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sábado, 7 de abril de 2012

PORQUE ESTÁ TU ESPLENDOR CORONADO DE ESPINAS...

"Le impusieron sobre su cabeza una corona de espinas. Tenía la forma de un pileus (casco), de manera que ella recubría y tocaba la cabeza por todas partes" (Vicente de Lérins, Sermo in Parasceve).

Porque está tu esplendor
coronado de espinas,
es la rosa la flor
que más se te avecina.
Porque entrega la vid
su sangre en el lagar,
Tú pudiste decir:
Yo soy vid de verdad.
Y porque la mujer
que sufre dando a luz,
por el que ve nacer
se olvida de su cruz,
nos pudiste explicar
por qué debías sufrir,
pues no es posible amar,
como Tú, sin morir.
Y rosa, vid, mujer,
reflejan esta ley
de amor y padecer
que les puso su Rey
para prefigurar
qué precio de dolor
tendría que pagar
el amor del Señor.
Todo el que aspira a amar
como Tú nos amaste,
ha de poder pasar
por lo que tú pasaste;
por eso es que, - quizás -
das tu amor con medida,
pues si nos dieras más
nos quitaría la vida.
¿Quién osará pedir
la gracia de ese don
si no puede sufrir
otra crucifixión?
Dale al espino rosas,
dale vino al lagar,
da hijos a la esposa,
da valor para amar
Tú que a amar nos conduces
y a sufrir nos enseñas
fabricándonos cruces...
pero cruces pequeñas.

La corona de espinas de Cristo,
"No tenía, como acostumbramos a ver en las representaciones artísticas, forma de diadema, sino más bien de gorro o casquete de espinas que cubría toda la cabeza: la frente, el occipital y todo el cuello por detrás, incluida la nuca. En el lienzo de Turín se han contabilizado unas 50 heridas puntiformes procedentes de las espinas, con sus regueros de sangre vital, venosa y arterial. Estas se clavaron profundamente en su cuero cabelludo, como se puede deducir por la sangre que originaron. Debieron afectar a troncos nerviosos, como los occipitales entre otros, provocando dolores intensísimos. En Jerusalén se encuentran plantas espinosas, tales como el Zízyphus spina o el Paliurus spina Christi, que con alta probabilidad utilizaron los soldados romanos de la cohorte para trenzar dicha corona".
"La primera Semana Santa de la historia", de Carlos Llorente.
Tomado de: http://unsacerdoteentierrasanta.blogspot.com/2011/04/la-pasion-flagelacion-y-coronacion-de.html