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martes, 6 de agosto de 2013

LA TRANSFIGURACION
Meditada por Rafael

La "Transfiguración" es el último trabajo que Rafael pintó antes de su muerte La tela más hermosa del mundo, por estar expuesta en el museo pierde mucho de su fuerza expresiva Artículo de Marco Agostini (Publicado en L’Osservatore Romano 6 de agosto de 2010)
Traducción de Horacio Bojorge

En 1517, el cardenal Giulio de Medici, después Clemente VII, encargó a Rafael que pintara la Transfiguración para su catedral de Narbona.
El artista trabajó en ella hasta su muerte el 6 de abril 1520.
Sin embargo, el cardenal, en lugar de enviarla en Francia, retuvo la obra en Roma, haciéndola colocar sobre el altar mayor de la iglesia de San Pietro in Montorio.
La pintura traspuso los Alpes llevada por Napoleón en 1797 y permaneció allí durante quince años. Fue devuelto y colocado en la Pinacoteca Vaticana.

Último exponente de una época de fervor creativo excepcional, la Transfiguración muestra una elaboración formal compleja y una extraordinaria solvencia en la ejecución. Giorgio Vasari, al final de “La vida de Rafael de Urbino pintor y arquitecto”, pintores señala que: "lo pusieron (a Rafael) cuando murió, en la misma sala donde había estado trabajando en pintar la Transfiguración para el Cardenal de Medici. La cual obra, llena de vida, contrastando con su autor muerto allí presente, hacía estallar en dolor el alma de los que los veían”.