayo Juan Luis Segundo (+ 1996), que es contado entre los teólogos de la liberación de afiliación marxista.
En el año 1998 empecé un informe sobre el pensamiento de Juan Luis Segundo, que tras vencer muchos inconvenientes pudo publicarse en el 2000: “Teologías Deicidas. El pensamiento de Juan Luis Segundo en su contexto”, en la Editorial Encuentro, Madrid 2000.

El motivo para emprender este informe lo explico así al comienzo de la Introducción:
“Desde el fallecimiento del jesuita uruguayo Juan Luis Segundo, el 17 de enero de 1996, desbordando lo habitual en los elogios fúnebres, se manifestó el empeño de exaltar, junto con su persona, su pensamiento. Dado que están interviniendo en la recomendación de sus obras y de su enseñanza, personas, instituciones y publicaciones representativas de la Compañía de Jesús, se suscita la fundada impresión de que la Compañía misma asume, respalda y difunde como propias las doctrinas de Juan Luis Segundo

viernes, 19 de agosto de 2011

DESVIACIONES MODERNAS EN LA INTERPRETACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS (4 de 8)

Hay un hecho que me ha ocupado a lo largo de mi vida sacerdotal y que me sigue provocando a pensar y sobre todo a discernir.
Ese hecho es la coexistencia de, por un lado, una normativa eclesial muy clara sobre la hermenéutica bíblica, normada desde León XIII en adelante por varias encíclicas pontificias y finalmente en el Concilio Vaticano II por la Constitución Dei Verbum y particularmente su número 12,
y por otro lado las desviaciones en la interpretación de las Sagradas Escrituras que proliferan en nuestros tiempos a pesar de la normativa eclesial.

Me he ocupado por escrito, en mi vida, por lo menos en seis principales oportunidades, de la Dei Verbum como norma de la hermenéutica católica y de los errores hermenéuticos contemporáneos, principalmente del abuso del sentido acomodado, que no es sentido propiamente bíblico, sino un sentido que el lector atribuye arbitrariamente al texto bíblico. No es el sentido que ese texto tiene por inspiración divina, sino por una inspiración humana privada, que sin embargo se reviste abusivamente de la autoridad del texto inspirado.

Éxodo y Liberación
El primer escrito que recuerdo haber dedicado al tema, fue un breve artículo titulado: Éxodo y Liberación publicado en la revista Víspera en diciembre de 1970. [Éxodo y Liberación, en: Víspera (Montevideo) (Oct.-Dic. 1970) Nº 19-20, pp. 33-37]

En él cuestionaba el uso acomodado y extra-bíblico que autores como Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Juan Luis Segundo y otros, hacían del relato del Éxodo, para usarlo como paradigma de la liberación social y política a la que ellos se referían con un enfoque a-religioso no sólo ajeno, sino contrario, al sentido literal y sobre todo tipológico del relato.

viernes, 12 de agosto de 2011

DESVIACIONES MODERNAS EN LA INTERPRETACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS (3 de 8)

Revelación, Interpretación Bíblica y Teología de la liberación
La tercera vez, por esas mismas fechas, también en relación con la hermenéutica bíblica de los autores de la Teología de la liberación, publiqué un estudio más extenso, casi un pequeño libro, titulado Revelación, Interpretación Bíblica y Teología de la liberación. El artículo apareció la revista de la Facultad de Teología de los jesuitas en San Leopoldo “Perspectiva Teológica” . Era un intento de suscitar una disputatio académica en un ambiente donde el prejuicio intelectual descalificaba los argumentos sin discutirlos. El artículo fue retomado por la revista Documentación Celam y por el Boletín Eclesiástico de la Arquidiócesis de Montevideo Vida Pastoral.
[Estudio publicado en: Perspectiva Teologica (Sâo Leopoldo) 10(1978) Nº 20, pp. 31-95. Republicado en: Documentación Celam (Bogotá) 3 (1978) Nº 16-17, pp. 401-464 Republicado en Vida Pastoral, (Montevideo) (Enero Febrero 1979) Nº 72, págs. 39-57 y (Julio Agosto 1979) Nº 75, págs. 234-272]

A esta altura ya me resultaba evidente que los errores hermenéuticos de los teólogos de la liberación se apartaban de las enseñanzas hermenéuticas del Concilio contenidas en la Dei Verbum, particularmente en el número 12. Y todos ellos interpretaban las Sagradas Escrituras en sentido acomodado, dejando en sordina e ignorado - ¡sustituído por la acomodación! - el sentido inspirado por Dios en su revelación.

Por eso este artículo estaba dividido en dos grandes partes. En la primera exponía las normas de la correcta hermenéutica bíblica contenidas en la Dei Verbum. En la segunda mostraba cómo la hermenéutica liberacionista pertenecía a una familia hermenéutica heterodoxa. Exponía en esta segunda parte una galería de autores que mostraban la filiación de una teología de la liberación que se auto-presentaba como un aporte original latinoamericano, pero que era sin embargo una re exposición de viejos errores y sofismas, y un tipo de interpretación bíblica que tiene su origen en el principio protestante de la libre interpretación de las Sagradas Escrituras.

viernes, 5 de agosto de 2011

DESVIACIONES MODERNAS EN LA INTERPRETACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS (2 de 8)

Objeto y fundamento de la esperanza cristiana
La segunda oportunidad para hablar y escribir sobre hermenéutica fue también por esa época. En 1970 fui invitado a hablar en la Facultad de Teología de los jesuitas en Sâo Lepoldo, Rio Grande del Sur, sobre el tema Fundamento Veterotestamentario de la Esperanza Cristiana .
[Fundamento veterotestamentario de la Esperanza cristiana, en: Perspectiva Teológica (Sâo Leopoldo RS), 3(enero-junio 1971) Nº 4, pp. 67-80]

Desde Marx y su acusación a la esperanza cristiana como “opio del pueblo” la virtud teologal estaba en el banquillo, bajo sospecha, acusada, desprestigiada. Era incorrecto tan siquiera hablar de ella.
Se había instalado en las tribunas donde se hablaba del tema, la censura previa para todo lo sobrenatural. Particularmente la esperanza estaba bajo fuego cruzado, por un lado de las baterías secularistas, por otro de las marxistas.
Por aquellos años se leía La Teología de la Esperanza, de Jürgen Moltmann, publicada en 1968. Aquél primer Moltmann, hijo de un gran Maestre masón convertido al protestantismo, estaba próximo a las posturas inmanentistas de la teología de la liberación.
Algunas pocas cabezas del liberacionismo habían leído